Tiempo atmosférico

De Wikipedia, la enciclopedia libre
(Redirigido desde «El Tiempo»)
Saltar a: navegación, búsqueda

El tiempo atmosférico es el que comprende todos los variados fenómenos que ocurren en la atmósfera. Dichos fenómenos integran el campo de estudio de la Meteorología.

Una imagen de satélite de la NASA de la desembocadura del Amazonas nos muestra algunos de los flujos de energía en la atmósfera: los rayos solares calientan la superficie terrestre, las tierras en primer lugar (con mayor rapidez) y las aguas después (más lentamente). El calentamiento de las tierras calienta a su vez el aire superficial que se eleva, enfriándose y condensándose la humedad atmosférica convirtiéndose en agua líquida que forma las nubes. Mientras tanto, el agua de los grandes ríos amazónicos está absorbiendo la radiación solar más lentamente por lo que no hay evaporación de sus aguas y, por lo tanto tampoco hay calentamiento del aire en esas áreas, no hay convección ni condensación en ellas. El calentamiento diferencial de tierras y aguas está explicado en el artículo sobre la diatermancia. Esta imagen está tomada durante la mañana. Si la comparásemos con una imagen similar durante el anochecer ese mismo día (ello se hace posible, no en una imagen del espectro visible, sino en una imagen infrarroja) veríamos que la situación se invierte, apareciendo mayor condensación sobre los ríos que sobre las tierras.

Normalmente la palabra "tiempo" refleja la actividad de estos fenómenos durante un período de uno o varios días. El promedio del tiempo para un período más largo (treinta años o más) se conoce como clima. Esta escala más larga del tiempo se estudia con la climatología. Tanto la meteorología como la climatología estudian los flujos de energía en el seno de la atmósfera, desde luego, a distintas escalas temporales: la meteorología a corto plazo y la climatología a largo plazo. Estos flujos de energía se manifiestan en una serie de datos meteorológicos obtenidos en los observatorios

Actualmente hay mucho interés por la información meteorológica y por sus aplicaciones, en especial por la utilidad que se deriva de la previsión del tiempo atmosférico, que en décadas recientes ha avanzado de manera extraordinaria, tanto por el desarrollo de nuevas tecnologías como por la divulgación de dicha información, que cada vez se hace más extendida y asequible para todos.

Origen y flujo de la energía atmosférica[editar]

La insolación[editar]

Casi la totalidad de la energía solar que genera todos los cambios atmosféricos procede de la radiación solar, es decir, de la insolación. Pero los rayos solares no calientan directamente al aire atmosférico por la propiedad del aire en su conjunto de la diatermancia que explica que la atmósfera se deja atravesar por los rayos solares sin prácticamente calentarse. Así el calentamiento de la atmósfera por la radiación solar es indirecto: los rayos solares calientan primero la litósfera (de manera rápida) y la hidrósfera (más lentamente que la litosfera). Cuando tanto la litósfera como la hidrósfera se han calentado, van cediendo ese calor a la atmósfera, la primera rápidamente y la segunda más lentamente, todo ello de acuerdo a lo explicado en el artículo sobre el calentamiento de la litosfera y la hidrosfera.

Otras fuentes de energía atmosférica[editar]

Erupción del Volcán Mayón en la isla de Luzón, Filipinas, en 1984. Puede verse a la izquierda una nube formada por vapor de agua muy caliente de la erupción al enfriarse con la temperatura ambiente.
Fuente hidrotermal submarina, cuya energía produce el ambiente que posibilita la existencia de fauna abisal en sus alrededores a pesar de la enorme presión que existe por la gran profundidad del fondo oceánico

Además de la radiación solar existen tres fuentes menores de energía térmica que pueden calentar la atmósfera:

  • La energía geotérmica de los puntos calientes en el fondo oceánico. Esta energía pasa al agua oceánica que se calienta o llega incluso a hervir, evaporándose con lo que absorbe calor que, al condensarse pasa al aire atmosférico.
  • Las erupciones volcánicas también pueden llegar a calentar la atmósfera de manera directa, sin que la radiación solar intervenga.
  • La transpiración de plantas y animales así como la respiración de los seres vivos.

Estas tres fuentes de calor resultan insignificantes cuando las comparamos con la energía solar recibida en la superficie terrestre. Si aquí se señalan es para aclarar la idea inicial de este tema de que la casi totalidad de la energía que se almacena en la atmósfera procede de la radiación solar.

Fenómenos meteorológicos[editar]

Huracán Luis en 1995.

El tiempo cambia movido por las diferencias de energía solar percibida en cada área diferenciada de acuerdo con una escala de tiempo que va desde menos de un día (diferencias de radiación entre el día y la noche) hasta períodos estacionales a lo largo del año. Las estaciones meteorológicas miden las distintas variables locales del tiempo como la temperatura, la presión atmosférica, la humedad, la nubosidad, el viento y el monto pluviométrico de las lluvias o precipitaciones. Conocidas estas variables directas, se pueden averiguar otras derivadas, como la presión de vapor de condensación, la temperatura de sensación o la temperatura de bochorno.

Mediante redes de estaciones meteorológicas locales, estaciones en barcos y satélites meteorológicos, la meteorología intenta averiguar las variables meteorológicas en los vértices de una malla tridimensional del menor tamaño posible. A partir de estas condiciones iniciales y aplicando las leyes de la física, se intenta predecir la evolución del tiempo a 12 horas, 24, 48, 72 y 96 horas. Para ello hay que usar potentes ordenadores que se encargan de realizar los cálculos usando un modelo predictivo de tipo empírico.

Pronóstico meteorológico[editar]

Desde los trabajos de Edward Lorenz descubrió que el sistema atmosférico era un sistema caótico. Lorenz trabajó con un modelo simplificado de sistema atmosférico que era más simple que el sistema real y en él detectó sensibilidad a las condiciones iniciales. El sistema de Lorenz contenía un atractor extraño de geometría tremendamente complicada. La estructura de dicho atractor explicaba porque la predicción del tiempo atmosférico a largo plazo es imposible. El tiempo real es más complicado que el modelo simplificado de Lorenz, aunque claramente parece tener las mismas dificultades cualitativas. Típicamente a principios del siglo XXI se usan modelos de predicción atmosférica, cuyas predicciones resultan adecuadas a cuatro días vista, y a partir de 10 días prácticamente desaparece la correlación entre la simulación y el tiempo real, esto se debe a que pequeñas desviaciones de los datos iniciales (los datos meteorológicos no son infinitamente precisos y se consideran datos espaciados entre estaciones meteorológicas) producen divergencias crecientes entre lo observado y lo simulado.

La sensibilidad de las condiciones iniciales implica el llamado efecto mariposa, por el cual una pequeña perturbación muy alejada con el tiempo suficiente puede llegar a producir grandes efectos (aunque la mayor parte de perturbaciones pequeñas no son así).

Imágenes de satélite[editar]

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]