Taihō (1944)

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Taihō
Japanese aircraft carrier Taiho 02.jpg
El Taihō tras su llegada a Tawi Tawi en mayo de 1944.
Banderas
Insignia naval del Imperio japonés
Historial
Astillero Kawasaki de Kōbe
Clase Taihō
Iniciado 10 de julio de 1941
Botado 7 de abril de 1943
Asignado 7 de marzo de 1944
Destino Hundido en la Batalla del Mar de las Filipinas el 19 de junio de 1944
Características generales
Desplazamiento 29.770 toneladas (estándar), 37.270 toneladas (a plena carga)
Eslora 260,7 metros
Manga 30 metros
Calado 9,6 metros
Armamento 10 cañones de 100 mm, 51 antiaéreos de 25 mm
Propulsión turbinas de vapor de 160.000 CV (119,3 MW), 8 calderas, 4 hélices
Velocidad 33,3 nudos (61,67 km/h)
Tripulación 1.751
Aeronaves 75

El Taihō (大鳳 Gran Fénix?) fue un portaaviones de la Armada Imperial Japonesa durante la Segunda Guerra Mundial.

Construcción y características[editar]

Vista por babor del Taihō.

Construido en los astilleros de Kawasaki, su diseño era básicamente similar al del Shōkaku con una serie de mejoras, como cubierta blindada, fuego antiaéreo mejorado, isla de mucho mayor tamaño, chimenea en ángulo de 26° a estribor, blindaje en general aumentado, y toda una serie de mejoras que se vieron necesarias por la ingeniería naval japonesa en portaaviones. Se podría decir que el Taihō era el mejor portaaviones del mundo en el momento de su botadura.

La principal característica distintiva de este portaaviones era su cubierta blindada, que posteriormente se aplicaría también en el Shinano, análoga a la de los portaaviones clase Illustrious de la Royal Navy. También era innovador, y único, pues ningún otro portaaviones japonés empleó el sistema, su casco, que llegaba hasta la misma cubierta de vuelo. En el resto de portaaviones japoneses, la cubierta estaba parcialmente suspendida a proa y popa sobre el casco.

Hundimiento[editar]

El 19 de junio de 1944, tras tres meses de servicio, durante la batalla del Mar de las Filipinas fue alcanzado por un torpedo del submarino USS Albacore (SS-218), que lanzó una salva completa de seis torpedos cuando el portaaviones encaró el viento para lanzar sus aviones. Uno de los pilotos que acababa de despegar, Sakio Komatsu, hizo una maniobra que llamó la atención de todos a bordo. Apenas despegar y cuando iniciaba su espiral de ascenso, realizó un brusco quiebro y picó contra el mar, estrellando su avión y muriendo en el acto. Su sacrificio sirvió para advertir de los torpedos que se dirigían contra el portaaviones, pero demasiado tarde para evitarlos todos. El que finalmente impactó, bloqueó el ascensor de proa, y si bien los daños fueron mínimos, y no afectaron apenas la velocidad ni estabilidad, gases de gasolina de aviación empezaron a expandirse por el portaaviones. Una errónea orden para ventilar los gases y extraerlos de los hangares sólo consiguió esparcirlos por todo el buque, y finalmente una enorme explosión sacudió el portaaviones, volando sus flancos y haciendo que empezara a asentarse en el agua. Cuando se estaba realizando la evacuación del barco, una nueva fuerte explosión se produjo, provocando que empezara a hundirse por la popa y llevándolo al fondo del mar junto a tres cuartas partes de su dotación.

Referencias[editar]

  • Stille, Mark. Imperial Japanese Navy Aircraft Carriers 1921-45. Osprey Publishing, 2005. ISBN 1-84176-853-7.

Enlaces externos[editar]

Véase también[editar]