Pintura italiana del Quattrocento del Museo del Prado

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

La pintura italiana del Quattrocento del Museo del Prado es una sección de pinturas de aquel país del siglo XV pertenecientes a la pinacoteca española, que sorprende tanto por su corta amplitud como por la alta calidad de casi todas ellas.

Como fundación real, el Museo del Prado se abasteció de las colecciones de la Corona española. La predilección de los reyes españoles por la pintura flamenca y los temas religiosos incidió en las escasas aportaciones de la pintura quattrocentista italiana.

Se deberá esperar hasta Felipe IV para que Andrea Mantegna, con su excepcional obra, El tránsito de la Virgen tenga un lugar de privilegio en las colecciones reales, y para que lleguen a España las obras de Rafael.

Salvo La Anunciación de Fra Angélico, conservada en España desde 1611, el resto de la pintura de esta época llega al Prado a principios del siglo XX, algunas obras de mano de generosas donaciones como la del político y coleccionista catalán Francesc Cambó.

Además de la pinturas citadas, se pueden contemplar de este periodo como más destacables:

También se conservan dos pinturas, El rapto de las sabinas y La continencia de Escipión, atribuidas sucesivamente a Pinturicchio, Amico Aspertini o Baldassare Peruzzi.[1]

Una pintura que antes se asignaba a Melozzo da Forlì es realmente una imitación y ya no se comenta en las reseñas del museo.

Referencias[editar]

  1. Ver la entrada Peruzzi, Baldasare en el Catálogo de las pinturas del Museo del Prado, Ministerio de Educación y Cultura, 1996.

Véase también[editar]