Pintura bizantina

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Ábside de San Vital de Rávena (en el mosaico de la bóveda, un Agnus Dei, en el de la exedra, Cristo ofrece la corona a San Vital y un ángel una maqueta de la iglesia al obispo Ecclesio), siglo VI.
El evangelista San Lucas en una pintura sobre pergamino, siglo X.
Icono de la crucifixión en Santa Catalina del Sinaí, siglo XIII.
Ábside del paraklesion de San Salvador en Chora, siglo XIV.

La pintura bizantina es la manifestación pictórica del arte bizantino. Como éste, evolucionó a partir del arte paleocristiano y fijó su carácter desde el siglo VI (el de Justiniano I), continuando hasta el fin del Imperio bizantino en el siglo XV, e incluso en la Edad Moderna con la escuela cretense. La mayor parte de la producción pictórica de la primera época se destruyó durante la iconoclasia de los siglos VIII y IX, de modo que sólo han sobrevivido ejemplos en territorios ya no controlados por el imperio bizantino (como Italia o el Próximo Oriente). También la pintura tradicional rusa y de otras naciones eslavas es una prolongación de la bizantina.

La representación pictórica en la cultura bizantina y en la cristiandad oriental ejercía una función particularmente importante, pues se la consideraba materialización de la misma divinidad (revelación de lo divino o teofanía), en algunos casos incluso con la consideración de "realizada por manos no humanas" (acheiropoieta). En la cristiandad occidental esa misma función se reservaba más habitualmente a las reliquias.[1]

Las principales técnicas de la pintura bizantina fueron el mosaico,[2] el temple sobre tabla (iconos), el fresco y la iluminación de manuscritos.

Se distingue la pintura bizantina al mosaico por la riqueza de materiales, con abundancia de oro (mosaicos vítreos y dorados) y fastuosa ornamentación (horror vacui) y la pobreza en el movimiento artístico. Las figuras de los personajes se presentan ordinariamente alargadas, en pie y con los brazos en actitud algo movida o llevando algún objeto. La túnica o vestimenta con que aparecen cubiertas suele ofrecer pliegues rectos y paralelos, casi verticales. Pero el manto o capa los presenta más movidos y se recoge sobre el brazo izquierdo de la figura. El continente de las personas se ostenta siempre majestuoso, tranquilo y honesto; su mirada, de frente o a la derecha del espectador; sus ojos, grandes y abiertos; sus pies, pequeños o estrechos y terminados en punta.

Los elementos decorativos de los cuadros o composiciones consisten de ordinario en perlas, cintas, series de joyas, guirnaldas y grecas sin excluir algunas plantas sueltas como la palmera ni los motivos arquitectónicos. A los lados de las figuras o encima de ellas, se destacan a menudo sobre el fondo de oro inscripciones en sentido vertical u horizontal que fijan el nombre y el significado del personaje o de la escena que se representa. Los asuntos de tales composiciones son generalmente bíblicos, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, además de algunas escenas religiosas de la corte imperial y representaciones de ángeles y santos. Es bastante común en el ábside o en la cúpula de las basílicas de Oriente la figura del Pantokrator (o Cristo en Majestad) rodeado de ángeles a imitación del tipo de Santa Sofía de Constantinopla.

El amaneramiento y el convencionalismo de la pintura bizantina que ya desde el principio más o menos la acompañan se hicieron más sensibles en el siglo VIII y llegaron a su apogeo en el XIII por la falta de expresión y el exceso de rigidez y angulosidad que se manifiesta en las figuras. Alguna restauración se vio aparecer en el siglo XIV bajo el imperio de los Paleólogos pero resultó escasa y la decadencia fue completa desde últimos del XVI refugiándose el arte en los monasterios del monte Athos (Grecia) centro artístico de la cristiandad oriental y donde la pintura se convirtió en una industria que seguía fórmulas de receta.

El mosaico bizantino ejerció poderosa influencia en la pintura medieval de Occidente hasta el siglo XIII (pintura prerrománica, pintura románica, pintura del Duecento); además de ser decisivo su influjo en el Oriente cristiano y de extenderse a Rusia desde el siglo XI. Los mejores mosaicos bizantinos que hoy se conservan en Oriente son:

En Occidente se conservan dos conjuntos muy destacados:

Como ejemplares latinos de influencia bizantina, los de Venecia (basílica de San Marcos, Santa María Asunta de Torcello[3] ), Sicilia (arte árabe-normando-bizantino) y Roma compuestos desde el siglo VII al XII inclusive.

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Ejemplos citados[editar]

Mosaicos de Rávena

Mosaicos del lado norte de la nave central de San Apolinar Nuevo (escenas de la vida de Cristo, comitiva de las vírgenes mártires, reyes magos y Theotokos).

Mosaicos del mihrab de la Mezquita de Córdoba

Mosaicos de Santa Sofía de Constantinopla

Mosaicos de Salónica

Mosaicos de Osios Loukas

Iconos conservados en Santa Catalina del Sinaí

Monasterios de Meteora

Monasterios del Monte Athos

Monasterio de Chora

Santa Sofía de Kiev

Mosaicos en Venecia

Mosaicos en Roma

Mosaicos en Sicilia

Referencias[editar]

El contenido de este artículo incorpora material de Arqueología y bellas artes, de 1922, de Francisco Naval y Ayerbe, que se encuentra en el dominio público.

Notas[editar]

  1. ARTE BIZANTINO (s. IV-XV): PINTURA Y MOSAICO
  2. Clementina Rizzardi, Mosaici altoadriatici, Ravenna, 1985. Fuente citada en it:Basilica di Santa Maria Assunta (Torcello). Véase también Torcello.
  3. J. Durand, L'art byzantin, Terrail, Paris, 2001 J-M. Spieser, "L'art de Byzance", in C. Heck (dir.) Moyen âge, chrétienté et Islam, flammarion, Paris, 1996. Fuentes citadas en fr:Art de la dynastie macédonienne. Véase también dinastía macedónica.
  4. Cormack, Robin (2000). Byzantine Art. Oxford: Oxford University Press. p. 131. ISBN 0-19-284211-0. The Oxford Handbook of Byzantine Studies edited by Elizabeth Jeffreys with John Haldon and Robin Cormack. Published 2008 by Oxford University Press. Fuentes citadas en en:Macedonian Renaissance
  5. Walther, Ingo F. and Norbert Wolf. Codices Illustres: The world's most famous illuminated manuscripts, 400 to 1600. Köln:Taschen, 2005. Fuente citada en en:Paris Psalter y en:Joshua Roll
  6. Prinzing, Günter (1993). Das Bamberger Gunthertuch in neuer Sicht. In Vavrínek, Vladimír. "Byzantium and Its Neighbours, from the Mid-9th till the 12th Centuries". Byzantinoslavica 54: 218–231. Fuente citada en en:Gunthertuch
  7. Tania Velmans, fuente citada en de:Palaiologische Renaissance
  8. Lazarus at Patron Saints Index. Fuente citada en en:Lazarus Zographos

Enlaces externos[editar]