Principio de Pareto

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Vilfredo Pareto

El principio de Pareto es también conocido como la regla del 80-20 y recibe este nombre en honor a Vilfredo Pareto, quien lo enunció por primera vez.

Descripción[editar]

Pareto enunció el principio basándose en el denominado conocimiento empírico. Estudió que la gente en su sociedad se dividía naturalmente entre los «pocos de mucho» y los «muchos de poco»; se establecían así dos grupos de proporciones 80-20 tales que el grupo minoritario, formado por un 20 % de población, ostentaba el 80 % de algo y el grupo mayoritario, formado por un 80 % de población, el 20 % de ese mismo algo. En concreto, Pareto estudió la propiedad de la tierra en Italia y lo que descubrió fue que el 20% de los propietarios poseían el 80% de las tierras, mientras que el restante 20% de los terrenos pertenecía al 80% de la población restante.

Estas cifras son arbitrarias; no son exactas y pueden variar. Su aplicación reside en la descripción de un fenómeno y, como tal, es aproximada y adaptable a cada caso particular.

El principio de Pareto se ha aplicado con éxito a los ámbitos de la política y la Economía. Se describió cómo una población en la que aproximadamente el 20 % ostentaba el 80 % del poder político y la abundancia económica, mientras que el otro 80 % de población, lo que Pareto denominó «las masas», se repartía el 20 % restante de la riqueza y tenía poca influencia política. Así sucede, en líneas generales, con el reparto de los bienes naturales y la riqueza mundial.

Aplicaciones[editar]

En la logística[editar]

Este concepto, 80-20 es de gran utilidad en la planificación de la distribución cuando los productos se agrupan o clasifican por su nivel de ventas, también conocido como «Distribución A-B-C». El primer veinte por ciento se denominan productos A, el treinta por ciento siguiente se denominan productos B y el resto, productos C. Cada categoría puede distribuirse o almacenarse de forma diferente. Por ejemplo, los productos A se distribuyen por toda la geografía en muchos almacenes y con niveles altos de producto almacenado, mientras que los productos C se pueden distribuir desde un único almacén central con un nivel de existencias mucho más bajo que el de los productos A. Los productos B tendrían una estrategia de distribución intermedia con unos cuantos almacenes regionales.

Cuando un almacén tiene un inventario grande, para concentrar los esfuerzos de control en los artículos o mercancías más significativos se suele utilizar el principio de Pareto. Así, controlando el 20 % de los productos almacenados puede controlarse aproximadamente el 80 % del valor de los artículos del almacén. La clasificación ABC de los productos también se utiliza para agrupar los artículos dentro del almacén en un número limitado de categorías, cuando se controlan según su nivel de disponibilidad. Los productos A, 20 % de los artículos, que generan el 80 % de los movimientos del almacén, se colocarán cerca de los lugares donde se preparan los pedidos, para que se pierda el menor tiempo posible en mover mercancías dentro de un almacén.

En control de calidad[editar]

No obstante, el principio de Pareto permite utilizar herramientas de gestión, como el diagrama de Pareto, que se usa ampliamente en cuestiones relacionadas con el control de calidad (el 80 % de los defectos radican en el 20 % de los procesos). Así, de forma relativamente sencilla, aparecen los distintos elementos que participan en un fallo y se pueden identificar los problemas realmente relevantes, que acarrean el mayor porcentaje de errores.

En ingeniería del software[editar]

De la misma manera, en el mundo de la ingeniería del software el principio de Pareto puede ser enunciado de diferentes formas:

  • Así por ejemplo cuando hablamos de los costes de desarrollo podríamos decir que "el 80 % del esfuerzo de desarrollo (en tiempo y recursos) produce el 20 % del código, mientras que el 80 % restante es producido con tan solo un 20 % del esfuerzo".
  • Si hablamos de pruebas de software, el principio nos dice que "el 80 % de los fallos de un software es generado por un 20 % del código de dicho software, mientras que el otro 80 % genera tan solo un 20 % de los fallos".

Además existen algunas particularizaciones o instancias conocidas del principio, como la regla del noventa-noventa cuyo enunciado en tono cómico dice que «el primer 90 % del código ocupa el 90 % del tiempo de desarrollo. El 10 % restante del código ocupa el otro 90 % de tiempo de desarrollo» haciendo alusión a la creencia en el entorno del desarrollo de software de que cualquier planificación nace condenada a no cumplirse.[cita requerida] De ahí que los porcentajes son mayores a 100.

En redes informáticas para computadores[editar]

La compañía Cisco calcula que el 80 % del tráfico de una red o subred de datos será destinado a dispositivos de otras redes y que solo el 20 % restante irá a los dispositivos locales. Conocida entonces como la regla 80/20 de redes informáticas de datos. Esto claramente evidencia que si los dispositivos de una LAN no alcanzan el gateway, los usuarios no podrán efectuar sus trabajos.

Otras leyes y principios relacionados[editar]

  • Se considera que la ley de Sturgeon está derivada del principio de Pareto.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]