Antonia Kwiatkowska

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Antonia Kwiatkowska Bakunina
Mikhail Bakunin and Antonia.jpg
Antonia junto a su primer esposo
Información personal
Nombre de nacimiento Antonia Kwiatkowska
Nacimiento c. 1840
Siberia, Rusia Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento Desconocido
Nacionalidad Rusa Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
Padres Ksaveri Vasilevich Kwiatkowski
Cónyuge Mijail Bakunin, Carlo Gambuzzi.
Hijos Carluccio Bakunin, Sofía Bakunin, Maruschka Bakunin y Tania Gambuzzi.
Información profesional
Ocupación Ama de casa Ver y modificar los datos en Wikidata

Antonia Kwiatkowska Bakúnina (en ruso, Антонина Ксаверьевна Квятковская, Antonina Ksavérievna Kviatkóvskaya) también conocida cómo Antonia Ksavaeva o Tosha Kwiatkowska, (c. 1840), fue la esposa, compañera, secretaria y madre de los hijos del filósofo y activista Mijaíl Bakunin.

Biografía general[editar]

Antonia era hija de Ksaveri Vasilevich Kwiatkowski, secretario de un noble de la rusia blanca dedicado a la explotación aurífera en Siberia. Vivendo en Tomsk se conoció con Bakunin en 1858, luego que este fue mandado al exilio tras haber pasado ocho años recluido en prisión, ese mismo año contraerían matrimonio.

Kwiatkowska era hija de padre ruso y madre polaca, profesando la religión católica. La relación entre la familia Kwiatkowski y Bakunin se inició cuando este fue contratado para dar clases de francés a Antonia y su hermana mayor Sofía. Bakunin y Kwiatkowska se casarían por la iglesia, muy posiblemente la Iglesia ortodoxa rusa, aunque esto no está del todo claro.[1]​ Tras la fuga de Bakunin de Siberia Antonia partió rumbo a Londres con el objetivo de reencontrarse con su esposo; luego de su estancia en Londres partió junto a su esposo en una serie de correrías que le condujeron alrededor de Europa por países como Suecia y el Reino de Italia y que finalmente la trasladarían rumbo a la población suiza de Lugano, lugar en donde permaneció hasta poco antes de la muerte de Bakunin, pues días antes ella había partido rumbo a Nápoles debido a los problema económicos de la familia. Kwiatkowskia y Bakunin tuvieron tres hijos: Carluccio, Sofía y Maruschka.

Después de la muerte de su primer esposo Antonia se uniría como pareja al anarquista italiano Carlo Gambuzzi, con quien tendría una hija de nombre Tania.

Personalidad[editar]

Una de las descripciones más completas que se hicieran sobre la apariencia física y la personalidad de Antonia fue realizada por un tal Lev Mecnikov en 1864, cuando este acogiera a Bakunin y su familia como huéspedes en Florencia:

Su fisionomía era esa tan maravillosa que ha sido cantada por Pushkin en su célebre poema sobre Mazeppa y su ahijada. […]. En Antonia me disgustaban los ojitos de color gris acerado y la frialdad de la mirada. Pero en conjunto tenía una fisonomía que me explicaba perfectamente su papel de esposa de aquel viejo luchador. Delgadita, de pelo rizado, Antonia a veces parecía una encantadora joven, pero más a menudo parecía un muchacho; nunca le vi la impresión de ser una mujer. Desde el primer momento se notaba su origen polaco, es decir que era un ser mucho más capaz que los rusos de dar un lugar importante en su vida cotidiana e íntima a las cuestiones civiles y políticas. Se podía notar también la educación católica que había recibido y que había desarrollado en ella un carácter apasionado pero contenido, una tendencia a apartarse de la sensualidad o, más exactamente, a llevar los impulsos sensuales a la esfera espiritual.

Lev Mecnikov.[2]

Por su parte el pintor Nikolai Ge llegaría a decir que Antonia "era una joven polaca extremadamente bella".[3]

En cuanto a su formación intelectual es posible que esta no se correspondiera con la erudición de su esposo y su circulo más próximo, Bakunin llegó a describirla como una persona simple, afirmando incluso que ¨en su vida solo había leído un libro que merezca este nombre, Las Causas Célebres, […] y lo hizo solo porque tenía imágenes,[4]​ así como también diría: ...Es un poco boba y no comparte en absoluto mis ideas, pero es muy encantadora y [...] extremadamente buena.[5]​ Dicha opinión también fue compartida por el científico Grigori Vyrubov, quien a partir de una de sus visitas a Bakunin en su casa en Nápoles se formó la siguiente opinión:

Antonia ordinariamente, estaba sentada en el balcón y admiraba las estrellas[...]. Ella me hacía muchísimas preguntas: ¿cuantas estrellas hay? ¿Están habitadas? ¿Quién las habita¿? ¿Donde está e fin del universo? ¿Como se formó? Y así me planteaba estos y otros enigmas no resueltos del tipo que suele interesar la gente que no hace nada que valga la pena o que no se entrega a asuntos serios. Era visible que la pobre joven, cuyos conocimientos no eran muy amplios, se aburría y no sabía como matar el tiempo.

Grigori Vyrubov[6]

Vida junto a Bakunin[editar]

La vida personal de Kwiatkowska y Bakunin se caracterizó por el rol de ama de casa que ella desempeñaba en el hogar formado por un matrimonio con una considerable diferencia de edad, viendose ocupada de la estabilidad de este pese a las múltiples carencias económicas que pesaban sobre la familia; así mismo, Antonia fue el soporte de un Bakunin enfermo y achacoso, víctima de las secuelas físicas que sobre él había dejado el largo periodo que vivió en prisión, siendo también en muchas oportunidades transcriptora de los doumentos redactados por su esposa. Bakunin describía a su esposa como una patriota eslava y una católica no fanática a quien amaba apasionadamente.[7]

Referencias[editar]

  1. Lehning, Arthur (1999). «Crónica de la vida de Bakunin en Londres por Alexander Herzen.». Conversacionea con Bakunin. Barcelona: Anagrama. p. 214. ISBN 84-339-2542-3. «(Reproducción de diálogo entre Bakunin y otro exiliado ruso en Londres) -Mijail Alexandrovich -¿Qué? -¿está usted casado por la iglesia? -Sí. - Ha hecho usted mal. ¡Menuda manera de mostrarse consecuente con las propias ideas. Ahora es Turguenev el que va a casar a su hija. Ustedes los viejos deberían darnos ejemplo.!» 
  2. Lehning, Arthur (1999). «Crónica sobre la vida de Bakunin en Florencia por Lev Mecnikov (1864).». Conversacionea con Bakunin. p. 229 - 230. ISBN 84-339-2542-3. 
  3. Lehning, Arthur (1999). «Crónica sobre la vida de Bakunin en Florencia por Nikolai Ge (Mayo de 1865).». Conversacionea con Bakunin. p. 185. ISBN 84-339-2542-3. 
  4. Lehning, Arthur (1999). «Crónica sobre la vida de Bakunin en Lugano por Alexandrina Bauler.». Conversacionea con Bakunin. p. 361. ISBN 84-339-2542-3. 
  5. Lehning, Arthur (1999). «Crónica sobre la vida de Bakunin en Nápoles por Grigori Vyrubov (1866).». Conversacionea con Bakunin. p. 238. ISBN 84-339-2542-3. 
  6. Lehning, Arthur (1999). «Crónica sobre la vida de Bakunin en Nápoles por Grigori Vyrubov (1866)». Conversacionea con Bakunin. Barcelona. ISBN 84-339-2542-3. 
  7. Lehning, Arthur (1999). «Carta de Bakunin a Alexander Herzen (8 de dicembre de 1860).». Conversacionea con Bakunin. p. 185. ISBN 84-339-2542-3. «Trabé amistad con mi esposa, gané toda su confianza (yo la amaba apasionadamente, ella estaba enamorada de mí), de modo que me casé con ella; ahora hace dos años que estoy casado y feliz. Es bueno no vivir para uno mismo sino para otro, sobre todo cuando el otro es una gentil mujer; me he entregado totalmente a ella... ».