Marcas de cantero

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Ejemplo de marcas en forma de cruces.

Las marcas de cantero son símbolos o alegorías grabadas por los canteros en la piedra que en la Antigüedad y Edad Media representaban realidades o ideas abstractas mediante sus rasgos, figuras o atributos; en la actualidad desconocemos su interpretación por haber perdido o cambiado su significado simbólico. Forman parte de los llamados signos lapidarios, término que proviene del latín lapis, lapidis (piedra), signo grabado en la piedra.
Otros tipos de signos lapidarios son los ideogramas [1] y los modernamente conocidos como grafitis[2], que suelen verse en el exterior de los templos.

Se grababan con un cincel fino. Su morfología está tomada del lenguaje y oficios medievales. Actualmente pueden observarse en edificios de los siglos XI al XV.

Historia[editar]

Algunos escritores sostienen que su origen se remonta a los grabados en edificios antiguos de Egipto, Mesopotamia, Grecia y antigua Roma de significado mitológico o en memoria de sucesos importantes de su historia.

Hasta mediados del siglo XIX, estos signos no tenían gran interés ni se estudiaban. En una enciclopedia de principios del siglo XX se los describía como:

«...conjunto de signos extraños, encontrados en casi todas las paredes de nuestras iglesias, catedrales, y construcciones medievales, se suponen signos "mágicos".»

Los primeros estudios sobre ellas se remontan al s. XIX relacionándolas con la astrología y magia.

Mr. Lyon, apoyándose en el Minute Book de la Logia de Edimburgo y George Godwin editor del Builder, basándose en estudios personales de marcas encontradas en iglesias de Inglaterra, afirman:[1]

«...existe una gran variedad de signos, que pueden inscribirse en tres grupos; el primero el más habitual y variado, constituido por figuras geométricas, ángulos, curvas, círculos, etc., pertenecientes a los constructores que colocaban las piedras, un segundo formado por caracteres alfabéticos, letras sencillas o dobles (las iniciales de los nombres de los que trabajaron esa piedra), y un tercero, con significado simbólico o religioso, formado por símbolos como el pentalfa de Pitágoras, el sello de David o de Salomón (dos triángulos superpuestos, la estrella de seis puntas, un talismán de gran eficacia), la esvástica o cruz budista y el Vesica Piscis o símbolo de Jesús de los cristianos antiguos.»

Godwin en 1841 informaba a la Society of Antiquaries mediante una nota en la revista Archeologia sobre la existencia de esas marcas en Inglaterra y el Sessional Papers nº 9 (1868-1869) del Royal Institute of British Architects incluye ejemplos de marcas. [2] [3] [4]

Victor Didron en Signes lapidaires du Moyen Age, Annales Archeologiques, vol. III, 1845 y Viollet-le-Duc en Dictionnaire raisonné de l'architecture française du XIe au XVIe siècle (1854-68) las catalogaban como firmas de canteros:

«...Las marcas de cantero son signos lapidarios pertenecientes a la categoría de signaturas personales de los canteros, aparejadores y Maestros de Obra, que en muchos casos servían para señalar el trabajo realizado por cada uno, para así determinar el estipendio correspondiente.»

Frank Rziha en su Études sur les marques de tailleurs de pierre (Viena 1880, traducción francesa de 1993), basado en su estudio sobre una muestra de 10000 marcas de cantería, afirma que las cuatro Grandes Logias de la antigua Bauhütte del Sacro Imperio germánico, Estrasburgo, Colonia, Viena y Berna, utilizaban marcas diseñadas según las llamadas redes elementales, (triangular, cuadrática, trilobulada y polilobulada) que permitían identificar la logia a la que pertenecía cada Maestro. [5]

Vicente Lampérez y Romea (1861-1923), uno de los primeros historiadores españoles en estudiarlas, las llama signos lapidarios en su Historia de la Arquitectura Cristiana Española en la Edad Media, (1930) haciendo las siguientes afirmaciones:

«… son el alfabeto de un lenguaje mágico y esotérico ... caldeo.»

«… son marcas hechas por los canteros para el ajuste y asiento de los sillares.»
«… son las firmas y signaturas de cada cual, para facilitar la posterior liquidación y cobro del trabajo.»
«… son marcas personales de cada cantero referentes a su nombre (en forma de inicial o monograma), a sus creencias o devociones (un objeto simbólico o alegórico), a su estado social o profesión pasada o presente (un signo de esclavitud o un útil) o la época en la que se labró la obra (un signo astrológico, etc.)»

«… podrían ser, en algunas ocasiones, conjunta o independientemente de algunas de las anteriores significaciones, una signatura del donante de un sillar, de una columna, de una bóveda, etc.»

M.P. Villamil en su ESTUDIOS DE HISTORIA Y ARTE, La catedral de Sigüenza (1899) [6] los define:

«... Reciben el nombre de marcas lapidarias ó signos lapidarios ciertas rayas grabadas en los sillares de los monumentos de la Edad Media, que representaban por lo regular letras, flechas, cruces y otros dibujos sencillos de forma caprichosa. En los muros de nuestra Catedral (Sigüenza) hay muchos y variados, sin que pueda establecerse una clasificación, porque este es un estudio que todavía no ha dado resultados científicos y aun es muy posible que no los de nunca, pues probablemente no son más que señales con que cada cantero distinguía sus piezas de las ejecutadas por sus compañeros ...»
«... por los cotejos de estos signos se pueden sacar algunas enseñanzas y calcular la época en que fueron labrados los sillares que los contienen ...»

Manuel Pérez-Villamil

En su Compendio de Arqueología de la Edad Media (1923), J.A. Brutails indica:

«… desde la remota antigüedad y en gran parte de la Edad Media los canteros señalaban con frecuencia los bloques de piedra con marcas de fácil diseño y sencillas en general» «…esos signos del aparejo indicaban a veces la forma y orden en que debían ser colocados los bloques»

En esa época, las logias de canteros asignaban una marca a cada aprendiz que alcanzaba el grado de maestro, comprometiéndose a utilizarla en todos sus trabajos; sus descendientes la personalizaban mediante pequeñas modificaciones en su diseño.

Actualmente, la hipótesis más aceptada es la expuesta por Victor Didron y la opinión más generalizada es que se trata de marcas de propiedad, utilizadas por las agrupaciones de oficios artesanos para contabilizar el nº de piezas trabajadas por cada cantero y de esta forma cobrar por la cantidad de piedras labradas, marcas de posición y ensamblado para que el albañil las colocara en una posición determinada y signos que permitían identificar las logias, gremios y talleres en la Edad Media.

En general se considera que indican:

  • Cantera de procedencia de la piedra.
  • Indicaciones de posición de los sillares.
  • Trabajo realizado.
  • Maestro cantero y logia principal.
  • Otros conceptos.
Marca de restauración moderna. Castillo de Sádaba (Zaragoza).

Pueden aparecer en cualquier parte de edificios civiles y religiosos, especialmente en los construidos entre los siglos XI al XIV.
No han sido identificadas en edificios prerrománicos (visigótico, asturiano, mozárabe, etc.), siendo muy escasos en la Edad Moderna.

Desaparecen en su totalidad a partir del siglo XVIII, aunque a partir del s XX, con el auge de la conservación de monumentos, se comienza a identificar algunas rehabilitaciones con marcas contemporáneas como Z, R, la de J.C. Torbado y otras. [7]

Estudiándolas, se pueden conocer muchos detalles acerca de estos personajes anónimos, las rutas que hacían, grado de experiencia, cuántos canteros trabajaron en la obra, etc.

La ciencia que estudia, clasifica e investiga los signos lapidarios se llama Gliptografía.

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Gremios y logias[editar]

En la Edad Media, los trabajos relacionados con la piedra eran ejecutados por grupos de hombre libres e independientes que se asociaban en gremios para ofrecer su trabajo a la nobleza y el clero, los únicos estamentos sociales que podían sufragar los enormes gastos que conlleva este tipo de actividad; estos a cambio, les concedían exenciones de impuestos, derecho de libre circulación y absolución de sus pecados.

Los miembros de estos gremios viajaban libremente por Europa, manteniendo entre ellos estrechos lazos fraternales y de hospitalidad.

Maestro cantero representado en un canecillo medieval.

Según grabados, inscripciones, lápidas y evidencias documentales de la época, en el siglo XIX el maçon era un trabajador que realizaba construcciones en piedra, los enlucidos y los morteros[8] . Basándose en las funciones que realizaban, sus miembros eran conocidos como:

  • maestros, magister (fabricae, muri, operis, artifex practicus, scultor, etc);[9] arquitecto, maestro de obra y escultor que realiza actividades individuales, creativas y únicas que requieren formación, conocimientos y experiencia especiales. Preparaba los detalles, dirigía y coordinaba los trabajos; se distinguía por la facultad de comprender el conjunto, los detalles, la idea y la ejecución de la obra.
  • maestros-compañeros, maçon (tailliator petrae, caesor lapidum, etc); coordinaban y dirigían varios obreros. Cantero especializado y con experiencia que realiza trabajos repetitivos del tipo de talla de capiteles, dovelas, molduras, etc.
  • compañeros, obreros y ayudantes, Famuli (lapicida, scarpelator, cementarius, etc); realizaban trabajos que solo precisaban actividades físicas tales como mover piedra y herramientas, preparar mortero, etc. Eran canteros en general y ayudantes, con frecuencia locales, que realizan trabajos repetitivos y mecánicos que no precisan de preparación especial (extraer piedra, labra y colocación de sillares, etc.) pagados por volumen de trabajo.[10]

(Extraído de diversas fuentes y conocidas imágenes de la época.)

Cada categoría utilizaba la marca del equipo de trabajo, de la logia o la suya propia para identificar los trabajos.

Cuando un aprendiz alcanzaba el grado de maestro y solicitaba el ingreso en este gremio, recibía su marca personal que debía reproducir en todas sus obras y servía para identificarse.
Los hijos podían utilizar la marca del padre al pertenecer a su grupo, cuando se independizaban añadían alguna característica, un trazo adicional, un círculo en un extremo, en otros casos doblando unos de los brazos (si era una cruz) transformándose en la cabeza de un báculo. Así se pueden encontrar marcas muy semejantes en la misma obra, que indican el trabajo en grupo de miembros de la misma familia. [11]

La marca de una logia no solo puede representar al maestro que la utilizaba, sino también al grupo de operarios que la formaba, compuesto generalmente entre 6 y 15 personas.

Marca de carpintero (moderna) en la iglesia de Puebla de Valles (Guadalajara).

En sus inicios, los canteros y carpinteros formaban parte del mismo gremio. Los carpinteros marcaban las vigas igual que los canteros, pero los incendios, habituales en la época medieval, las eliminaron casi en su totalidad.

En 1617, el gremio de artesanos de marcos para cuadros de Amberes acordó incorporar su marca en los trabajos que realizaban. [12]

El museo de armas de los sultanes del palacio Topkapi (Estambul) exhibe, oct/2012, una espada que en la unión entre la hoja y empuñadura muestra marcas de tamaño adaptado al contexto similares a las de los canteros, posiblemente del artesano que la fabricó.

Herramientas de cantero actuales con marcas de propiedad, Moralzarzal (Madrid).

Al igual que hacen actualmente, es muy probable que los canteros medievales también aplicaran su marcas personales a las herramientas especializadas que utilizaban.

Estos utensilios sufren un desgaste acusado con el uso normal, precisando un continuo afilado que habitualmente lo realiza el herrero; para facilitar su identificación, los canteros las aplican sus marcas, la mayoría de las veces las iniciales de su nombre o el nombre completo.

Al efecto se incluyen fotos de los utensilios empleados en cantería desde la extracción de la piedra hasta la colocación obtenidas en Moralzarzal (Madrid) en 2012, un pueblo con amplio historial relacionado con la cantería en cualquiera de sus fases, de cuya importancia económica da muestra el Catastro del Marqués de Ensenada de 1749, cuando dice: [13]

«... había en el pueblo (Moral) cinco canteros y como 60 carretas ...»
«... hacian 5 viajes cada 2 meses y les dejaba rendimiento de 16 reales de vellón ...»

La cantería es tan importante en la Sierra de Madrid que ha constituido la base fundamental de la economía de muchos de sus pueblos, dando lugar a la construcción de líneas de ferrocarril a principios del siglo XX para transportar la piedra de la Sierra a la capital. Un ejemplo es el ferrocarril del Berrocal.[13] [14]

El dinero cobrado en la obra se repartía por el maestro cantero entre todo el grupo para cubrir sus necesidades y crear un fondo común para casos de necesidad, de modo similar en su funcionamiento a una mutualidad actual.

Este tipo de asociaciones han perdurado hasta la actualidad manteniendo los aspectos básicos de su organización como gremio. En épocas tan recientes como 1922, el Reglamento de la Sociedad de Canteros y Similares de Madrid, Edit. Juan Pérez, págs. 4 y 5, cita entre sus objetivos:

art. 5º «...Establecer y ejecutar los trabajos colectivamente...»
art. 7º «... socorrer a los asociados...»

respecto a su independencia de los poderes civiles o eclesiásticos, indica:

art. 11º «...no pertenecerá a ningún partido político ni profesará ninguna religión...»

Marcas de ganadero.
Colmenar Viejo (Madrid).

Interesantes ejemplos de uso actual lo constituyen los gremios y cofradías que usan signos identificativos, como ganaderos y criadores de reses bravas y los pescadores poveiros de Portugal, también se han identificado trazos estilizados en forma de S sobre piezas de cerámica actual y logos de instituciones, posiblemente con una función similar a las marcas de cantero.

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Signos lapidarios[editar]

Dentro de los signos grabados en la piedra, los signos lapidarios relacionados con la cantería pueden inscribirse en dos grandes tipos: Marcas de cantero, utilizadas en los trabajos relacionados con la construcción en piedra e ideogramas o de comunicación de ideas, que se consideran asociados a viajeros devotos, comitentes, mensajes entre logias, etc.

Clasificación

Inspirado en el artículo de Enrique Lázaro Carrasco: Tipos, teorías y significado de las marcas de cantero;[15] incluye criterios de clasificación de múltiples fuentes.
Ver también: Marca de pedreiro en Wikipedia/pt [3]

Las marcas se pueden hallar en muy diferentes etapas de la construcción como las del cantero que trabajaba extrayendo y cortando los bloques, marca que generalmente no es visible porque está en la parte interior del muro, pero que se ha descubierto en la remodelación de catedrales europeas; los labrantes y tallistas marcaban a su vez la piedra y el asentador de la pieza en el muro también tenía su marca; los carpinteros marcaban las vigas de igual manera que los canteros; el gremio o logia e incluso el maestro-arquitecto en algunos casos dejaban una marca o una inscripción.

Estos signos no solo podían ser del cantero que las trabajaba, con gran frecuencia hay marcas de encargo, por ejemplo del comitente que pagaba la construcción, podía tratarse de la cofradía de un santo, un gremio de artesanos o incluso un mercader individual. El cantero marcaba los sillares que le pagaban con el símbolo correspondiente, algunas veces de diseño muy elaborado.

También es relativamente frecuente encontrar talladas otras formas geométricas como tableros de juegos medievales del tipo de tres en raya, alcorque y similares, usadas para entretenimiento.

Marca de logia o maestro.
Iglesia de Nª Sª de la Asunción, Alcocer (Guadalajara).

En el claustro de la catedral de Santiago, en el suelo de la planta baja, pueden verse gran cantidad de marcas a modo de plano que fueron utilizadas por los canteros para el encaje de las piedras que luego formarían los arcos de la bóveda.

Según el autor consultado existen diversos criterios de clasificación que tratan de facilitar el estudio de los signos agrupándolos por:

Marca de cantero (diseño).
Monasterio de Piedra (Zaragoza).

Origen

* Marcas de la cantera origen del bloque.
* Marcas efectuadas durante la construcción del edificio.
* Ideogramas: Viajeros, presos, etc.
Grabado de un diseño.
Monasterio de Moreruela (Zamora).

Uso

* Identificación. De cada logia local y del obrero para verificar el trabajo realizado y determinar el estipendio correspondiente.
* Marcas del Maestro responsable de la obra, marca personal e inscripciones del tipo "me fecit....".
* Marcas de los comitentes o donantes de algún sillar, columna o parte de la obra.
* Marcas de herramientas: Marcas de identificación personales que cada cantero graba en la actualidad en sus herramientas. No se dispone de referencias respecto si también era práctica habitual en la Edad Media.
* Marcas de diseño, usadas por los Maestros (diseño y ejecución de elementos importantes de la obra): bocetos, esquemas, planos, secciones de basas, rosetones, etc.
* Marcas de la cantera de procedencia del material, informando sobre la mejor posición de uso del bloque y sentido de la talla debido a veta, grietas, fisuras y estratos.[16]
* Marcas de posición, incorporadas durante la labra y ajuste final para indicar la posición del sillar o ensamblado de piezas (dovelas, columnas,etc.)
* Marcas de restauración actual.
Ideograma cristiano.
Ermita de los Enebrales, Tamajón (Guadalajara).

Símbolos de creencias y devociones.

* Signos y símbolos de creencias religiosas (cruces de consagración, monogramas, el pez o la cruz de los cristianos, sello de Salomón de los judíos, esvástica, etc.
* Símbolos de estado social o profesión, como herramientas, ballestas, signos de esclavitud, etc.
* Marcas rituales: signos protectores, runas, etc.
* Signos astrológicos: zodiaco.
Ideograma de comitente.
Monasterio de Moreruela (Zamora).

Grabados

* Formas antropomorfas, fitomorfas y zoomorfas.
* Mensajes y avisos entre viajeros de las logias, caballeros templarios, peregrinos, religiosos, presos, etc..
* Tableros de juegos (Alquerque, tres en raya, etc.).
* Relojes de sol y horologios.
* Laudas funerarias

Morfología

* Formas alfabéticas basadas en los lenguajes de la época: Alfabeto griego, mozárabe, visigótico, gótico, etc. (A, B, E, M, omega, etc.).
Alfabeto rúnico futhorc.
Según algunas hipótesis, los caracteres alfabéticos parecen estar tomadas del alfabeto de los lenguajes utilizados en la época, griego, visigótico, carolingio, latín, cirílico, rúnico, etc. En el caso de las runas de los alfabetos celtibérico, anglo-sajón y nórdico, aunque existe un cierto olvido o rechazo a incluirlas dentro de los criterios de clasificación, posiblemente debido al carácter mágico y ritual que se les atribuye, es interesante constatar que las marcas más sencillas coinciden en un porcentaje amplio con sus caracteres. Ver Alfabeto rúnico.
* Formas numéricas. Poco frecuentes, usados casi exclusivamente en los relojes solares. Algunos autores afirman que también se encuentran en las partes enfrentadas de sillares contiguos para su ensamblado.
* Trazos rectos, curvas, ángulos, etc.
* Figuras geométricas (círculos, triángulos, polígonos, etc.).
* Símbolos religiosos cristianos (cruces, crismones y monogramas), judíos (estrella de cinco puntas o pentagrama de Salomón, muy frecuente) y musulmanes (Luna, poco frecuente y doble triángulo, muy frecuente).
* Herramientas (picos, horquillas, flechas, ballestas, etc.).
* Formas diversas (animales, plantas, reloj de sol, tableros de juegos medievales, etc.).
* Inscripciones.
* Símbolos de astronomía (planetas y zodiaco).
Inscripción.
Monasterio de San Miguel de Escalada (León).

Complejidad

* Sencillas, usadas en la cantera origen y por canteros no especializados en sillares para muros y marcas de posición.
* Complejas y de mejor calidad, de trazo nítido y fino, usado por canteros especializados y maestros canteros.
Muchas son similares o con pequeñas diferencias debido a la costumbre de la época por la que los canteros utilizaban una marca de familia asignada por la logia, que era heredada por los descendientes con pequeñas diferencias según unas reglas establecidas basándose en la relación ascendiente-descendiente.

Grafología

Algunos autores,[17] abordan la interpretación de los signos desde el punto de vista de la grafología, considerando la simbología del espacio en que se encuentran además de su morfología.
Espacio: zonas dedicadas a religiosos (claustro) o seglares (muros, pórtico visible a todos los que entren en el templo).
Orientación: adelante, atrás, arriba, abajo (actitud).
Tamaño: grande, pequeña (hacerse notar o querer pasar desapercibido, humildad, etc).
Situación: arriba, abajo, centro o izquierda (introversión).
Forma: recta, curva, simple o compleja, elaborada (uso).

Nomenclatura

No existe unanimidad ni acuerdo sobre la denominación de los signos; la tendencia general es utilizar los nombres con los que conocemos cada forma actualmente basándose en su morfología (letra A, omega, número 8, estrella, triángulo, etc.).
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Redes fundamentales[editar]

Son diseños geométricos basados en el triángulo, cuadrado y círculo; las conocidas como redes básicas, red triangular, cuadrática, trifoliada y tetrafoliada, eran utilizadas por las logias de canteros medievales.[5]

Su objetivo es:[18]

«...proporcionar un reticulado armónico del plano que facilite el diseño en planta y el paso de diseño plano a estereotomía. También se considera que son la plantilla usada por las logias más importantes para diseñar las marcas de sus maestros canteros.»

Su obtención se basa en una regla única y el uso de tres procedimientos geómetricos.

«... Todos los puntos, ángulos y medidas a utilizar deben ser obtenidos únicamente con ayuda de la regla y el compás.»

El primer procedimiento consiste en trazar un círculo en el que se inscribe el polígono estrellado básico: hexagrama basada en el hexágono {6|2} para la red triangular y octagrama basada en el octógono {8|3} para la cuadrática.
En la red cuadrática, se inscriben dos cuadrados a 45º cuyos vértices forman el octógono, al unirlos de tres en tres se obtiene la estrella octogonal.
A continuación, se inscriben triángulos u octógonos equivalentes mediante los procedimientos equivalencia y división.

Cuadrática[editar]

La red cuadrática o Ad quadratum se obtiene inscribiendo en un círculo la estrella octogonal o estrella de Lakshmi -conocida en Oriente Próximo como Sello de Salomón-, constituida por dos cuadrados girados 45º sobre su centro.
Los dos diámetros perpendiculares del círculo, le cortan en cuatro puntos que unidos entre si de uno en uno forman el cuadrado inscrito.
El segundo cuadrado se obtiene girando el primero 45º sobre su centro. El procedimiento geométrico para su trazado es:
Desde cada esquina contigua del cuadrado obtenido se trazan arcos del mismo radio. Uniendo los puntos de intersección se obtienen las perpendiculares a 45 º respecto al primer cuadrado, cuya intersección con el círculo proporciona los vértices del 2º cuadrado.
En conjunto se ha obtenido el octógono deseado que forma la red cuadrangular básica.

Triangular[editar]

La red triangular o Ad triangulum se obtiene inscribiendo en un círculo la estrella hexagonal conocida en Occidente como sello de Salomón. Al trazar el hexágono inscrito mediante el conocido método del radio del círculo, uniendo sus puntos de dos en dos, se obtiene la estrella hexagonal que forma la red triangular básica.

El siguiente paso para la obtención de las redes fundamentales consiste en aplicar a ambas redes básicas procedimientos geométricos de equivalencia y división.

  • Equivalencia, inscribiendo respectivamente triángulos y cuadrados proporcionales a los iniciales. Al unir puntos opuestos de las figuras base, su intersección con las rectas que les une dos a dos, proporciona un polígono estrellado equivalente y proporcional al 1º.
  • División, los lados de las figuras base se dividen en partes iguales: tres y cuatro en la red triangular y cuatro en la cuadrática, aplicando las diagonales de los cuadrados o las bisectrices de los triángulos que las constituyen.

Los puntos de la red triangular son los mismos usados en la equivalencia unidos de uno en uno dejando que las rectas alcancen el triángulo original. Los puntos para la división por tres son las intersecciones entre los dos triángulos de la figura base.

En el caso de la red cuadrática, los puntos de intersección entre las diagonales de los cuadrados iniciales y los lados de los cuadrados reducidos equivalentes, definen las rectas buscadas. Apoyándose en las bisectrices de los triángulos y las diagonales de los cuadrados iniciales, se trazan sus triángulos y cuadrados equivalentes, dando lugar a las redes triangular y cuadrática básicas.

Tetralobulada y Trilobulada[editar]

Las redes básicas pueden ampliarse al nivel de complejidad deseada mediante círculos inscritos y circunscritos a los triángulos y cuadrados obtenidos sucesivamente.
Al completar estos procesos, se obtiene las redes fundamentales, que puede ser utilizadas en si mismas o ampliarse trazando círculos, arcos o rectas, para alcanzar la complejidad necesaria para su uso en arquitectura.

Marcas de cantero Red1 cuadratica ANIMADA 350px.gif Marcas de cantero Red2 triangular ANIMADA 350px.gif
Marcas de cantero Red3 tetralobulada ANIMADA 350px.gif Marcas de cantero Red4 trilobulada ANIMADA 350px.gif
REDES FUNDAMENTALES. Claves y construcción según propuesta de F. Rhiza.[18]

Destaca su alto contenido simbólico: círculo, triángulo, simplicidad de elementos, conocimiento de Geometría, reglas de armonía, etc.

Un método para confirmar las teorías de Rziha, sería verificar sistemáticamente el diseño de las marcas especiales respecto a estas redes. Ver[18] [19] .

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Gliptografía[editar]

Para efectuar una aproximación científica y estructurada a la investigación de los signos grabados en la piedra, actualmente se ha recurrido a la Gliptografía para identificar, clasificar y estudiar los signos lapidarios considerando su morfología y significado simbólico.

El método de estudio e investigación puede agruparse en tres fases:

* Captura de datos
* Clasificación
* Análisis de Resultados

Captura de datos[editar]

Es el paso más inmediato y familiar para los interesados en los signos lapidarios a cualquier nivel, consiste en identificarlas[20] y registrar su localización por cualquier medio disponible: dibujo, raspado sobre papel o fotografía.

Aunque mucha bibliografía sobre el tema se apoya en dibujos de los signos y el uso de un lápiz de mina muy gruesa y blanda, que cuando es posible proporciona la máxima fidelidad de proporciones para el estudio de casos específicos, la fotografía resulta un medio muy recomendable por su rapidez.

Las exigencias en cuanto a material y técnica fotográfica no son muy especializadas, una cámara actual de tipo medio/alto resulta suficiente.
Conviene considerar los siguientes puntos:

  • Siempre que sea posible, realizar tomas cercanas, entre 50 cm. y 1 m., sin abusar del zoom, desde un plano frontal y paralelo a la marca para captar detalles y evitar deformaciones.
  • En caso de encontrarse en zonas elevadas o difícilmente accesibles, usar un zoom mediano.
  • El trípode o monopie, aunque recomendables para casos de alta calidad, resultan poco prácticos salvo casos muy concretos.
  • Considerar la posición del sol e iluminación; al tratarse de trazos grabados en paredes verticales, el ángulo de incidencia de la luz varía enormemente su apreciación. Trazos difícilmente visibles por la mañana, resultan perfectamente resaltados a mediodía o por la tarde y viceversa.
  • En interiores poco iluminados, caso frecuente, el uso del flash de la cámara no es una buena solución, se logran mejores resultados haciendo las tomas sin flash o con la ayuda de una linterna de bombilla clásica, no led, que proporciona una iluminación de tono cálido y agradable similar al de la piedra. Alternativamente, usar la linterna de teléfono móvil si disponible. En cualquier caso alejarla de la marca y buscar el ángulo de iluminación más favorable.
  • No despreciar el uso de una escalera; arrodillarse o tirarse en el suelo y unos prismáticos pequeños pueden marcar la diferencia en muchos casos.

Identificación y evolución[editar]

Se observa una gran diversidad en los aspectos de ubicación, tipos y morfología de los signos que puede atribuirse al uso de procesos artesanales en la construcción, al estado de conservación y a las operaciones de remodelado y restauración del edificio a lo largo del tiempo. En cualquier caso, es necesario:

  • Verificar su posición en las áreas y elementos del edificio (ábside, pórtico, paramentos, columnas, bóveda, etc.) y en el sillar.
  • Identificar el tipo al que pertenecen estudiando su morfología (tamaño, perfil, trazo, etc.), frecuencia y posible significado.
  • En el caso de las marcas especiales, no solo basarse en Aleluya lo encontré, además:
* Estudiar su diseño, morfología (tamaño, perfil, etc.) y frecuencia (nº de veces que aparece).
* Verificar su ubicación en zonas significativas del edificio (pórtico, columnas, basas, etc.).
* Compararla con las redes fundamentales.

F. Rziha, en su estudio sobre la corporación de la Bauhütten[21] indica:

«... Las diferencias morfológicas entre marcas de distintos periodos artísticos, permite identificar la fecha en que fueron construidos los edificios. ...»

F. Rziha , [21] pág. 37
EVOLUCION ESTILISTICA   según F. Rziha
Periodo artístico Tipo edificio Tamaño (cm.) Perfil Ejemplos
Roma Religioso
30
normal
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<div style="float:left;margin:1px;width:Expresión errónea: carácter de puntuación «{» desconocidopx;">
[[Archivo:|{{{ancho1}}}px|]]
<div style="float:left;margin:1px;width:Expresión errónea: carácter de puntuación «{» desconocidopx;">
[[Archivo:|{{{ancho2}}}px|]]
Civil
30
rústico
Románico Religioso
10 - 15
normal
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Civil
30
normal
Románico de transición Religioso
Civil
8 - 10
nítido
Geometri cirkel.png
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Gótico Religioso
Civil
5 - 6
nítido
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Gótico tardío Religioso
Civil
1,5 - 3
4 - 6
muy nítido
Geometri cirkel.png
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20minut.svg
Renacimiento Religioso
Civil
7 - 10
nítido
Geometri cirkel.png
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Star polygon 3-1.svg
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Barroco Religioso
Civil
7 - 10
nítido
Geometri cirkel.png
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Star polygon 3-1.svg
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20minut.svg
Moderno Religioso
Civil
4 - 8
muy nítido
Geometri cirkel.png
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Ubicación[editar]

Los signos aparecen en cualquier área del interior o exterior de edificios civiles y religiosos, aunque con mayor asiduidad en el ábside y pórticos de los templos cristianos, quizás debido al uso de materiales de mejor calidad y menor número de reformas. Caso a destacar, lo constituyen las iglesias monásticas cistercienses donde suelen estar repartidas por todo el edificio con enorme frecuencia y regularidad.

Habitualmente están situados en una posición variable alejada de los bordes del sillar y próxima a su centro, salvo las conocidas como marcas de posición y ensamblado que se localizan en zonas específicas del sillar.

Complementando la captura con la distribución, morfología y frecuencia (repeticiones) de cada signo, dispondremos de los datos necesarios para su estudio. Para ello, es útil apoyarse en la planta del edificio numerando sus áreas como medio de situarlas, e identificar los signos de forma inequívoca mediante una plantilla estilo hoja de cálculo, que incluya: un dibujo del signo (link a la imagen), su situación (edificio, área, zona, hilada, sillar) y morfología (ancho, alto, grueso, profundidad y perfil).

Clasificación[editar]

Esta fase también resulta familiar cuando el gusanillo de las marcas te ha picado y aumenta el número de imágenes disponibles. Su objetivo es identificar y agrupar los datos recopilados de forma accesible, ordenada y estructurada que facilite su estudio.

Una forma sencilla y amigable de aproximación a esta etapa es abordarla basándose en el posible uso o función atribuible a los signos en la Edad Media: morfología y significado simbólico en esa época, Identificación personal o colectiva, trabajos generales de la cantería (herramientas, extracción, sillares labrados, ensamblado, etc.), asignándoles un nombre familiar, fácilmente reconocible y lo más general posible (martillo, estrella, flecha, número 8, letra Alfa, etc.).

Tipología[editar]

La tipología de los signos puede relacionarse con las funciones de las categorías existentes en el gremio de canteros, el hipotético uso atribuido a viajeros, peregrinos, etc. de la época y su morfología.[22]

Por su función y uso, pueden agruparse en las siguientes clases:

  • Identificación. Firmas personales, marcas especiales e inscripciones.
  • Ejecución. Signos relacionados con la construcción y el trabajo con la piedra.
  • Comunicación. Ideas, mensajes, creencias, inscripciones, etc..

Identificación

Agrupa los tipos firmas personales, marcas especiales e inscripciones.

  • Firmas del Maestro responsable de la obra, marca personal e inscripciones del tipo "Me Fecit....".
  • Marcas de los comitentes o donantes de algún sillar, columna o parte de la obra.

Ejecución

Está constituida por signos relacionados con la construcción y el trabajo con la piedra. Son las más habituales y numerosas; grabadas a lo largo de la construcción, remodelación o restauración del edificio, se pueden asociar a: Extracción del material, diseño y construcción del edificio.

  • Diseños y esquemas del edificio, como planos, secciones de basas, rosetones y partes importantes de la obra, usadas tanto por los Maestros (diseño), como por los canteros especialistas (ejecución de elementos)
  • Marcas de la cantera de procedencia del material: Orientan sobre la mejor posición de uso del bloque.
  • Marcas de realización: Identifican cada obrero o logia local. Eran usadas para identificar el volumen de trabajo realizado.
  • Marcas de ajuste y posición: Grabadas durante la labra final para indicar la posición del sillar.
  • Marcas de ensamblado: Como las realizadas en la basa y piezas de las columnas para montarlas en la obra.
  • Marcas de restauración actual: Habitualmente R, Z o la de J.C. Torbado, un lazo con una letra.

Comunicación

Agrupa signos y símbolos que representan ideas, creencias, mensajes, etc. de la clase ideogramas.

  • Bocetos y dibujos del edificio: fachada, planta, rosetones, etc.
  • Símbolos del estado social o profesión del trabajador como herramientas, armas, útiles de artesanía, barcos, etc.
  • Símbolos litúrgicos y de devoción: Signos y símbolos de grupos religiosos y sectas (cruces de consagración, monogramas, el pez o la cruz de los cristianos, sello de Salomón de los judíos, esvástica de los budistas, etc.).
  • Marcas rituales. Runas, signos protectores, etc.
  • Signos astronómicos (planetas) y astrológicos (zodiaco).
  • Formas antropomorfas, vegetales y zoomorfas (jinetes, plantas y animales).
  • Mensajes y avisos para viajeros del mismo gremio o logia, caballeros templarios, etc.
  • Tableros de juegos medievales. (Alquerque, tres en raya, etc.).
  • Relojes de sol y horologios.
  • Laudas funerarias.

Por su morfología se identifican los tipos:

  • Marca normal.
  • Marca especial.
  • Marcas de posición de sillar y ensamblado.
  • Ideogramas.
  • Grafitis.

Marca normal
Son las más habituales, aparecen en mayor número y normalmente repetidas.

Su tamaño es bastante regular, en torno a 5x7cm., aunque se han identificado ejemplares entre 2x2 y 25x8 cm.

Su diseño es poco complejo.

El perfil es regular y limpio, de trazo sencillo normalmente recto, el ancho y profundidad oscilan entre 2 y 3 mm., variables en función del estado de conservación del sillar. Las de mayor calidad destacan por un trazo muy regular y nítido, con frecuencia terminado en ángulos (serif) en su parte inferior /superior o ambas, más habitual en la inferior.

Aparecen en cualquier parte del edificio, con mayor frecuencia y densidad en el ábside y pórtico, habitualmente ubicadas próximas al centro del sillar, salvo las conocidas como marcas de posición y ensamblado.

Se utilizaban en los trabajos generales de la piedra.

Se enmarcan en la clase: Ejecución.

Su morfología incluye los tipos: Letras, números, trazos y formas geométricas.

Marca especial
Dentro de las marcas normales de mayor calidad, las especiales, podríamos decir ibéricas, son signos concretos que llaman la atención por su diseño sencillo, original, cuidada ejecución y estar ubicados en zonas especiales del templo. Se caracterizan por ser poco abundantes, una o dos marcas únicas, algunas veces repetidas en dos partes del edificio y estar situadas en zonas destacadas (pórtico, fachada principal, clave de bóveda, basa de columnas, etc.).

Su perfil es muy cuidado y definido, de trazo nítido y mayor profundidad que las sencillas, en ocasiones terminado en trepano (poco frecuente), trazos inclinados y serif (lo habitual).

Una hipótesis sobre su función es que una marca de este tipo situada junto a una inscripción Me Fecit… puede indicar que se trata de la marca del Maestro cantero.

Algunas teorías afirman que pueden ser mensajes secretos entre logias o avisos entre las ordenes de monjes-soldado de la época.

Se las considera signos de identidad del maestro cantero, logia principal, diseño del edificio, etc.

Se enmarcan en las clases: Identificación y Ejecución (Diseño).

Incluyen los tipos: Trazos rectos y curvas.

Ejemplos de este tipo son las cabezas de pájaro de Sta. Mª del Mercado en León, monasterio de Sahagún y San Miguel de la Escala en León; por su naturaleza poco usual, pueden utilizarse para relacionar los trabajos e itinerancia de un taller de canteros.

Marcas de ensamblado y posición del sillar
Son signos relativamente frecuentes. Muchos se han perdido debido a erosión, ubicación en cara oculta y limpieza o restauración posteriores.

Su diseño es muy sencillo (habitualmente son trazos rectos).

El perfil es nítido, de trazo más fino (1mm.) y menos profundo (0,5 mm.) de lo habitual. Las de trazo inclinado (apróx. 45º-60º y unos 10 cm. de longitud) suelen estar situadas en o próximas a los ángulos del sillar. Algunos ejemplares parten de uno de los ángulos pudiendo alcanzar el lado opuesto. Las de trazo horizontal o vertical varían entre las de trazo largo (del ancho o alto del sillar) y corto (aprox. 7 cm.) normalmente se sitúan próximas a los lados; en contadas ocasiones se han identificado marcas de longitud igual al sillar situadas en su centro.

Se usaban para informar sobre la posición del sillar y ensamblado de columnas (un trazo recto vertical largo abarcando toda la columna).

Se asocian a la clase: Ejecución.

Pertenecen al tipo: Trazos rectos.

Ideogramas
También conocidos como grafiti o grafito, según define RAE: Escrito o dibujo hecho a mano por los antiguos en los monumentos [4], son habituales aunque poco abundantes, normalmente uno o dos en cada templo.
Los ideogramas presentan una morfología diferente a las marcas normales. Se caracterizan por ser de mayor tamaño, en torno a 20 cm de alto por 10 de ancho, perfil habitualmente irregular y trazo poco nítido, más ancho (3-5 mm) y menos profundo (1-2 mm) que las normales; salvo algunas cruces de calvario y bocetos de elementos del edificio, como plantas, fachadas o rosetones, de trazo fino, técnica depurada y tamaño adaptado a su propósito.

Con preferencia aparecen en el exterior del ábside y en el pórtico, normalmente entre 1,5 y 2 m. del suelo, ubicados en el centro del sillar o elemento constructivo, columna del pórtico, etc. En casos especiales, llegan a ocupar más de un elemento.

Se utilizaban para comunicar ideas y mensajes.

Habitualmente representan cruces y monogramas cristianos, dibujos o diseño de templos, formas zoomorfas y fitomorfas, jinetes, barcos, etc.

Se enmarcan en las clases: Comunicación (ideas o mensajes) y Ejecución (bocetos de elementos del edificio).

Catálogo de tipos

Nomenclatura[editar]

Atendiendo a la morfología, las clases más habituales son:
Adaptado de la clasificación propuesta por (CIRG) Centre International de Recherches Glyptographiques / Essai typologique des signes.

 1 Letras, 2 Cifras, 3 Formas geométricas, 4 Rectas, 5 Curvas, 6 Ideogramas, Inscripciones y Otros.

Para facilitar la obtención del catálogo de marcas de un edificio y la comparación entre signos de una o varias construcciones, un posible sistema, similar al utilizado en Wikipedia/Commons/Categorías para clasificar las imágenes ilustrativas de artículos, consistiría en asignar a cada signo un nombre formado por:

Nivel de estructura de clasificación + nombre del signo + tipo

Seguido de un criterio que permita identificarla de forma única, del tipo:

población + (provincia) + tipo edificio + nombre/advocación + identificador de la imagen original

Ejemplos. 3 3 Triángulo simple Granja de Moreruela (Zamora) Mon Moreruela P_3214;

1 3 Alfa letra griega Granja de Moreruela (Zamora) Mon Moreruela P_3213

Análisis de resultados[editar]

Signos lapidarios en España[editar]

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SIGNOS LAPIDARIOS EN ESPAÑA
Localización de signos por provincias.
SIGNOS POR PROVINCIA
Provincia Planta de edificios
con marcas
Catálogo de signos
Alicante
Burgos
Guadalajara
La Rioja
León
Madrid
Palencia
Pontevedra
Segovia
Soria
Zamora

Tipos de marcas[editar]

En el territorio de la península ibérica hay una rica variedad de marcas de cantería. Véanse unos ejemplos:

Referencias[editar]

  1. Godwin, Fellow, George (1868-69). Transactions, Royal Institute of British Architects, ed. Something About Mason's Marks in Various Countries. pp. 135–144. 
  2. Godwin, George (1844). Certain Marks Discoverable on the Stones of Various Buildings Erected in the Middle Ages, Archaeologia vol. XXX. pp. 113–120. 
  3. «Marcas de canteros, Wikisource eng». Encyclopedia Britannica (1911). Consultado el 30 de septiembre de 2012.
  4. «Historia/Marcas de canteros desde Gould’s History» (en íngles). Consultado el 30 de septiembre de 2012.
  5. a b Frank Rziha (Viena 1880). «Redes fundamentales» (en fr). Études sur les marques de tailleurs de pierre. Consultado el 30 de julio de 2012.
  6. Pérez-Villamil, Manuel (1899). ESTUDIOS DE HISTORIA Y ARTE, La catedral de Sigüenza (en esp). Tipografía HERRES. p. 62. 
  7. «Reading the Walls» (en eng). ThereseMartin/Papers/484915/Reading the Walls págs. 373-412 (2005). Consultado el 27 de agosto de 2012.
  8. Ange de Saint-Priestl (1851). Encyclopédie du dix-neuvième siècle: répertoire universel des sciences, des lettres et des arts. [Enciclopedia del s XIX: repertorio universal de ciencias, letras y artes (Libro electrónico de Google).] (en francés). tomo XV. París: Imprimerie Maoldb et Renoo, rue Bailleul, 9-11. p. 227. 
  9. Tomás Nieto Taberné, Esther Alegre Carvajal y Miguel A. Embid García (1991). El Románico en Guadalajara (en esp). Estudio Museo. p. 61. ISBN 84-404-9310-X. 
  10. Martínez Prades, José A. (1994). Los canteros medievales (en esp). Akal. pp. 25–29. 
  11. Este hecho se ha estudiado en varias construcciones de la zona de la ribera de Navarra, entre ellas la Catedral de Tudela se observó que a medida que avanzaba la obra, el signo primitivo desaparecía como tal y aparecía ya transformado.
  12. «Actas del XI Curso Monográfico del Patrimonio Histórico». Rafael Moneo. Consultado el 08-2012.
  13. a b Martín Ramos, Jesús (1991). Historia de Moralzarzal (en esp). vol I, (orígenes a 1939). Edit. MIC. pp. 107–109. ISBN 978-84-934896-3-2. 
  14. Aguado Martín, Javier (1991). Monografía del Ferrocarril del Berrocal 20/2005 (en esp). Lluis Prieto EDITOR. p. 20. ISBN 84-931318-1-4. 
  15. . Consultado el 10 de agosto de 2012.
  16. Gómez Canales, Francisco (2008). Manual de cantería (en esp). Fundación Santa María la Real-CER. pp. 48–49. 
  17. Sandra Cerro. . Consultado el 10 de julio de 2012.
  18. a b c «Redes Fundamentales - La Bauhütte» (en fr). Consultado el 30 de julio de 2012.
  19. S.I.G.N.O (Sociedad de investigaciones glipotogáficas para la Normalización y Ordenación). «Catálogo de marcas de cantería» (en español). Consultado el 16 de febrero de 2013.
  20. Álvaro Rendón Gómez. «¿Cómo reconocer una marca de cantero?» (en español). Consultado el 2 de febrero de 2013.
  21. a b -pp. 45, 47- Rhiza, Franz (Viena 1883). Studiem über Steinmmetz-Zeiten. Études sur les marques de tailleurs de pierre (fr) Éditions Véga, 1993. ISBN 978-2-85829-671-2. 
  22. Puente López, Juan Luis (2006). FIRMADO EN LA PIEDRA. edilesa esencias, León. pp. 49–53, CRITERIOS DE CLASIFICACIÓN DE LOS SIGNOS LAPIDARIOS. ISBN 9 788480 125284. 

Bibliografía[editar]

  • Pérez Villamil, Manuel (1899). Estudios de Historia y Arte, La Catedral de Sigüenza (en esp). Cap. IV, pp. 62. Tipografía HERRES (Madrid). 
  • Brutails, J.A. (1923). Compendio de Arqueología de la Edad Media. 
  • Lampérez y Romea, Vicente (1930). Historia de la Arquitectura Cristiana Española en la Edad Media, 2ª edit (en esp) 3. Madrid. 
  • Tomás Nieto Taberné, Esther Alegre Carvajal y Miguel A. Embid García, (1991). El Románico en Guadalajara (en esp). Cap. VI, pp. 526-544. Editorial Estudio Museo. ISBN 84-404-9310-X. 
  • Tomás Nieto Taberné, Esther Alegre Carvajal y Miguel A. Embid García, (1994). El Románico en Cuenca (en esp). Editorial Estudio Museo. ISBN 978-84-605-1889-1. 
  • Rziha, Franz (1993). Études sur les marques de tailleurs de pierre, Viena 1880 (en francés). Éd. de la Maisnie-Trédaniel, Dieulefit: la Nef de Salomon; Éditions Véga. ISBN 978-2-85829-671-2. 
  • Iñiguez Almech, Francisco (2003). Signos medievales. Iconografía y arquitectura (en esp). CSIC. ISBN 84-89483-95-7. 
  • Puente López, Juan Luis (2006, 5ª Edic.). FIRMADO EN LA PIEDRA, por los maestros canteros medievales (en esp). EDILESA esencias (León). ISBN 978-84-8012-528-4. 
  • Gómez Canales, Francisco (2008). Manual de cantería (en esp). Fund. Sta Mª La Real-CER. ISBN 84-89483-95-7. 
  • Moreruela un Monasterio en la Historia del Cister; catálogo de marcas de cantería (en esp). Junta Castilla y León. 2008. ISBN 9788497185134. 
  • Rudolph Koch (2010). EL LIBRO DE LOS SÍMBOLOS; dibujo y descripción de 493 símbolos, signos, marcas de cantería, monogramas, runas, etc. (en esp). Edit. Dilema (Madrid). ISBN 978-84-9827-108-9. 
  • Romero Medina, Raúl (2011). Diccionario bibliográfico de los signos lapidarios de España (en esp). (Cuaderno + DVD). Taille d´Aulme Êditions. ISBN 978-90-79809-08-0. 
  • Martín Ramos, Jesús (2011). Historia de Moralzarzal (en esp). vol I, (orígenes a 1939). MIC. ISBN 978-84-934896-3-2. 

Enlaces externos[editar]

Sobre Juegos medievales.

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