El gigante egoísta

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El gigante egoísta
Autor Oscar Wilde
Género Cuento
Subgénero Cuento de hadas, Literatura infantil
País Flag of the United Kingdom.svg Reino Unido

El gigante egoísta es un cuento de hadas escrito por el poeta, escritor y dramaturgo británico-irlandés Oscar Wilde. Fue publicado por primera vez en 1888 en El Príncipe Feliz y otros cuentos junto a otros cuatro cuentos del autor.

Trama[editar]

El gigante egoísta posee un hermoso jardín. Unos niños aprovechan que el gigante va de visita a casa de un ogro para disfrutar de su jardín. Cuando una tarde el gigante regresa, sorprende a los niños; los echa y construye un muro para evitar que vuelvan. Pero, sin los niños en el jardín reinó la tristeza. Los árboles no daban flores ni frutos, los pájaros no trinaban y no hubo ya primavera en él. Solo inviernos. Pasado el tiempo, los niños entraron al jardín por una abertura y todo el lugar reverdeció. El Gigante quedó maravillado y pensó que había sido egoísta; derribó el muro y él mismo invitó a los niños a jugar. A poco notó a un muchacho muy pequeño que no podía trepar a un árbol y que se sentía desdichado. El Gigante ayuda al muchacho a trepar a un árbol al que quiere subir, y el niño, agradecido, le besó. Tras ello, el gigante anunció: «Desde ahora, éste es vuestro jardín, queridos niños», y derribó, como se había propuesto, el muro. Los niños, a partir de entonces, juegan y se divierten libremente en el jardín. Pero no así el niño al que el gigante ayudó y al que más cariño tomó; no lo volvió a ver. Muchos años más tarde, el gigante es viejo y débil, y despierta, una mañana de invierno, para ver los árboles en una parte de su jardín en plena floración. ¡Y cuál fue su sorpresa al descubrir al niño que tanto deseaba volver a ver, bajo un hermoso árbol blanco! Pero el niño estaba herido, y el gigante, furioso ante la idea de que alguien le hubiera hecho daño, le dijo:
—¿Quién se atrevió a herirte? —pues en las palmas de sus manos se veían las señales de dos clavos, y las mismas señales se veían en los piececitos.
—¿Quién se ha atrevido a herirte? —gritó el gigante—. Dímelo para que pueda tomar mi espada y matarlo.
—No —replicó el niño—, pues estas son las heridas del amor.
—¿Quién eres? —dijo el gigante; y un extraño temor lo invadió, haciéndole caer de rodillas ante el pequeño. Y el niño, que en realidad era Jesucristo, sonrió al gigante y le dijo:
—Una vez me dejaste jugar en tu jardín. Hoy vendrás conmigo a mi jardín, que es el Paraíso.

Y esa tarde los niños encontraron al gigante muerto bajo el árbol, cubierto de capullos blancos.

Publicación[editar]

«El gigante egoísta» se publicó por primera vez en mayo de 1888, en la colección El príncipe feliz y otros cuentos, que reúne cinco cuentos de Oscar Wilde. Fue escrito dos años después de haber nacido el último hijo del autor.

Adaptaciones cinematográficas[editar]

Enlaces externos[editar]