Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús (Medellín)

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Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús
Bien de Interés Cultural
de Carácter Nacional
Iglesia del Sagrado Corazón de Jesus-Medellin.jpg
Fachada principal.
Tipo Iglesia
Ubicación Medellín, Antioquia
Bandera de Colombia Colombia
Uso
Culto Católico
Diócesis Arquidiócesis de Medellín
Arquitectura
Construcción 1923-1930
Arquitecto Agustín Goovaerts
Estilo arquitectónico Neogótico
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La Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús es un templo colombiano de culto católico dedicado al Sagrado Corazón de Jesús, está ubicado en el barrio Sagrado Corazón, conocido popularmente como Barrio Triste, en la zona céntrica de la ciudad de Medellín y pertenece a la jurisdicción eclesiástica de la Arquidiócesis de Medellín

La Iglesia de estilo neogótico, es de planta rectangular, su interior está dividido en tres naves longitudinales, la principal o central y dos laterales, cuenta con riquezas invaluables, sus altares son traídos desde Pietrasanta, Italia y el viacrucis construido en Venecia. El templo fue declarado Monumento Nacional de Colombia el 31 de agosto de 1998.

Historia[editar]

Para comienzos del siglo XX, los encargados de la orientación moral vieron que era necesario levantar una iglesia en Guayaquil para detener el crecimiento desbordante de este barrio completamente invadido de comercio, bares y cantinas. Se pretendía entonces que alrededor de una iglesia se desarrollara el barrio con familias que poblaran rápidamente la zona sur occidental de la ciudad. Sin embargo no fue así, ganó el comercio. Posiblemente uno de los motivos que influyó para que no se alcanzara el objetivo de poblarlo como zona residencial, fue el trazado de la línea del Ferrocarril, que llegó a la Estación Medellín hacia 1914, vislumbrando así una primera separación de Guayaquil con respecto a las mangas que se configurarían más tarde como la zona del Corazón de Jesús.

El templo fue construido en ladrillo compacto, en un área de 982,50 metros cuadrados, terrenos donados por la Sociedad de Fomento Urbano, en donde funcionaba el Almacén de Enrique Mejía y Cía. Allí se reunían además, los impulsores del proyecto arquitectónico entre ellos el sacerdote Valeriano Moncada y los señores Nolasco Posada y Valentín Vieira. La primera piedra se colocó el 16 de noviembre de 1923 con la autorización del Arzobispo Manuel José Cayzedo. Se comenzaron los trabajos bajo la dirección del ingeniero arquitecto, belga, Agustín Goovaerts, hombre de profundas convicciones religiosas. A partir de 1928, el ingeniero Pepe (Jesús) Mejía, socio del belga en la firma de arquitectura Félix Mejía y Cía., concluyó los trabajos en 1930, pues Agustín había regresado a su país. La iglesia se terminó de construir el 29 de noviembre de 1941 y fue creada Parroquia el 31 de diciembre de ese año. Se inauguró el 11 de enero de 1942.

En documentos que reposan en la parroquia, además se encuentran datos muy curiosos que denotan el esfuerzo y la entrega que requirió la construcción de este templo, que al igual que muchos centros religiosos de la ciudad se han construido tradicionalmente con múltiples actividades y participación de muchas personas. El dinero se consiguió gracias a las actividades que desarrollaron miembros de la Sociedad de Mejoras Públicas entre las cuales se destaca Amalia Santamaría. Los gestores de la construcción enviaron cartas al Concejo Municipal para exención de impuestos; al gobernador le solicitaron exonerar el pago de los fletes del ferrocarril para que de esta manera la construcción del templo se agilizara. Para reducir costos el material de playa se extraía del Río Medellín y hasta el propio arquitecto rebajó en sus honorarios. Miembros de la Sociedad de Mejoras Públicas de Medellín aportaron sus joyas como doña María Josefa Santamaría, quien donó un solitario de diamante avaluado en 200 pesos y don Luis Fernando Botero quien obsequió un prendedor para caballero con un rubí y 7 diamantes avaluados en 60 pesos.

En 1945 se discutía la inconveniencia que la línea del Ferrocarril permaneciera donde estaba, pues el transporte en bus iba en crecimiento y requería adecuar el espacio para las vías. Años más tarde, fueron trasladados los rieles para la orilla del río. El trazado de la Avenida del Ferrocarril facilitó la individualización de este sector con respecto a Guayaquil. Es lógico que a lo largo de un sistema como el Ferrocarril se desarrolle el comercio y no la vivienda. La fuerza de la demanda comercial facilitó la llegada de inmigrantes. Proliferaban las pensiones, las cantinas, algunos prostíbulos y casas de juego.

Actualmente el templo se encuentra rodeado de talleres, restaurantes, almacenes de autopartes, lo que prácticamente caracteriza todo el sector. Esta situación ha causado mucho deterioro de la iglesia y urge la atención para conservarla.

Bibliografía[editar]

  • Rodríguez, José Antonio (1989). Historia del Barrio Triste. no tiene ISBN. 

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]