Orosia

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Santa Orosia
Martirio de Santa Orosia.JPG
Iglesia de Villanúa, altar dedicado al martirio de Santa Orosia.
Virgen y Mártir
Nacimiento Año 855
Laspicio
Padres Boriborio y Ludmila, reyes de Bohemia
Fallecimiento Año 870
Monte Oturia (Yebra de Basa)
Festividad 25 de junio
Atributos Corona, cetro real y palma del martirio
Patronazgo Ciudad de Jaca y su Diócesis
Villa de Yebra de Basa

Santa Orosia es la patrona de Jaca y su diocésis. Se celebra su festividad el 25 de junio: El cuerpo de la Santa se venera en Jaca, y su cabeza en Yebra de Basa.

La tradición dice que Orosia era una princesa de Bohemia que venía a Aragón para casarse con un príncipe visigodo, Fortún Garcés. El enlace fue propuesto por el papa Adriano II. Su comitiva, a pesar de buscar en su viaje refugio en los Pirineos, fue descubierta por tropas islámicas. El jefe de estas tropas propuso matrimonio a la joven princesa que, para no abandonar su fe en Cristo se negó, tras lo cual fue martirizada decapitándola.

Unos 300 años después, en la madrugada del día 25 de junio de 1072, un ángel se apareció al pastor el pastor Guillén de Guasillo que guardaba su rebaño en las proximidades de Yebra de Basa, para revelarle la historia del martirio y la ubicación de las reliquias y alimentarlo con su leche para defenderse de los moros. Todo esto dignificaba la importancia de Jaca y su Catedral y los orígenes del reino que Sancho Ramírez estaba consolidando en estas tierras tras la muerte de su padre Ramiro I.

En la actualidad cada 25 de junio existen dos grandes celebraciones, una en Jaca (día central de sus fiestas patronales) en la que se realiza una gran procesión. Y otra en Yebra de Basa, en donde se asciende en romería con la cabeza de la Santa por una espectacular senda hasta la pradera de Santa Orosia, a los pies del monte Oturia, lugar en el que se halla su santuario (donde recibió martirio) a 1.550 metros de altitud, allí se representa el típico dance amenizado con el ancestral salterio y con una Pastorada recitada en lengua aragonesa.

Los atributos de Santa Orosia son la corona y el cetro real, por ser hija de príncipes y esposa de rey, además de la palma del martirio.

El ámbito de influencia e intercesión de Santa Orosia se centra en las catástrofes naturales tales como sequías, plagas y pestes, además de la liberación de los demonios y malos espíritus. No faltan en los milagros atribuidos a la Santa casos personales como curaciones, devoluciones de los sentidos, resurrecciones, etc., todos en la línea taumatúrgica de Cristo en los Evangelios.

Resumen de la leyenda de Santa Orosia extraída de FACI (1750): Santa Orosia virgen, casada, mártir y reina de Aragón, patrona de la Ciudad de Jaca y sus montañas y refugio seguro de sus devotos, hermosísima rosa de pureza e inocencia, nació en Bohemia hija de los reyes de este reino cristianizado por San Metodio en 880. Llegó a nuestras montañas, tras desposarse con Don Fortuño Ximénez, séptimo y último conde de Aragón, en compañía de su tío San Acisclo Obispo, su hermano San Cornelio y mucha comitiva real. Oyendo que los musulmanes habían invadido el reino, se retiraron todos a una cueva de los términos de Yebra, pero descubiertos por los sarracenos, su caudillo Aben Lupo, atormentó y dio muerte a San Acisclo primero y luego a San Cornelio y a toda la comitiva. Todo esto ocurrió ante la presencia de la santa para infundirle temor con el fin de que cediera su belleza, hermosura y rara discreción, a la lasciva infernal de aquél lobo carnicero. Como la virgen se resistiera, lleno de furor aquel lobo sarraceno, mandó cortar los brazos y aserrar después las piernas y cortar su sagrada cabeza y mandó que aquellas santas reliquias virginales fuesen arrojadas por el monte de Yebra, para pasto de las bestias. Mientras la santa era martirizada, sintió sed y por medio de su intercesión manó una fuente cristalina que aún perdura. Ocurrió todo esto por el año de 920. Los ángeles cuidaron de dar honorífico sepulcro a Santa Orosia y recogieron sus reliquias y las colocaron en aquél monte. Aquí estuvieron escondidas, habiéndose perdido la noticia del soberano tesoro, hasta que, a un pastor, se le manifestó el cuerpo y la cabeza, mandándole que dejara la cabeza en Yebra y llevara el cuerpo a la Santa Iglesia de Jaca, donde permanece incorrupto desprendiendo singular fragancia. Cuando las reliquias se acercaban a Jaca, las campanas comenzaron a sonar solas anunciando la llegada. Ese año estas montañas obtuvieron su mejor cosecha. En la cumbre de aquel dichoso monte de Yebra, y donde está la fuente referida, hay una ermita de Santa Orosia, y antes de llegar a dicho sitio se ve debajo de una peña, otra iglesia donde se conservan las reliquias de San Acisclo, San Cornelio y la real comitiva, todas revueltas.


Bibliografía[editar]