Gaitana

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La Cacica de Tamana, Gaitana, fue una heroína indígena colombiana del siglo XVI, lideró la Federacion Pijao y a los suyos contra los conquistadores castellanos entre 1539 y 1540. Mencionada por los Cronistas de Indias asi:

... era un gran señora (Cacica) a quien obedecían con gran puntualidad gran numero de vasallos, y estaba emparentada con los mas principales (Cacicas) de ellos; que tenia un solo hijo, mancebo de buena edad, obedecido de todos como ella..
Fray Pedro Simon

Quien fue obligada a presenciar la ejecución en la hoguera de su único hijo; Timanco, que resistio el pago de tributos o Encomiendas; clamo entonces ella ante el Cacica de Yalkana, Pioanza y la Federacion Pijao, venganza para con los Conquistadores Españoles

Su ancestro de linaje Tamana o Tama[1] , se desprende de la Familia de lengua Tukano (Tu-ka-Ana) que ejerciendo influencia en todo el cauce del río Orinoco, alcanzas sus nacimientos en Colombia y cruzando la cordillera Oriental de establecen en la cuenca oriental del Río Magdalena en el Departamento del Huila. Los sitúa entonces en parentenco con los Tamanacos que reconocen los investigadores como gentes Caribes del Alto Orinoco.

Contenido

[editar] Los indígenas

Según las crónicas de la época, en la cuenca oriental de la cordillera central, al occidente de lo que hoy es el departamento del Huila vivían los indígenas Tamaes, Yalkanes, que contaba cinco mil guerreros, y además los Avirama, Pijao, Guacaes y Paez. Al sur de esta región vivían los Andakaes y al noroccidente los Ambigúes:,[2] Coyages y al nororienteYaporoges.

[editar] Pedro de Añasco

En 1538 El barbaro conquistador Español Pedro de Añasco fue designado por el conquistador español Sebastián de Belalcázar para que fundara una villa en el lugar llamado por los nativos Timana (Timy-Ana: El lugar de la ceramica) y asi facilitar las comunicaciones entre Popayán y el Wakakaya (Río Magdalena).

Añasco en su afan de tesoros, comenzó a citar a los jefes idígenas de la región para imponerles tributos, encomiendas y otras obligaciones. El primero en ser llamado fue un joven Cacica que estas gentes llamaban; Timanco (Timan-Ka = El señor de los Timanaes) que junto con su madre, gobernaban en un pequeño cazicazgo de gentes Tama, y que se abstuvo de concurrir el día citado, ya que no era costumbre de estas genes el pago de tributos, como lo ilustra un cronista de indias:

...los señores de estas provincias no tenían tributo, sino el servicio personal; y por esto les labraban sus casas y sementeras, aunque por regalo les daban (los cacicas) de comer y de beber; y así, los señores ni tenían nada de los vasallos ni les faltaba nada…
Antonio de Herrera pg. 69

Ordenó Añasco ejecutar a éste, en castigo que sirviese de escarmiento a todos los demás, para que se sometieran; y sorprendiéndole a media noche en su casa lo hizo traer cautivo a su campamento, donde sin consideración a los lamentos y desesperación de su anciana madre, lo mandó quemar vivo en presencia de ésta.(1539) Mencionan esta inquisidora ejecución los Cronistas de Indias asi:

... rasgábase el rostro, mesabase sus cabellos y hacia otros extremos, viendo hacer ceniza su hijo...
Fray Pedro Simon

"Se sabe que a raíz de la muerte del capitán Pedro de Añasco, a manos de la cacica Gaitana, una y otra vez los españoles insistieron en acabar con el ejército indígena. Si bien se trataba de un gran ejército –que algunas veces alcanzó los 15.000 hombres, mas un número equivalente de mujeres cargadas de ollas que llegaban “para cocer la carne de los españoles”– los Pijaos tuvieron que aceptar derrota tras derrota. La mayoría de las campañas dejaron un saldo alto de muertos indígenas. Pese a las continuas victorias, los españoles no lograron reducir a la población, ni organizarla en encomiendas, ni cobrar otro tributo que el pillaje. Con el tiempo, los pueblos que apoyaron la causa de la Gaitana fueron decreciendo." (Adolfo Chaparro Amaya)[3]

[editar] La venganza

La ejecución en lugar de doblegar a los indígenas produjo un alzamiento general en todo el territorio. La Gaitana (que así llamaron los españoles a esta cacica) logró congregar más de seis mil indios, que atacaron de madrugada a Pedro Añasco. Éste, tranquilamente, con 20 hombres, andaba recorriendo los alrededores; 16 fueron muertos, 3 tres huyeron hasta Timaná con la noticia del desastre, y Añasco cayó vivo en manos de sus enemigos. Entregado a la Gaitana, ésta le hizo sacar los ojos y lo paseó con un dogal al cuello de pueblo en pueblo, hasta que murió.

[editar] La resistencia indígena

No era solamente el deseo de vengar la muerte de su hijo lo que impulsaba a la célebre cacica, por lo que continuó aún después de vencer y matar al conquistador Añasco, su lucha contra de los invasores europeos. La Cacica de Tamana, Gaitana apoyada por el Cacica de Yalkana, Pioanza y con numero superior de cinco mil Ma-ta-ka, (Guerreros) convocó la Federación Pijao para iniciar una guerra contra los europeos en la Provincia de Timana; para estos tiempos unico camino a Popayán en ruta hacia el Perú. Exhortando la Gaitana a los caciques, a hacer un el último esfuerzo por exterminar a sus opresores. Lograron aquellos en efecto interceptar toda comunicación con Popayán y sorprender y matar una partida de veinte españoles que se dirigían con ganados de cría a Timaná; mas, a pesar de los repetidos y formidables ataques, no pudieron romper ni vencer a los ochenta españoles que componían aquella pequeña colonia.

Entre tanto, había llegado a Popayán la noticia del alzamiento de los paeces, y resolvió Juan de Ampudia, que mandaba aquella colonia, salir a lo que llamaban el castigo de las insolencias de los indígenas. Reunió para ello cerca de cien hombres sacando cuantos se hallaron capaces de tomar parte en la expedición en Cali y en Popayán. Mas sucedióle muy al revés de lo que esperaba; los indígenas hicieron valiente resistencia aprovechando la aspereza de su país; Ampudia murió de un lanzazo en el cuello en el último combate, y Francisco Tobar, su segundo, hubo de retirarse a Popayán desengañado. Así acabaron los capitanes Ampudia y Añasco, compañeros de Belalcázar, pagando con tan trágico fin las innumerables crueldades que habían cometido en la última jornada de Belalcázar al Cauca. No fueron inútiles los nuevos esfuerzos de la Gaitana, pues logró reunir una confederación de todos los pueblos indígenas de la región, más de diez mil guerreros, para hacer la última tentativa con el fin de arrojar á los españoles de Timaná.

[editar] Traición

Su plan se frustró por la traición de un indígena de nombre Matambo, quien avisó a los españoles sobre los planes de su gente y detalló como los hombres por vado y las mujeres en canoas, pasaban el rio Wakakaya (Rio Magdalena) con todos los utensilios necesarios para celebrar la victoria que creían ya segura.

Prevenidos, pues, los conquistadores y fortificados, esperaron del ataque, que se verificó al amanecer. En esta ocasión venían armados de cuantos objetos metálicos cortopunzantes habían podido adquirir de los españoles: clavos, tijeras, regatones de lanza, y hasta las guarniciones de las espadas afiladas aparecían engastadas a guisa de armas, que los igualaran con sus opresores. Los escuadrones de los indios estaban tan disciplinados, que apenas moría un hombre, era reemplazado al instante por otro; de manera que los de a caballo no podían penetrar, y sin algunos proyectiles encendidos que abrieron campo a Juan del Río y a los demás jinetes, el éxito delos españoles habría sido dudoso. Una vez, sin embargo, que comenzó la matanza en el interior de los escuadrones, ya los indios cesaron de resistir con vigor, y fueron atropellados y rotos, quedando el campo cubierto de millares de cadáveres.

Pero la derrota no acabó los ánimos de lucha y los deseos de libertad. Acudio la Cacica de Tamana Gaitana a una Guaca haciendo sacrificios y ceremonias esperando en el oraculo de su Mohán donde preguntaba que sucederia si enfrentara de nuevo a los invasores y la vision fue favorable. Marcho entonces la Gaitana a convocar la Federacion Pijao, panaes o pamaos. Menciona los cronistas como se distinguían los pijaos de otras gentes así:

... por la disposición de cuerpos y cabezas porque en lo que mas cuidado ponen en naciendo los niños es en entablarles la cabeza con dos tablillas...
Fray Pedro Simon

Como en la anterior batalla no lograron descubrir al traidor, éste continuó su labor delatora. En un nuevo intento por copar a las tropas españolas, estos nuevamente los esperaban, lo que desvaneció la victoria. Ganaron, sí, que los españoles abandonaran la región.

[editar] Continuidad de la resistencia

Retiráronse los indígenas de las cercanías de Timaná a lugares apartados y fuertes, adonde saliendo a buscarlos Tobar creyéndolos definitivamete debilitados, quedó vencido, de modo que, no se atrevían ya los indios a volver a atacar a los españoles en lo llano, ni éstos a los indígenas en sus montañas, hubo de hecho una tregua que duró algún tiempo.

La tranquilidad no duró mucho. Regresaron los españoles con refuerzos que colocaron a los indígenas en gran desventaja, al punto de la extinción. La historia registra, según fray Pedro Simón que en 1626 de catorce o quince mil indígenas que había en la villa de Timaná, quedaron sólo unos 600. Las epidemias de viruela, las guerras y los trabajos forzados impuestos por los españoles, no dejaban levantar a los nativos.

Vencido, lo que quedó del pueblo nativo se replegó y colocó como defensa la fragosidad del terreno y desde donde siguió en su empeño de resistir.

[editar] Notas y referencias

  1. «Los Tamas son una rama de la gran familia lingüistica Tukano que tiene en Colombia tres grandes agrupaciones.»Pedro José Ramírez Sendoya
  2. «Ambigues».
  3. Adolfo Chaparro Amaya. «Destrucción de los Pijaos dió vida al Estado Colombiano».

[editar] Véase también

[editar] Referencias

  • Fray Pedro Simon (1882). Noticias historiales de las conquistas de Tierra Firme en las Indias occidentales.
  • Acosta, Joaquín (1901). Compendio histórico del descubrimiento y colonización de la Nueva Granada.
  • Ramirez Sendoya, Pedro Jose (1952). Diccionario Indio del Gran Tolima. R498.6 R15d 19 ed. (Biblioteca Luis Angel Arango)[1].
  • Herrera, Antonio de (1934). Historia general de los hechos de los castellanos en las islas y Tierra Firme del Mar Océano.
  • de Oviedo, Fernando (1851). Historia General y Natural de las Indias.

[editar] Enlaces externos

Ref: Compendio histórico del descubrimiento y colonización de la Nueva Granada.

Ref: [2] Red de Bibliotecas (Colombia)

Ref: Noticias historiales de las conquistas de Tierra Firme en las Indias occidentales (1882-92) vol.5


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