Entrevista cognitiva

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La entrevista cognitiva consta de cuatro técnicas generales de incremento de la memoria, más varios métodos específicos para aumentar el recuerdo del testigo de los sucesos. Estas técnicas de asistencia a la memoria se pueden incorporar fácilmente a la entrevista policial o estándar.

En la entrevista estándar, primero se pide a la víctima o testigo que de un informe narrado de lo que pasó. El informe narrado se sigue de preguntas específicas que sirven para aumentar la compleción del informe.

Procedimiento[editar]

En la entrevista cognitiva se sigue el mismo formato general, pero a este procedimiento se añaden instrucciones dadas al testigo antes de inducir el informe narrado.

Reconstrucción de las circunstancias[editar]

En esta etapa, se solicita a la víctima o testigo que Intente reconstruir en su mente el contexto que rodeó al incidente.

Compleción[editar]

Se le instruye a la víctima o testigo a ser muy completa en su narración, no eliminando nada en su relato, incluso cosas que crea que no son importantes".

Recordar en diferente orden[editar]

En esta etapa se le solicita al entrevistado que narre nuevamente la historia, pero partiendo desde un punto temporal diferente.

Cambiar de perspectivas[editar]

Se le indica al testigo o víctima que intente recordar el incidente desde distintas perspectivas que haya podido tener, o adopte la perspectiva de otros que estaban presentes durante el incidente.


Todavía hay mucho debate sobre cómo opera el sistema humano de memoria. Algunos creen que la memoria puede operar como una grabadora que puede volver a funcionar usando herramientas como la hipnosis (Reiser, 1980). Otros creen que la memoria es una abstracción incompleta y maleable de lo que sucedió (Loftus, 1979). En cualquier caso, la mayoría de los investigadores admiten que cuanto más se asemeje el contexto en el momento de la entrevista a la situación en la que realmente se percibió, más probable es que el recuerdo mnésico sea más completo. Se ha demostrado en numerosos experimentos de laboratorio (Smith, 1979) que reinstaurar mentalmente el contexto que circundó al suceso a ser recordado es una poderosa ayuda a la memoria. Esta técnica es más fácil de utilizar que volver físicamente a la escena de un crimen, y puede ser preferible ya que la escena del crimen puede haber cambiado, creando así un efecto rememorador negativo (Loftus, Manber y Keating, 1983).