Psicoterapia existencial

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La psicoterapia existencial es un enfoque terapéutico más filosófico que médico, que fundamenta su perspectiva en las filosofías fenomenológico-existenciales. Algunos de estos filósofos incluyen: Nietzsche, Kierkegaard, Husserl, Heidegger, Sartre, Merleau-Ponty, Martin Buber, etc. Este modelo contempla al ser humano como en constante desarrollo y evolución, lo que implica un movimiento y procesos constantes. La persona se encuentra en constante relación con su medio, ya que es vista como ser-en-el-mundo (Dasein), lo que implica que su existencia se vea constantemente enfrentada a circunstancias que le exigen respuesta.

Visión de la terapia existencial[editar]

Es un enfoque filosófico porque considera los problemas y dificultades de las personas como asuntos que emergen ante las dificultades encontradas por el hecho de vivir, es decir como crisis, dilemas o paradojas cotidianas, más que como indicadores de salud o enfermedad. El objetivo de la terapia existencial es clarificar y aumentar la comprensión de la existencia a los ojos de la persona misma que la vive.

Los dilemas que las personas enfrentan se enfocan desde la perspectiva de analizar cómo a través de ellos se enfrentan a la finitud, o la muerte, a la libertad (entendida como elección y su consiguiente renuncia), a la incertidumbre y el riesgo, a la soledad, o a la necesidad de atribuirle un sentido a la vida. Todas estas experiencias suelen generar angustia, la cual es vista como un importante vehículo de búsqueda de desarrollo y crecimiento, por lo que el terapeuta existencial, en vez de intentar ayudar a su cliente a no vivir más angustia, le ayudará a encontrar formas de utilizarla en su beneficio. (Yalom, 1980)

Es por lo tanto, un enfoque poco dogmático que en vez de promover una "adecuada" o "correcta" forma de vivir, proporciona un marco para reflexionar y hacernos preguntas que incrementen nuestra perspectiva.

Otro aspecto de la Psicoterapia Existencial actual es que, al concebir a la persona como siempre en relación, ya sea con el mundo físico o corporal, o el mundo social e interpersonal, o el mundo personal, íntimo y psicológico, o inclusive con las dimensiones espirituales del mundo, se constituye como un enfoque posmoderno, que acentúa el estudio de la coconstrucción que hacemos cotidianamente de lo que llamamos realidad. Esto se expresa principalmente en el énfasis que hace al estudio y trabajo constante con la relación terapéutica. Las vicisitudes de cada encuentro terapéutico son tratadas con especial atención, observando aquellos aspectos que obstruyan las posibilidades de generar un encuentro auténtico entre cliente y terapeuta o, en el caso de la terapia de grupo, entre todos los participantes.

Principales exponentes[editar]

Algunos de los principales autores de este enfoque se encuentran: Irvin Yalom, Rollo May, James Bugental, Hans Conh, Emmy van Deurzen, Ernesto Spinelli, etc. Entre los principales representantes en América Latina están: Pablo Rispo (Argentina), Susana Signorelli (Argentina), Emilio Romero (Brasil), [Alberto de Castro]] (Colombia), Miguel Jarquín (México), Yaqui Andrés Martínez (México), entre otros.

Véase también[editar]

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]