Filipina Duchesne

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Santa Filipina Duchesne R.S.C.J.
New Cathedral--Duchesne.jpg
Mosaico de Santa Filipina Duchesne en la Catedral de San Luis (Misuri).
Nacimiento 29 de agosto de 1769
Grenoble, Francia
Fallecimiento 18 de noviembre de 1852
Saint Charles, Missouri, Estados Unidos
Beatificación 12 de mayo de 1940
Canonización 3 de julio de 1988 por el Papa Juan Pablo II
Festividad 18 de noviembre

Santa Rosa Filipina Duchesne o Rose-Philippine Duchesne (Grenoble, Francia, 29 de agosto de 1769 – Saint Charles (Missouri), Estados Unidos, 18 de noviembre de 1852) fue una religiosa católica francesa. Desarrolló considerablemente en América la Sociedad del Sagrado Corazón de Jesús fundada en 1800 por Santa Magdalena Sofía Barat.

Vida y Obra[editar]

Filipina es la hija de Pierre-François Duchesne, abogado de Grenoble, y de Rose Euphrasine Perier. Fue bautizada en la iglesia de San Luis, y le dieron el nombre de San Felipe apóstol, y el de Santa Rosa de Lima, primera santa del nuevo continente. Pertenece a una familia de la cual saldrá Jean Casimir-Perier, presidente de la República Francesa en 1894. Es educada con las Religiosas de la Visitación. A la edad de 12 años desea llegar a ser religiosa. Sus padres la retienen, pero su deseo persiste y a los 17 años rechaza un matrimonio que le proponen. Un año más tarde, entra al convento aun con la oposición de sus padres. Sin embargo acepta la prohibición de su padre, el cual le deniega todo permiso de votos religiosos antes de los 25 años.

En 1791 las Visitandinas son dispersadas y el convento cerrado a causa de la Revolución. Filipina regresa a vivir con su familia. Fiel a su ideal religioso ayuda a los prisioneros durante los difíciles años de la Revolución Francesa. Frecuentemente hace visitas a la Basílica de Saint Régis de Lalouvesc para mantenerse firme y sostener su fe.

Al fin de la tormentosa Revolución, en 1801, y con la ayuda financiera de sus primos, Filipina Duchesne renta el antiguo convento de Sainte-Marie-d'en-Haut en Grenoble. Se instala allí junto con algunos niños de los cuales está a cargo e invita a las religiosas visitantinas a regresar. Este proyecto fracasa. Fue cuando escuchó hablar de Santa Magdalena Sofía Barat, quien había fundado la Sociedad de las Religiosas del Sagrado Corazón en Amiens, se dirige hacia ella. La Madre Barat acepta su proposición y el 13 de diciembre de 1804, llega con 3 religiosas a Sainte-Marie. Después de un breve periodo de noviciado, Filipina Duchesne pronuncia sus votos religiosos en 1805, a la edad de 26 años. Religiosa del Sagrado Corazón

Como la congregación es de enseñanza, es por ello que la casa madre de Sainte-Marie se transforma en un pensionado. Los inicios son difíciles. Las alumnas llegan, hasta la misma sobrina de la Madre Duchesne (en 1814).

Sin embargo, desde su infancia soñó con ser misionera. La Madre Barat, quien quería verificar la solidez de la vocación, frena, y la envía, primero a fundar una comunidad en París (en la calle Rue des Postes). El paso por París de Monseñor Guillaume-Valentin Dubourg, quien venía a recibir la consagración episcopal en 1816 como primer obispo de Luisiana es determinante. Él pidió a las religiosas ir a Luisiana para la educación de las niñas en su diócesis, la cual había sido creada de nuevo en Estados Unidos recientemente. La Madre Duchesne estaba lista a partir.

En Luisiana[editar]

En 1818 el sueño de Filipina se vio realizado. El Obispo del Territorio de Louisiana buscaba una congregación de religiosas para ayudarle a evangelizar los niños franceses e indios de su diócesis, y Filipina fue enviada a responder a esta llamada. En St. Charles, cerca de St. Louis, Missouri, fundó la primera casa de la Sociedad fuera de Francia, en una cabaña de troncos. Allí vivió todas las austeridades de la vida de frontera: frío extremo, trabajo duro, falta de dinero. Nunca llegó a aprender bien el inglés. Las comunicaciones eran muy lentas: a veces no le llegaban noticias de su querida Francia. Luchó por mantenerse estrechamente unida con la Sociedad del Sagrado Corazón en Francia.

Filipina y otras cuatro Religiosas del Sagrado Corazón trazaron un camino. En 1820 abrió la primera escuela gratuita al oeste del Mississippi. En 1828 había fundado ya seis casas. Estas escuelas eran para las jóvenes de Missouri y Luisiana. Las amó y trabajó para ellas, manteniendo siempre en el fondo de su corazón el anhelo de ir a los Indios americanos. Cuando Filipina tenía 72 años, se abrió una escuela para los Potowatomies en Sugar Creek, Kansas. Aunque muchos pensaban que Filipina estaba demasiado enferma para ir, el jesuita que dirigía la misión insistió: "Tiene que venir: quizás no podrá hacer mucho trabajo, pero con su oración alcanzará el éxito de la misión, y su presencia atraerá muchos favores del cielo para la obra".

Estuvo sólo un año entre los Potowatomies, pero su valor pionero no flaqueó, y sus largas horas de contemplación inspiraron a los indios el llamarla “Kwah-kah-kum-ad,” ("La mujer que siempre reza").

Su salud no pudo resistir el régimen de vida en el poblado. Volvió a St. Charles en julio de 1842, aunque su corazón valiente nunca perdió el deseo de las misiones. "Siento el mismo anhelo por las Montañas Rocosas que sentía en Francia cuando pedí venir a América ... ".

Filipina murió en St. Charles, Missouri, el 18 de noviembre de 1852, a la edad de 83 años.

Canonización[editar]

Fue canonizada por el papa Juan Pablo II el día 3 de julio de 1988.

Véase también[editar]