Alfonso Carrillo de Acuña II

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Alonso Carrillo de Acuña (? - 1510) fue hijo primogénito de don Gómez Carrillo de Acuña, camarero mayor de Juan II de Castilla, miembro del Consejo Real y repostero del príncipe Enrique, y de doña María de Castilla, nieta de Pedro I de Castilla y camarera mayor de la reina doña María de Aragón. Su tío fue Alfonso Carrillo de Acuña, arzobispo de Toledo en tiempos de los Reyes Católicos. De su madre heredó el señorío de Mandayona, merced hecha por la reina doña María como dote por sus esponsales en 1434.

Desposó en 1456 con doña Leonor de Toledo, hija y heredera de los señores de Pinto, quienes estaban perfectamente integrados en la élite toledana (el padre, don Pedro Suárez de Toledo fue regidor y su hermano, García Álvarez de Toledo, alguacil mayor), quien aportó como dote tres millones de maravedíes. En 1469 negoció con Pedro Gonzáles de Mendoza el trueque del señorío de Mandayona y de gran parte de sus bienes a cambio de la villa de Maqueda y la adquisición de los derechos sobre la alcaldía mayor de la ciudad de Toledo. El señorío de una villa más cercana a la Ciudad Imperial le permitió afianzar su posición como miembro de la oligarquía toledana, cuyos réditos se contemplan en el acceso en 1473 a una de las regidurías.

Posteriormente, en 1483, vendió al comendador mayor de León, don Gutierre de Cárdenas, la jurisdicción sobre la villa de Maqueda por dieciséis millones de maravedíes. Estos los prestaría a los Reyes Católicos con motivo de la guerra de Granada, tras la firma de unos capítulos por los que los monarcas se comprometían a la concesión del señorío sobre mil vasallos y seiscientos mil maravedíes de renta. Establecidas en inicio dichas rentas sobre la tierra y arzobispado de Sevilla, su incumplimiento llevó a la entrega compensatoria del señorío sobre las villas de Caracena e Inés. No obstante, la pobreza de sus nuevos señoríos le movió a incrementar la presión fiscal, lo que fue el origen de pleitos varios con sus vasallos. En este sentido prohibió la saca o venta de pan fuera del alfoz de la tierra de Caracena si no era con una licencia que él debía conceder y por la cual debían pagar los vecinos. A la postre, en 1499 la Real Chancillería de Valladolid dictó sentencia en su contra.

En 1508, finalmente, fue desposeído del señorío de las villas de Caracena e Inés en favor de su primogénito Gómez Carrillo, con quien ya había mantenido pleito por la disputa del mayorazgo sobre el señorío de Pinto que su esposa doña Leonor de Toledo había concedido a su vástago. Murió en 1510.