Desnutrición infantil

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La desnutrición infantil es una enfermedad. Una de las principales causas es la falta de recursos económicos en países subdesarrollados o en vías de desarrollo. Según datos del Programa Mundial de Alimentos, de las Naciones Unidas, solamente en América Latina y el Caribe, unos «9 millones de niños y niñas menores de 5 años» (el 16% de los niños de esta edad) sufren de desnutrición crónica y se estima que «al menos otros 9 millones de niños están en riesgo de desnutrirse».[1] La misma fuente afirma que cada 90 segundos muere un niño por causas relacionadas con el hambre en la zona.[1]

Desnutrición infantil en México[editar]

A pesar de los avances en materia de desnutrición infantil que se han experimentado en los últimos años, lo cierto es que las cifras siguen siendo alarmantes en algunos sectores de la población. En el grupo de edad de cinco a catorce años la desnutrición crónica es de 7.25% en las poblaciones urbanas, y la cifra se duplica en las rurales. El riesgo de que un niño o niña indígena se muera por diarrea, desnutrición o anemia es tres veces mayor que entre la población no indígena. Si bien en los últimos años la desnutrición crónica ha disminuido entre adolescentes, también es cierto que se ha evidenciado un mayor desequilibrio entre el norte y el sur. Así, la prevalencia de la desnutrición crónica es tres veces mayor en el sur que en el norte en esta franja de edad. Diversas intervenciones, como los programas vacunación universal, la administración masiva de vitamina A, los programas de desparasitación y la mayor disponibilidad de alimentos gracias a los programas de desarrollo social, has sido eficientes para disminuir el ratio de niños y niñas que presentaban malnutrición. Pero sus prevalencias altas persisten en zonas rurales y remotas, y también entre la población indígena, por eso es necesario un esfuerzo mayor para reducir las disparidades regionales y de origen étnico.

Estadísticas de desnutrición[editar]

  • Desnutiricón en menores de 5 años de edad

De acuerdo con la ENSANUT 2012, en todo el país 2.8% de los menores de cinco años presentan bajo peso, 13.6% muestran baja talla y 1.6% desnutrición aguda (emaciación). La baja talla en preescolares disminuyó 13.3 puntos porcentuales entre 1988 y 2012, al pasar del 26.9% al 13.6%. Las mayores prevalencias de baja talla se encuentran en el sur del país con 19.2%; a su vez, las localidades rurales de esta región presentan una prevalencia del 27.5%, 13.9 puntos porcentuales arriba del promedio nacional (13.6%).

  • Sobrepeso y obesidad en escolares

Los niños en edad escolar (ambos sexos), de 5 a 11 años, presentaron una prevalencia nacional combinada de sobrepeso y obesidad en 2012 de 34.4%, 19.8% para sobrepeso y 14.6% para obesidad. Al analizar las tendencias puede observarse que las cifras de sobrepeso y obesidad en escolares no han aumentado en los últimos seis años (2006 a 2012).

  • Sobrepeso y obesidad en adolescentes

De acuerdo a la ENSANUT 2012, 35% de los adolescentes de entre 12 y 19 años presenta sobrepeso u obesidad. Uno de cada cinco adolescentes tiene sobrepeso y uno de cada diez presenta obesidad. Entre 2006 y 2012 el aumento combinado de sobrepeso y obesidad fue de 5% para los sexos combinados, es decir, 7% para el sexo femenino y 3% para el masculino.

  • Anemia en preescolares, escolares y adolescentes

En los niños preescolares la prevalencia de anemia fue del 23.3%. La mayor prevalencia de anemia (38%) se observó en los niños de 12 a 23 meses de edad. De 1999 a 2012 la prevalencia de anemia en escolares disminuyó de 15.2% a 10.1%. Al comparar los datos actuales con los de la ENSANUT 2006, se observa una disminución de la anemia en adolescentes del 9.2% al 5.6% en el ámbito nacional

  • Anemia en mujeres embarazadas y no embarazadas

La prevalencia nacional de anemia en 2012 en mujeres no embarazadas fue de 11.6% y en mujeres embarazadas fue de 17.9%. Entre 1999 y 2012, disminuyó 10 pp y 13.5 pp respectivamente.

  • SEGURIDAD ALIMENTARIA

A nivel nacional, el 17.7% en IA moderada y el 10.5% en IA severa. Es decir, estos hogares percibieron disminución en la cantidad de alimentos consumidos o, un adulto o niño se quedó sin comer en todo un día.

Infancia y la nutrición[editar]

Un niño no es un adulto de dimensiones reducidas, sino un ser biológico distinto que está creciendo y desarrollándose. En el primer año de vida es muy importante el crecimiento y desarrollo cerebral, para protegerlo en ese lapso la lactancia materna es esencial.

En países en desarrollo se aconseja prolongarla cuanto sea posible, ya que después del destete es alimentado con los escasos e incompletos recursos alimentarios. Esta es la época de la mayoría de las enfermedades infecto contagiosas. Aunque tienen un alto porcentaje de agua corporal total, es fácil de perder. La frecuencia de diarreas infecciosas produce que haya un peligro de deshidratación.

Factores que influyen en la desnutrición[editar]

Aunque normalmente se menciona a la pobreza como la causa principal de la desnutrición, existen otras causas tan importantes como ésta, tales como la no lactancia materna exclusiva, la presencia de enfermedades como diarrea, infecciones respiratorias agudas, y otras; la falta de educación y de información sobre la buena o adecuada alimentación, el no consumo de suplementos vitamínicos o alimentos fortificados, y el costo de los alimentos.

Un factor importante que contribuye al problema de desnutrición infantil, es la educación y costumbres alimenticias que se brindan en casa, se fomenta el consumo de productos “chatarra” como alimentos regulares, supliendo a los alimentos recomendados como pueden ser frutas y verduras. En las escuelas la venta de “chatarra” llama vigorosamente la atención de los niños, los cuales a pesar de que lleven refrigerios preparados en sus casas, se ven seducidos a comprar las papitas, refrescos, etc. que con un sabor llamativo hace olvidar a los niños del aporte nutricional. A los niños no les gusta desayunar y normalmente lo hacen sólo tomando un vaso de leche que no cubre lo requerido para iniciar el día y después de 4 horas toman un lunch con bajo contenido nutricional, por lo que los niños presentan agotamiento y desgano. La edad de la madre, que es menor de edad, el numero de hijos que ella tiene, los malos habitos higienicos en los alimentos;la falta de atencion a una consulta para la llevar un buen control a la alimentacion, tambien a falta de interes de proporcionar buena alimentacion hacia el niño.

Patología de la nutrición[editar]

La patología de la nutrición estudia las enfermedades en general; la patología y la patogenia sus causas, sus manifestaciones clínicas, su evolución, el diagnóstico diferencial y el tratamiento. A diferencia de la patología interna o medicina, encara a las enfermedades de manera diferente, debido a que enfatiza los aspectos de la enfermedad relacionada con la nutrición, el metabolismo y la excreción, y los tratamientos directamente vinculados a estos, especialmente al alimentario.

Tiempos de la nutrición[editar]

La nutrición se desarrolla a través de tres etapas o tiempos:

  • Alimentación: tiene que ver con todo lo referente al acto del consumo de los alimentos; desde la producción de los mismos, la forma de obtenerlos, la escasez, hasta la forma de prepararlos y cómo consumirlos. Además, en esta etapa están incluidos también aspectos como la masticación, deglución, digestión y absorción de los alimentos, llamada también la fase intrínseca de la alimentación.
  • Metabolismo: contempla todos los procesos bioquimicos para la utilización de los alimentos consumidos, la utilización como energía y almacenamiento.
  • Excreción: por último, aquellos metabolitos que no fueron utilizados o que no pueden almacenarse pasan a ser excretados por diferentes órganos del cuerpo, como el intestino (heces), riñón (orina) o la piel (sudor).

Hábitos alimentarios[editar]

El apetito, a diferencia del hambre, es un deseo consciente de comer y puede ser específico. Se adquiere por experiencia y solo busca una mejor calidad de vida. Los hábitos alimenticios son las maneras de cómo un individuo o grupo social selecciona, consume y utiliza los alimentos a su alcance. Estos hábitos son regulados por factores fisiológicos y socioculturales.Tambien la mala carencia de interes hacia el niño,y la mala distribucion de alimentos "Chatarra", por no cumplir los horarios adecuados para proporcionar alimentos.

Están condicionados por diversos factores como la cultura y la familia, así como la selección, preparación y consumo de los alimentos. Impactan de forma considerable la salud. Los hábitos de la alimentación son la problemática de salud y que hoy en día existen en todas la familias, sobre todo más en aquellas de pocos recursos. Esto con lleva a la modificación de un estilo de vida, considerando que la alimentación y la nutrición contribuye a un desarrollo y crecimiento optimo de cada individuo y representa una necesidad que los niños adquieran en esta etapa de la vida “hábitos alimentarios saludables”. Los hábitos alimenticios se transmiten de padres a hijos y están influidos por factores como el lugar geográfico, el clima, la vegetación, la disponibilidad de la región, costumbres y experiencias, pero también tienen que ver la capacidad de adquisición, la forma de selección y preparación de los alimentos y la manera de consumirlos (horarios, compañía). Los alimentos son lo único que proporciona energía y diversos nutrimentos necesarios para crecer sanos, fuertes y poder realizar las actividades diarias. Ninguna persona logra sobrevivir sin alimento y la falta de alguno de los nutrimentos ocasiona problemas graves en la salud. Sin embargo, no se trata de comer por comer, con el único fin de saciar el hambre, sino de obtener por medio de los alimentos, los nutrimentos necesarios para poder realizar todas nuestras funciones según la actividad física que se desarrolle, el sexo, la edad y el estado de salud.

Consumir pocos o demasiados alimentos y de forma desbalanceada, tiene consecuencias que pueden ser muy graves: por un lado si faltan algunos nutrimentos en el organismo, hay desnutrición, que es muy grave y frecuente en niños de todos los ámbitos sociales, y por otro si se comen cantidades excesivas se puede desarrollar obesidad. Por otra parte tenemos la negatividad de la publicidad ya que es un arma de dos filos donde nos bombardea con mensajes alusivos y corrompen la visión hacia los hábitos alimentarios en los niños debido a que representan un grupo vulnerable y fácil de manipular en cuanto al consumo de nuevos alimentos lo que hace que la mayor parte de esos alimentos no son saludables.

Algunos Hábitos

Unos buenos hábitos alimentarios son el punto de partida para una sana y completa alimentación infantil. Los papás deben tener en cuenta ciertos aspectos que permitan hacer de cada comida un disfrute, y que mantengan las necesidades alimentarias del niño cubiertas.

Los papás deben tener en cuenta que, desde el primer momento que el bebé empieza a comer, son ellos los responsables de crear que buenos hábitos alimentarios.

A partir de los seis meses, el pediatra indica qué tipo de alimentos se deben ir incluyendo paulatinamente en la dieta del bebé. Es recomendable introducir los alimentos de uno en uno, para descartar posibles intolerancias o alergias.

Sigue los siguientes puntos como hábitos que debes proponer, para que la alimentación sea una tarea fácil y de resultados positivos: • Disfruta de la comida • El desayuno es la comida más importante del día • Come alimentos variados • Ten en cuenta que los niños necesitan altas cantidades de hidratos de carbono • Propón frutas y verduras en cada comida • Las grasas son necesarias, pero en pequeñas cantidades. Evita las grasas saturadas • Vigila que el consumo de agua y líquidos de tu hijo sea el adecuado • La higiene bucal es imprescindible, ¡cuida que los dientes de tu hijo estén siempre sanos! • Invítale a practicar actividades deportivas desde pequeño

Anemia[editar]

En la infancia es frecuente observar cuadros clínicos de Anemia asociados a diferencias nutricionales. La anemia es un síndrome clínico, caracterizado por una cifra de Hb inferior al mínimo normal. Para entender las graves repercusiones a nivel de toda la economía se deben de reconocer las funciones de la sangre en el organismo.

De acuerdo a la ENSANUT 2012, la prevalencia nacional de anemia en los niños preescolares fue de 23.3%, lo que representa a 2 084 738 niños anémicos. Esta cifra, sitúa a la anemia como un problema de salud pública.

Anemia por diferencia nutricional[editar]

La anemia se debe a un aporte insuficiente de Fe, fosfatos, vitaminas B12, vitamina E y proteínas. Un dato muy importante sobre las anemias en la infancia es que pueden retrasar el crecimiento y desarrollo.

Clasificación de la desnutrición[editar]

Marasmo[editar]

Es una serie de desnutrición calórica y proteínica. Se debe al infraconsumo de calorías con los alimentos. El niño tiene un peso corporal demasiado bajo, atrofia muscular, retraso de crecimiento, anorexia, íleo parcial, enfermedades relacionadas de evolución crónica y envejecimiento prematuro.

El niño usa sus reservas de energía del tejido adiposo y de los músculos, con adelgazamiento, consumo de masa muscular y pérdida de tejido adiposo, y cuando progresa la enfermedad puede tener pérdida de la inmunidad.

Kwashiorkor[editar]

Afecta principalmente a los niños en el momento del destete y hasta cerca de los seis años de edad, en este momento se termina el efecto protector de la lactancia materna y el niño empieza a comer la dieta incompleta que le brindan los adultos. Puede haber adelgazamiento pero también obesidad, hay cambios en el pelo, despigmentación, aparición de dermatosis, diarrea y anemia. Afecta a los niños en edad escolar.

Causas, incidencia y factores de riesgo[editar]

El kwashiorkor es más común en áreas donde hay:

•Hambre •Suministro limitado de alimentos •Bajos niveles de educación (cuando las personas no comprenden cómo consumir una dieta apropiada) Esta enfermedad en más frecuente en países muy pobres y, a menudo, ocurre durante una sequía u otro desastre natural o durante épocas de inestabilidad política. Estas situaciones son responsables de la falta de alimento, lo cual lleva a que se presente desnutrición.

Tratamiento El hecho de obtener más calorías y proteínas corregirá el kwashiorkor, si el tratamiento se comienza a tiempo. No obstante, los niños que han padecido esta afección nunca alcanzarán su potencial total con respecto a la estatura y el crecimiento.

El tratamiento depende de la gravedad de la afección. Las personas que están en shock requieren tratamiento inmediato para restaurar la volemia y mantener la presión arterial.

Primero se administran calorías en forma de carbohidratos, azúcares simples y grasas. Las proteínas se administran después de que otras fuentes calóricas ya han suministrado energía. Los suplementos de vitaminas y minerales son esenciales.

Debido a que la persona ha estado sin mucho alimento durante un período largo de tiempo, el hecho de comer le puede ocasionar problemas, especialmente si las calorías son demasiado altas al principio. Por lo tanto, los alimentos deben introducirse gradualmente, comenzando por los carbohidratos para proporcionar energía, seguidos por alimentos proteicos.

Muchos niños desnutridos desarrollarán intolerancia al azúcar de la leche (intolerancia a la lactosa) y será necesario suministrarles suplementos con la enzima lactasa para que puedan tolerar productos lácteos.

Expectativas (pronóstico) El tratamiento oportuno generalmente lleva a obtener buenos resultados. El tratamiento del kwashiorkor en sus etapas avanzadas puede mejorar la salud general del niño; sin embargo, éste puede quedar con problemas físicos y mentales permanentes. Si no hay tratamiento o si éste llega demasiado tarde, la afección es potencialmente mortal.

Complicaciones •Coma •Discapacidad física y mental permanente

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]

http://www.unicef.org/mexico/spanish/17047.htm http://www.unicef.org/republicadominicana/health_childhood_10172.htm http://www.fundacionmeneses.org.mx/wp-content/uploads/2012/10/ENSANUT2012_Nutricion.pdf

  • EDICION : Tina Hernandez , Iturbide Galindo, Laura; Rodriguez Arana, Ricardo; Gonzalez Olea, Edgar «La desnutrición infantil en México: una propuesta de medición» en Economía: Teoría y Práctica, Número 9, 1998].