Función vital

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Una función vital es, en biología, cualquiera de los tres procesos o funciones que realizan todos los seres vivos: nutrición, relación y reproducción. La respiración se considera perteneciente al proceso de nutrición.

Función de nutrición[editar]

Los seres vivos tienen la capacidad de intercambiar con el medio que les rodea materia y energía. Toman del medio las sustancias nutritivas y la energía que necesitan para vivir y expulsan al medio las sustancias de desecho que fabrican. Hacer la función de nutrición supone que los seres vivos realicen los siguientes procesos:

  • Ingestión. Es la entrada de la materia al interior del ser vivo. En muchos casos los alimentos no pueden ser utilizados directamente y sufren un proceso denominado digestión por el que se transforman en sustancias reutilizables por las células.
  • Metabolismo. Conjunto de reacciones químicas que ocurren en el interior de todas las células de un organismo y que permiten obtener la energía y los materiales necesarios para vivir. Existen 2 tipos de metabolismo el catabolismo y el anabolismo.
  • Excreción. Expulsión al exterior de materia. Podemos distinguir dos procesos: la excreción, es decir, la expulsión de sustancias de desecho del metabolismo, como el dióxido de carbono, la orina y el sudor; y la secreción, es decir, la expulsión de sustancias útiles para el organismo como las lágrimas, la saliva, etc.

La función de nutrición es fundamental para la supervivencia de los seres vivos, ya que les permite crecer, desarrollarse, renovar los tejidos dañados o deteriorados y disponer de la energía necesaria para el funcionamiento del organismo.

Hay dos tipos de nutrición: la autótrofa y la heterótrofa.

  • Los seres vivos autótrofos, son aquellos capaces de fabricar la materia orgánica que constituye su alimento, a partir de sustancias inorgánicas sencillas (H2O, CO2 y sales minerales) y utilizando una fuente de energía. El proceso autótrofo más común en los seres vivos es la fotosíntesis, que utiliza como fuente de energía la luminosa procedente del Sol y que es captada por un pigmento denominado clorofila.
  • Los seres vivos heterótrofos, son aquellos que no pueden fabricar la materia orgánica que constituye su alimento y tienen que tomarla del medio: comiéndose a otros seres vivos, sus productos o sus restos.

Función de relación: estímulo/respuesta

Función de relación[editar]

Es la capacidad de los seres vivos de captar señales procedentes del medio (externo e interno) y de responder a ellas, es decir, nos permite darnos cuenta de lo que ocurre a nuestro alrededor y actuar en función de ello. La función de relación también es muy importante para la supervivencia de los seres vivos pues nos permite nutrirnos, reproducirnos y protegernos del medio donde vivimos (resguardarnos del frío, del calor, etc.) y de otros seres vivos.

Función de reproducción[editar]

Es la capacidad de los seres vivos de crear nuevos seres semejantes en su anatomía y en su fisiología a sus progenitores. La función de reproducción no es fundamental para la supervivencia de un ser vivo. Sin embargo la reproducción es fundamental para el mantenimiento de la vida misma, ya que si los seres vivos no se reprodujeran las especies se extinguirían y con ellas, la vida. Al igual que en la nutrición hay dos grandes tipos de reproducción: la reproducción asexual y la reproducción sexual.

  • La reproducción asexual se produce cuando no intervienen células especializadas y no hay intercambio genético, por lo que los descendientes son genéticamente idénticos a su progenitor.
  • La reproducción sexual se produce cuando intervienen células especializadas (gametos) de diferente sexo y ocurre una mezcla de la información genética contenida en ellas.

La reproducción es la función que consiste en originar nuevos seres vivos. Todos los organismos poseen esta capacidad, necesaria para que la especie siga existiendo.

Mediante la reproducción los padres o progenitores crean nuevos individuos, los descendientes. Los factores que hacen posible la continuidad de la especie son:

La transmisión, de progenitores a descendientes, de unas determinadas características que se heredan de generación en generación. Esto es posible porque los descendientes se originan a partir de células de sus progenitores.

Referencias[editar]