Nivola
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Nivola es el neologismo creado por Miguel de Unamuno para referirse a sus propias creaciones de ficción narrativa, para representar su distancia con respecto a la novela realista imperante a finales del siglo XIX
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[editar] Origen del término: Niebla
El término nivola aparece por primera vez como subtítulo de la obra Niebla, del propio Unamuno. Con esta denominación, el escritor bilbaíno quería expresar su rechazo hacia los principios dominantes en la novela realista: la caracterización psicológica de los personajes, la ambientación realista, la narración omnisciente en tercera persona...
Así lo hace constar en el prólogo de Niebla:
Niebla narra la historia de Augusto Pérez, un personaje solitario, filosófico y melancólico, que dedica su tiempo a pasear y reflexionar junto con su perro Orfeo. Augusto se enamorará de Eugenia, personaje idealizado como la Dulcinea de Don Quijote, y dedicará sus esfuerzos a intentar conquistarla. El pasaje más famoso de la novela se sitúa hacia el final de la misma, cuando el personaje principal decide enfrentarse a su autor, Miguel de Unamuno, y consultarle sobre su destino. El encuentro degenerará en un enfrentamiento en el que el autor decide matar a su personaje, el cual, efectivamente, morirá unas páginas más tarde.
[editar] Características de las nivolas
Las nivolas se caracterizan por los siguientes rasgos:
- Predominio de la idea sobre la forma: Al igual que en su obra poética y dramática, las nivolas de Unamuno dan prioridad al contenido sobre la forma. De hecho, novelas como Amor y pedagogía se encuentran cerca del género de la novela de tesis, cultivado por Benito Pérez Galdós o Blasco Ibáñez, entre otros.
- Escaso desarrollo psicológico de los personajes: los personajes de las nivolas suelen estar caracterizados por un único rasgo de su personalidad, lo que los convierte en "personajes planos", frente a los "personajes redondos", con muchas facetas, que predominan en las novelas realistas. Los protagonistas de Niebla, Amor y Pedagogía o Abel Sánchez son encarnaciones de una idea o una pasión, que les impedirá relacionarse con el mundo con normalidad.
- Escasa ambientación realista: Exceptuando su primera novela, Paz en la guerra, y quizás la última, San Manuel Bueno, mártir, las novelas de Unamuno apenas incluyen ambientación relativa al lugar o la época en la que se desarrollan. De esta forma, se acentúa su carácter abstracto
- Gestación "vivípara": en palabras del propio Unamuno, frente a la lenta y progresiva producción de las novelas realistas ("gestación ovípara"), a sus nivolas les corresponde una gestación "vivípara", es decir, un nacimiento apresurado y no precedido de una larga época de preparación, documentación y planificación.
[editar] Otras muestras del género
Además de Niebla, pueden clasificarse dentro del género de la nivola las obras Abel Sánchez, Amor y pedagogía o La tía Tula. Es más discutible la adscripción de San Manuel Bueno, mártir a este género unamuniano, ya que esta obra cumple en mayor medida con los principios tradicionales de la novela psicológica, con un mayor desarrollo psicológico y una ambientación más cuidada, por lo que ha sido considerada como la obra cumbre de la narrativa de Miguel de Unamuno.

