Trastorno negativista desafiante

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El trastorno negativista desafiante o también denominado "trastorno de las ansias de libertad" es una categoría nosológica incluida en el Manual Diagnóstico y Estadístico (DSM-IV) de la American Psychiatric Association, donde es descrito como un patrón continuo de comportamiento desobediente, hostil y desafiante hacia las figuras de autoridad, el cual va más allá de la conducta infantil normal.

Antecedentes Históricos[editar]

Haciendo una retrospectiva al pasado, en 1851 un trastorno que guarda similitud dentro de la ética del poder hegemónico, con aquellos signos y síntomas del TOD. Se trata de la Drapetomanía (Jackson, 2002), el cual es un trastorno mental que padecían los esclavos negros, consistente en unas ansias de libertad o una expresión de sentimientos oposicionistas a la esclavitud. Este trastorno fue registrado por el Dr. Samuel A. Cartwright, perteneciente a la Louisiana Medical Association. Si cambiamos la palabra “esclavos” de aquella época, por “niños” o “jóvenes” y cambiamos la palabra “esclavitud” por “autoridad”. Veríamos que corresponden al ejercicio de un saber que instala un poder similar o idéntico al TOD moderno actual. En otras palabras, el TOD es la Drapetomanía moderna en Psiquiatría. Cambian los actores y los escenarios, pero la temática de poder sigue en pie como un problema de trastorno médico. «1».

Criterios del DSM-IV[editar]

Para cumplir los criterios del DSM-IV-TR, deben tomarse en cuenta ciertos factores. Primero, el desafío debe ser lo suficientemente severo como para interferir con su habilidad para funcionar en la escuela, hogar o la comunidad. Segundo, el desafío no ha de provenir de algún otro trastorno, tal como la depresión, ansiedad o un trastorno de conducta de mayor severidad (de tal manera que entonces no sería un trastorno en sí sino parte del otro trastorno). Tercero, las conductas problema de la niña o niño han estado sucediendo por lo menos durante seis meses.

Criterios diagnósticos[editar]

  1. Un patrón de conducta negativista, hostil y desafiante que ha durado al menos seis meses, durante los cuales cuatro o más de los siguientes están presentes:

Nota: Considérese cumplido un criterio sólo si el comportamiento ocurre más frecuentemente de lo que es típico para individuos de una edad y nivel de desarrollo comparables.

    1. Pierde los estribos con frecuencia
    2. Discute con adultos frecuentemente
    3. Desafía activamente o rehúsa acatar las peticiones o reglas de los adultos, con frecuencia
    4. A menudo deliberadamente irrita a los demás
    5. A menudo culpa a otros de sus errores o mala conducta
    6. Con frecuencia aparece enojado y resentido
    7. Con frecuencia se muestra rencoroso o vengativo
  1. La alteración en la conducta causa un impedimento clínicamente significativo en su funcionamiento social, académico u ocupacional.
  2. Las conductas no ocurren exclusivamente durante el curso de un trastorno psicótico o del estado de ánimo.
  3. No se cumplen los criterios para trastorno disocial y, si el individuo tiene 18 años o más, los criterios no se cumplen para el trastorno de personalidad antisocial.

Si el niño o niña cumple al menos cuatro de los anteriores criterios, y estos interfieren con su vida normal, entonces técnicamente cumple con la definición.[1]

Prevalencia[editar]

El DSM-IV cita una prevalencia de entre 2 y 16% para el TND.

Pronóstico[editar]

El trastorno negativista desafiante está asociado con el trastorno disocial.[2] Sin tratamiento, alrededor de 52% de los niños con TND continúa cumpliendo con los criterios y alrededor de la mitad de ese 52% llegarán hacia un trastorno disocial.[3] Es posible que se presenten otros trastornos en situaciones de comorbilidad con el Trastorno Negativista Desafiante el más frecuente es TDAH. Se conoce que más de un 30% de los niños con TDAH van a desarrollar Trastorno Negativista Desafiante. Por ello es importante no descartar que los pacientes que acudan por primera vez a consulta tenga TDAH cuando el motivo de consulta es oposicionismo o conductas desafiantes. Debido a las dificultades que provoca el Trastorno Negativista Desafiante en la convivencia y para relacionarse puede hacer que sólo se centre en este problema y que se obvie preguntar por síntomas de TDAH.

Tratamiento[editar]

Existen una variedad de enfoques al tratamiento del trastorno negativista desafiante, incluyendo programas de entrenamiento para padres, psicoterapia individual, terapia familiar sistémica, terapia cognitivo conductual y entrenamiento en habilidades sociales.[4]

El tratamiento farmacológico en niños con TOD consiste en diversos fármacos como en metilfenidato, ISRS como sertralina, paroxetina y fluoxetina, etc. (Brahm & Martínez, 2008). Sin embargo hasta la fecha ningún tratamiento farmacológico ha demostrado ser totalmente eficaz en casos de TOD aislado, sin embargo las anfetaminas han demostrado ser eficaces en casos de TOD con TDAH (Fulkerson & Webb, 2005).[5]

Referencias[editar]

[1] «El trastorno oposicionista desafiante: una mirada crítica desde un análisis crítico del discurso»

  1. The Diagnostic and Statistical Manual published by the American Psychiatric Association
  2. Lahey, B., & Loeber, R. (1994), Framework for a developmental model of oppositional defiant disorder and conduct disorder. In D.K. Routh (Ed.) Disruptive Behavior Disorders in Childhood (pp. 139-180). NY: Plenum Press.
  3. Lahey, B., Loeber, R., Quay, H., Frick, P., & Grimm, J., (1992) Oppositional defiant and conduct disorders: Issues to be resolved for the DSM-IV. Journal of the American Academy of Child and Adolescent Psychiatry, 31, 539-546.
  4. «Children With Oppositional Defiant Disorder». www.aacap.org. Consultado el 15-07-2008.
  5. «El trastorno oposicionista desafiante: una mirada crítica desde un análisis crítico del discurso». Consultado el 03-10-2012.

Clasificación nosológica internacional

DSM-IV: 313.81 Trastorno negativista desafiante
CIE-10: F91.3 Trastorno oposicional desafiante