Der Erlkönig

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"Der Erlkönig" (comúnmente llamado "El rey de los elfos", aunque literalmente significa "El rey de los alisos") es un poema de Johann Wolfgang von Goethe. Originalmente fue compuesto por Goethe como parte de la balada operística de 1782 titulada "Die Fischerin".

"The Erlking", ilistración de Albert Sterner, 1910.

El poema ha sido usado como texto para lieder por muchos compositores clásicos. De estos, el más famoso es indudablemente el de Franz Schubert, en su op. 1 (D. 328). Ha habido varias adaptaciones (al menos 22), otras como por Johann Friedrich Reichardt, Carl Friedrich Zelter, Robert Schumann, Hugo Wolf, Ludwig Spohr y Johann Carl Gottfried Löwe; Beethoven intentó musicalizar el poema pero desistió.[1] [2]

Resumen[editar]

El poema comienza dando la impresión que el niño simplemente está padeciendo una vaga y no especificada dolencia, y ve la muerte como producto de su imaginación. Al avanzar la lectura del poema, éste toma un tono más oscuro para terminar con la muerte del niño.

Cuenta una historia que Goethe visitaba a un amigo y, tarde una noche, una figura oscura cargando un bulto en sus brazos fue vista cabalgando hacia las puertas de la ciudad a gran velocidad. Al día siguiente Goethe y su amigo se informaron que era un granjero que llevaba a su hijo enfermo al doctor. Este incidente (junto con la leyenda) fue probablemente la inspiración para Goethe.

Algunos lectores, al visualizar al padre llevando a su hijo asumen que el niño necesita ayuda médica pero la caracterización del poema hace suposición ambigua.


Texto[editar]

Original Alemán Traducción Español

Wer reitet so spät durch Nacht und Wind?
Es ist der Vater mit seinem Kind;
Er hat den Knaben wohl in dem Arm,
Er faßt ihn sicher, er hält ihn warm.

"Mein Sohn, was birgst du so bang dein Gesicht?"
"Siehst, Vater, du den Erlkönig nicht?
Den Erlenkönig mit Kron und Schweif?"
"Mein Sohn, es ist ein Nebelstreif."

"Du liebes Kind, komm, geh mit mir!
Gar schöne Spiele spiel' ich mit dir;
Manch' bunte Blumen sind an dem Strand,
Meine Mutter hat manch gülden Gewand."

"Mein Vater, mein Vater, und hörest du nicht,
Was Erlenkönig mir leise verspricht?"
"Sei ruhig, bleibe ruhig, mein Kind;
In dürren Blättern säuselt der Wind."

"Willst, feiner Knabe, du mit mir gehn?
Meine Töchter sollen dich warten schön;
Meine Töchter führen den nächtlichen Reihn,
Und wiegen und tanzen und singen dich ein."

"Mein Vater, mein Vater, und siehst du nicht dort
Erlkönigs Töchter am düstern Ort?"
"Mein Sohn, mein Sohn, ich seh es genau:
Es scheinen die alten Weiden so grau."

"Ich liebe dich, mich reizt deine schöne Gestalt;
Und bist du nicht willig, so brauch ich Gewalt."
"Mein Vater, mein Vater, jetzt faßt er mich an!
Erlkönig hat mir ein Leid getan!"

Dem Vater grauset's, er reitet geschwind,
Er hält in Armen das ächzende Kind,
Erreicht den Hof mit Müh' und Not;
In seinen Armen das Kind war tot.

¿Quién cabalga tan tarde a través del viento y la noche?
Es un padre con su hijo.
Tiene al pequeño en su brazo
Lo lleva seguro en su tibio regazo.

"Hijo mío ¿Por qué escondes tu rostro asustado?"
"¿No ves, padre, al Rey Elfo?
¿El Rey de los Elfos con corona y manto?"
"Hijo mío es el rastro de la neblina."

"¡Dulce niño ven conmigo!
Jugaré maravillosos juegos contigo;
Muchas encantadoras flores están en la orilla,
Mi madre tiene muchas prendas doradas."

"Padre mío, padre mio ¿no oyes
Lo que el Rey de los Elfos me promete?"
"Calma, mantén la calma hijo mío;
El viento mueve las hojas secas. "

"¿No vienes conmigo buen niño?
Mis hijas te atenderán bien;
Mis hijas hacen su danza nocturna,
Y ellas te arrullarán y bailarán para que duermas."

"Padre mío, padre mío ¿no ves acaso ahí,
A las hijas del Rey de los Elfos en ese lugar oscuro?"
"Hijo mío, hijo mío, claro que lo veo:
Son los árboles de sauce grises."

"Te amo; me encanta tu hermosa figura;
Y si no haces caso usaré la fuerza."
"¡Padre mío, padre mío, ahora me toca!
¡El Rey de los Elfos me ha herido!"

El padre tiembla y cabalga mas aprisa,
Lleva al niño que gime en sus brazos,
Llega a la alquería con dificultad y urgencia;
En sus brazos el niño estaba muerto.

La composición de Franz Schubert[editar]

La primera página del manuscrito de Schubert de Der Erlkönig.

Franz Schubert compuso su lied Erlkönig en 1815 para voz y piano, con el texto del poema de Goethe. Schubert reviso su trabajo tres veces antes de publicar su cuarta versión en 1821 como su Opus 1; luego de su muerte fue catalogada como D.328, usando el sistema de Otto Erich Deutsch. Fue puesta en escena por primera vez en un concierto el 1 de diciembre de 1820 en una reunión privada en Viena. Se presentó al público el 7 de marzo de 1821 en el Theater am Kärntnertor en la misma ciudad.[3]

Cuatro personajes (narrador, padre, hijo y el Rey de los Elfos) son cantados por un vocalista normalmente pero también por cuatro en ciertas ocasiones. Schubert puso a cada personaje en diferente escala vocal y cada uno con su propio ritmo, la mayoría de vocalistas que cantan usan un tono diferente para cada personaje.

  1. El narrador: rango medio en modo menor.
  2. El padre: rango bajo y canta en modo menor y modo mayor.
  3. El hijo: rango alto y modo menor, de esta forma representando el miedo.
  4. El Rey de los Elfos: línea vocal ondulante, va de arriba y abajo con un acompañamiento de arpegio, esto resulta en un marcado contraste y está en modo mayor. El Rey de los Elfos es generalmente cantado en pianissimo dando un tono de furtiva persuasión.

Un quinto personaje, el caballo, esta implícito en el rápida figura del tresillo que toca el pianista simulando las pisadas del animal.

Erlkönig comienza rápido, tocado en octava para recrear el tema con tono de horror y tresillos de forma repetida para simular el galopar del caballo; esta forma continua a través de toda la pieza. Con cada ruego del niño crece su voz y el timbre se vuelva más alto. Casi al final de la pieza la música se acelera (mientras el padre trata de apurar el paso del caballo), luego se vuelve lenta (mientras llega), y se detiene la música para la frase final, “In seinen Armen das Kind war tot” (En sus brazos el niño estaba muerto). La pieza termina con una candencia dramática.

Esta composición se considera muy difícil de cantar debido a la caracterización vocal requerida del vocalista así como la dificultad del acompañamiento, que requiere la rápida repetición de acordes y octavas para crear el drama y la urgencia del poema original.

Leyenda[editar]

La leyenda del Rey de los Elfos parece haberse originado en tiempos relativamente recientes en Dinamarca. Goethe baso su poema en “Erlkönigs Tochter” (“La hija del Rey de los Elfos”), una obra danesa traducida al alemán por Johann Gottfried Herder. El título era “La hija del Rey de los Elfos” y apareció en su colección de canciones folclóricas, Stimmen der Völker in Liedern (publicada en 1778).

La naturaleza del Rey de los Elfos está sujeta a debate. El nombre se traduce literalmente del alemán como “Rey de los Alisos”, a diferencia de la traducción “Rey de los Elfos” (la cual sería en alemán Elfenkönig o Elbenkönig). Se ha dicho que “Erlkönig” es una mala traducción hecha del danés “ellerkonge” o “elverkonge” la cual sí quiere decir “Rey de los Elfos”. De acuerdo con el folclore alemán y danés el Rey de los Elfos aparece como presagio de la muerte, parecido a la banshee en la mitología irlandesa, pero a diferencia de la banshee, el Rey de los Elfos sólo se le aparece a la persona que va a morir. Su forma y expresión le dicen a la persona que tipo de muerte tendrá: una expresión de dolor significara una muerte dolorosa mientras que una expresión pacifica una muerte tranquila. Otra interpretación sugiere que la leyenda dice que cualquiera que toque al Rey de los Elfos debe morir.

Adaptaciones[editar]

En la conocida novela “Le Roi des Aulnes” (1970), Michel Tournier identifico el Erlkönig con su protagonista y así con la gente alemana durante la “Segunda Guerra Mundial” en el gusto deliberado de los Nazis por los jóvenes para al final enviarlos a morir en batalla. "El Ogro" (1996), una película dirigida por Volker Schlöndorff y protagonizada por John Malkovich es una adaptación de esta historia.

En el filme de 1988, Burning Secret, el barón Alexander recita las últimas líneas del poema de Goethe mientras sostiene al niño Edmund en una piscina (el agua siendo un símbolo de la muerte y el nacer). Este momento representa su amor, mientras luego el Barón fija su atención en otra parte. Aquí la cita del poema señala la muerte simbólica del niño como tal y el paso a la madurez.

Más recientemente, el poema ha sido reinventado por la banda alemana Rammstein con la canción Dalai Lama. Interpretaciones contemporáneas del poema han sido hechas por varios artistas alemanes: Christian Brückner, quien es una personalidad conocida en Alemania, prestó su voz para una canción llamada “Earlkings Legacy” la cual fue producida in cooperación con BAD EGGZ en el 2002. Otra versión fue hecha por Hypnoctic Grooves (con la voz de Jo Van Nelson).

Además, el poema ha sido también adaptado por la cantante inglesa Sarah Brightman, que en conjunto con una adaptación de Allegretto de la Sinfonía n# 7 en A mayor, Opus 92 (de Ludwing Van Beethoven), ha creado la canción Figlio Perduto para su álbum "La Luna".

Referencias[editar]

  1. Snyder, Lawrence (1995). German Poetry in Song . Fallen Leaf Press. ISBN 0-914913-32-8. Contiene 14 versiones del poema, con acotaciones
  2. «The Lied and Art Song Texts Page» (en inglés). Consultado el 30-01-2009.
  3. Machlis, J.; Forney, K. "Schubert and the Lied" The Enjoyment of Music: An Introduction to Perceptive Listening. 9th Ed. W.W. Norton & Company: 2003

Enlaces externos[editar]