Anexión de Hawái

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Su majestad Liliʻuokalani, última Reina de Hawái.

Hawái fue durante más de 600 años un reino polinesio independiente. La historia moderna del archipiélago comienza a finales del siglo XVIII cuando el capitán inglés James Cook describe para occidente las islas en su famoso viaje alrededor del mundo. Para 1838 misioneros cristianos provenientes de Boston llegan a Hawái, traen escuelas, atención médica moderna, nuevos cultivos y empiezan a sembrar piñas y caña de azúcar, productos muy apreciados entonces, para ser enviados al mercado estadounidense.

Para 1875, los descendientes de estas familias de origen estadounidense controlaban más del 80% del territorio cultivable de las islas.

La anexión por parte de los Estados Unidos de las islas del archipiélago de Hawái ocurrió el 7 de julio de 1898, y es el resultado de un proceso de crecimiento de los intereses comerciales que los Estados Unidos tenían en Hawái. Básicamente lo que buscaban los cultivadores es que el azúcar originado en Hawái no tuviese aranceles de ingreso a la nación del norte, pero dicho proceso degeneró en la anexión territorial y posterior estatidad por parte de Estados Unidos de esa nación soberana.

Durante la segunda mitad del siglo XIX, los terratenientes norteamericanos en la industria del azúcar poco a poco incrementaron su control sobre la vida social y económica en las islas hasta tomarlo completamente. En 1887 se pusieron de acuerdo para dar un golpe de estado a los gobernantes locales y establecer de esa manera un gobierno favorable a sus intereses, imponiendo una nueva constitución. Pero en 1891 sufrieron una derrota, la nueva Reina Liliuokalani reemplazó la constitución que ellos habían impuesto y tomó poderes absolutos.

Un "Comité de Seguridad Revolucionario" encabezado por Sanford B. Dole y aparentemente apoyado por el embajador estadounidense ante las islas, llamó a los Marines que se encontraban en un crucero anclado en Pearl Harbor con la excusa de proteger vidas norteamericanas y además establecer un nuevo gobierno encabezado por Dole como presidente. El embajador estadounidense, motu proprio, reconoció este nuevo gobierno y proclamó a Hawái "Protectorado" del gobierno de los Estados Unidos de América a partir del 1 de febrero de 1893.

Representantes del gobierno de Dole expusieron ante el Senado estadounidense un tratado de anexión, pero la oposición dentro del Congreso logró retrasar la aprobación hasta que Grover Cleveland tomase posesión del cargo de presidente de los Estados Unidos en el mes de marzo de ese año.

Una vez en su cargo, Cleveland inmediatamente ordenó una investigación, la cual reveló que la revolución había sido impuesta por los sembradores de azúcar extranjeros y que la mayoría de los hawaianos no deseaban la anexión.

Un nuevo embajador fue enviado con el mandato de que la reina Liliuokalani fuese puesta de nuevo en su trono, con la condición de que se restituyese la constitución de 1887. El "presidente" Dole hizo caso omiso y continuó gobernando ilegalmente, y en 1894 proclamó la República de Hawái. No deseando tumbar a este gobierno por la fuerza, Cleveland muy a su pesar lo reconoció pero se opuso a la anexión.

Su sucesor, el presidente William McKinley, negoció un nuevo tratado en 1897. A pesar que muchos senadores no estaban de acuerdo y retrasaron la ratificación del mismo por más de un año, el uso de la base naval de Pearl Harbour en la Guerra Hispano-Americana dramatizó la importancia estratégica de Hawái.

Cuando se tuvo claro que la administración no podría obtener los dos tercios de la votación para ratificar dicho tratado por parte del Senado, lograron que la anexión fuese aprobada por votación simple bicameral del Congreso, que solo requería mayoría simple. En 1900, Hawái se convirtió en territorio de los Estados Unidos con Dole como su gobernador. En 1959 Hawái se convirtió en el 50º estado de los Estados Unidos de América.