Planificación familiar natural

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La planificación familiar natural son métodos para evitar el embarazo que se basan en abstenerse de tener relaciones sexuales con penetración ―o bien utilizar métodos de barrera― durante el periodo fértil[1] del ciclo menstrual. Estos métodos están pensados para parejas estables, y necesitan la participación de ambos miembros de la pareja.

Estos métodos deben ser complementados por algún método no natural si lo que se desea es evitar el contagio de enfermedades de transmisión sexual. Por otro lado, si se emplean métodos anticonceptivos no naturales durante los días fértiles, no se trataría de planificación familiar natural sino planificación familiar mixta.

Aceptación en las religiones[editar]

Los métodos naturales de planificación familiar son los recomendados por la Iglesia católica y por otras instituciones religiosas ya que

Métodos de planificación natural[editar]

Método Ogino-Knaus, método de ritmo o método de calendario[editar]

Consiste en contar los días del ciclo menstrual de la mujer para evitar (o en algunos casos lograr) que se produzca un embarazo. Primero se establece la periodicidad de la menstruación, esto es, el tiempo que existe entre una menstruación y otra. Tiene mayor efectividad cuando se tienen periodos regulares. Para encontrar la cantidad de días en la fase infértil preovulatoria, se resta 19 al número de días del ciclo más corto. Para encontrar el inicio de la fase infértil postovulatoria se resta 10 al número de días del ciclo más largo. Por ejemplo, para una mujer cuyo ciclo menstrual se extiende entre 29 y 35 días, se estima que es infértil los primeros 10 días de su ciclo (29 – 19 = 10), es fértil entre los días 11 y 24, y vuelve a ser infértil el día 25 (35 – 10 = 25). Tiene un nivel de fallo anual del 25%, pero si se utiliza de manera adecuada se puede reducir hasta al 9%[2] . Posee una efectividad del 64%.[3] Esta tasa de fallo es similar a la del condón que para un uso típico rondaría el 15% [4] [5] [6] .

Solo puede ser utilizado por mujeres con menstruaciones regulares (ciclos de 28 a 30 días) sin que haya habido retrasos superiores a los 3 días en medio año; en otros casos no es fiable.

Temperatura basal[editar]

La fertilidad viene determinada por cambios en la «temperatura basal corporal» (temperatura del cuerpo en reposo y al despertar). El método consiste en recoger en tablas la temperatura corporal a lo largo del ciclo menstrual. De este modo, se advierte el pico de temperatura producido por la ovulación, pues desciende ligeramente la temperatura y aumenta uno o dos días después. Para evitar un embarazo, la pareja debe evitar tener relaciones desde la menstruación hasta tres días después del aumento de la temperatura.

La temperatura se ha de tomar todos los días, durante 5 minutos, vía sublingual, vaginal o rectal (para una mayor precisión debe utilizarse de la misma manera durante todo el ciclo). Durante la ovulación se producirá un aumento de casi un grado. Hay varios factores que pueden alterar su medición exacta. Lo más efectivo es combinar este método con el método de Billings.[7]

Si se utiliza de manera perfecta, su nivel de fallo anual es del 0,3%. En cambio con uso típico (normal) el nivel de fallo es del 3,1% (1 de cada 32 mujeres quedará embarazada).[3] Esta tasa de fallo es inferior a la del condón que para un uso típico rondaría el 15% [4] [5] [6] .

Método Billings o del moco cervical[editar]

Es la observación de los cambios del moco cervical. El flujo de la mujer no siempre es igual, sino que cambia en cantidad y consistencia en el transcurso del ciclo, volviéndose más abundante, líquido, transparente e hialino (filamentoso) en los días próximos a la ovulación, por lo que la pareja debe de evitar tener relaciones cuando estas características se presenten.

Este método requiere de capacitación previa y de un cuidado constante. Puede resultar muy impráctico. Además tiene el problema de que el moco cervical se altera cuando existe algún tipo de infección o enfermedad sexual.[8]

Si se utiliza de manera perfecta, su nivel de fallo anual es del 0,9%. En cambio con el uso típico (normal), su nivel de fallo anual varía del 1 al 25%.[3] Esta tasa de fallo es similar a la del condón que para un uso típico rondaría el 15% [4] [5] [6] .

Otros métodos[editar]

Referencias[editar]

  1. FIV, ed. (06 de marzo de 2014). «¿Cuales son los dias menos fértiles para la mujer?». 
  2. «Criterios médicos de elegbilidad del uso de anticonceptivos», artículo en el sitio web de la Organización Mundial de la Salud (pág 14).
  3. a b c Jorge Medina Delgadillo: Formación cívica y ética III. México: Santillana, 2009.
  4. a b c ¿Son eficaces los preservativos para prevenir el embarazo?
  5. a b c Preservativos y VIH(a)en adolescentes: una evaluación médica. Raul Alessandri, M. D., Zelig Friedman, M. D., Liliana Trivelli, M.D.
  6. a b c Documentación del grupo de revisión bibliográfica, Sociedad Española de Contracepción
  7. Método de la temperatura basal.
  8. Método de Billings en un sitio católico.
  9. John F. Kippley y Sheila K. Kippley: The art of natural family planning, pág. 82. Cincinnati (Ohio): Couple to Couple League International, 1996.

Enlaces externos[editar]