Crisis del Porfiriato

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Porfirio Díaz.

El Porfiriato había creado una gran insatisfacción política que se vio agravada por la crisis mundial de 1908, que redujeron las inversiones extranjeras y afectaron la economía nacional sobre todo en los ámbitos de la industria y la agricultura.[1]

Porfirio Díaz se había reelegido ininterrumpidamente desde 1884 y en 1900 se rumoró que abandonaría la presidencia en favor de José Yves Limantour o Bernardo Reyes. Sin embargo, Díaz logró reelegirse nuevamente y para calmar los ánimos en 1904 concedió la vicepresidencia a Ramón Corral.

Las huelgas de Cananea y Río Blanco minaron el prestigio de Díaz, quien en 1908 declaró al periodista James Creelman que estaba dispuesto a abandonar el poder en 1910. En ese panorama de descomposición social se llegó a la Revolución mexicana.

Crisis económica-social

Al iniciarse el siglo XX el desarrollo económico del porfirismo perdió impulso, la tasa de crecimiento de la producción industrial disminuyó, los productos agrícolas como el maíz y el frijol aumentaron de precio, lo que redujo el consumo interno de la mayoría de la población hasta en un 57%. Naturalmente el mayor peso de la crisis lo resistieron los trabajadores. Para 1905 el gobierno realizó una reforma monetaria, adoptando como respaldo de la moneda mexicana el patrón oro, antes había sido la plata, fijando la paridad en dos pesos plata por dólar, lo que equivalía a una devaluación del 50%, medida que provocó inflación, deterioro de los salarios y aumento de la deuda externa. Situación que aprovecharon los extranjeros para adquirir empresas y bienes raíces a muy bajos precios. Sin embargo fue la crisis económica mundial de 1907 la que frenó el desarrollo del país. Iniciada en Nueva York, Estados Unidos, fue la primera crisis financiera del capitalismo moderno, las causas que la originaron fueron la ambición de los capitalistas, la especulación con las acciones de bancos, minas y ferrocarriles y la falta de regulación financiera, situación que provocó la reducción de los precios internacionales de las materias primas impactando las economías de los países menos desarrollados como México. En nuestro país, la crisis provocó aumento de los precios de los productos alimenticios y las materias primas, desempleo y miseria. La situación económica afectó a las clases altas y medias (hacendados, comerciantes, rancheros e industriales), pero principalmente a las clases bajas, que como siempre, resistieron la crisis, agravándose los problemas sociales y políticos. Hacia 1907 muchas minas y fábricas textiles cerraron y despidieron a sus trabajadores. En el campo los conflictos se generaron por el deslinde de terrenos baldíos, la colonización, la desamortización de las tierras y el sistema de peonaje. En las zonas urbanas, aumentó el desempleo, la prolongación forzada de la jornada de trabajo, los despidos injustificados, la represión de los capataces. Pero a pesar de la represión y de las prohibiciones se organizaron importantes huelgas así como numerosos movimientos de rebeldía campesina, entre los que podemos mencionar a los Yaquis y Mayas. Al igual que en los países industrializados surgió en México una lucha obrera por salarios dignos, descanso dominical, jornada de 8 horas, reglamentación del trabajo infantil y de la mujer, pago de indemnizaciones por accidentes laborales, entre otras demandas. Así ferrocarrileros, mineros, tabaqueros, panaderos, transportistas y trabajadores textiles formaron los primeros sindicatos desafiando la prohibición establecida por el gobierno. Entre 1900 y 1905 el número de huelgas fue de 29, y de 1905 a 1910 de 106, algunos de estos conflictos se convirtieron en verdaderas rebeliones, como la de los mineros en Cananea, Sonora y la de los obreros textiles en Río blanco, Veracruz.

Crisis política

La antidemocracia del gobierno porfirista reflejada en la centralización del poder político y económico, en la ausencia de partidos políticos, en la censura de los medios y sus constantes reelecciones, provocó la inconformidad de amplios sectores sociales, particularmente de los sectores medios urbanos y rurales. La oposición más sistemática y radical desde 1900, se dio a partir del surgimiento del Partido Liberal Mexicano (PLM) y sus órganos de difusión como Regeneración, el magonismo como también se le conoce contó con la participación de los hermanos Jesús, Enrique y Ricardo Flores Magón, Librado Rivera, Antonio Díaz Soto y Gama, y un gran número de maestros, médicos, estudiantes, periodista, obreros, rancheros. En 1906 publicó el Programa del Partido Liberal Mexicano, cuya plataforma de reivindicaciones, constituyeron el contenido social de la lucha revolucionaria y los principios fundamentales de la constitución de 1917. El PLM también organizó los primeros levantamientos armados en contra del gobierno porfirista, sin embargo no fue la vanguardia del proceso revolucionario, debido a la fuerte represión que Porfirio Díaz ejerció en contra de este grupo. En el grupo dominante se dieron importantes fracturas, la crisis económica y la falta de oportunidades políticas provocaron la ruptura entre el grupo financiero de la Ciudad de México encabezado por el ministro de Hacienda, José Ives Limantour, y el grupo de hacendados e industriales norteños que se aglutinaron en torno al general Bernardo Reyes. Ante la avanzada edad del presidente, el objetivo era obtener la vicepresidencia. En 1907 el presidente Díaz concedió una entrevista al periodista norteamericano James Creelman, donde manifestó su intención de retirarse del poder y afirmó que el país estaba preparado para la democracia, por lo cual vería con agrado la formación de partidos políticos para participar en las elecciones de 1910. Estas declaraciones produjeron un intenso debate y la formación de varias organizaciones políticas para contender por la presidencia de la república. Uno de los movimientos importantes, fue dirigido por el rico empresario y terrateniente coahuilense Francisco I. Madero, quien se convirtió en el representante de los intereses políticos de la burguesía terrateniente norteña y de la pequeña burguesía urbana. La formación del Partido Antirreleccionista con Madero a la cabeza, estableció un programa liberal democrático cuyos puntos fundamentales fueron la no reelección y el respeto al sufragio efectivo, con los cuales logró conjuntar amplios sectores de la población. La prensa fue el medio más importante para difundir su campaña, recibiendo el apoyo de los periódicos El Antirreleccionista, el Constitucionalista y Nueva Era, y en 1909 fundó el periódico El Demócrata. Debido a sus importantes recursos económicos y al apoyo de Estados Unidos, Madero se convirtió en el principal peligro para Porfirio Díaz, publicó en 1909 el libro La sucesión presidencial de 1910, donde criticó a la dictadura porfirista y ante el fraude de las elecciones de 1910, Madero dio a conocer el Plan de San Luis, donde invitó al pueblo de México a levantarse en armas en contra del gobierno, iniciando así la lucha revolucionaria.

LOS MOVIMIENTOS SOCIALES

Si habrás observado, el adelanto económico y el crecimiento social marcaba cada vez más la diferencia entre aquellos que podían mantener los privilegios y los que no. Así sucedía en la mayoría de las familias mexicanas en el Porfiriato. El apoyo que abría brindado a Díaz a las empresas extranjeras y a los grandes hacendados para reactivar la economía del país mostraba al final sus consecuencias. Como recordarás, el régimen de propiedad privada hizo que muchos campesinos se quedaran sin tierras y se convirtieran en asalariados de los grandes hacendados. Las condiciones de trabajo y de vida de estos campesinos variaban según el dueño de las tierras, pero también según la región. En el norte las grandes propiedades eran cultivadas por trabajadores temporales o por arrendatarios, quienes estaban en mejores condiciones que en el centro y en el sur. La razón, la escasez de trabajadores. Los patrones tenían que ofrecerles mejores salarios, pues existían otras opciones de empleo, ya que estos podían contratarse en las minas o emigrar a los Estados Unidos. La situación en el sur, en cambio era muy diferente. Los hacendados necesitaban mano de obra para todo el año y para retener a sus peones recurrieron al sistema de endeudamiento: pagaban a sus trabajadores con vales en las tiendas de raya. El precio de los productos, en ese tipo de tiendas, era elevado y el salario de los peones no era suficiente, por lo que la misma tienda les hacía préstamos. Para la semana siguiente el jornalero debí de cubrir su deuda y además comprar nuevamente lo necesario para comer, recayendo otra vez al préstamo. Además, los hacendados del sur utilizaron a prisioneros del orden común y a los indígenas yaquis y mayos deportados por el ejército, sin posibilidades de abandonar la hacienda. ¿Será esto una especie de esclavitud? Tu que creés. Los trabajadores de la industria recibían mejores salarios que los campesinos, pero su vida no era fácil. En pueblos donde habitaban, había pocas escuela y un solo doctor. También era común que si trabajador se enfermaba o moría, no recibiera ningún tipo de ayuda y su familia quedara sin protección. Frente a la empresa, los trabajadores no tenían forma de defenderse ni derecho a organizarse en sindicatos. En pocas, palabras, el crecimiento industrial tenía como base el sufrimiento de los trabajadores y la violación de sus derechos. ¿Por qué permitía el gobierno este tipo de injusticia? Los movimientos sociales Seguramente en las noticias te habrás enterado de algunos movimientos de protestas, la mayoría con grandes pancartas y miles de seguidores. Haz leído ¿cuáles son sus protestas?, ¿que és lo que piden? o ¿quién va dirigido sus reclamos?. Algo parecido se vivió en el Porfiriato. Las condiciones de vida de los obreros y los campesinos era insoportable y algún día tenía que exigir mejoras en su trato. Como recordará Porfirio Díaz no intervenía en las decisiones de los gobernadores mientras se mantuvieran fieles a su gobierno. Los gobernadores, por su parte, querían mantener la paz por medio de la represión de estos movimientos, pero no fue tarea fácil. Por ejemplo, el pueblo maya del este de Yucatán tomó las armas en 1847 y no pudieron derrotarlos hasta 1903. En sonora, los indios yaquis se enfrentaron al gobierno en diferentes batallas hasta 1909. También en chihuahua, en un pueblo llamado Tomóchic, en 1891, un centenar de colonos resistió durante semanas los ataque de 1200 soldados. Par evitar las reincidencias de levantamientos a los líderes se los mandaba a lugares lejanos de su origen. Los mayas, por ejemplo, fueron llevados a Cuba a trabajar en las plantaciones de caña y en las de tabaco en Oaxaca. A los yaquis se los llevaron a las haciendas de Yucatán, productoras de Henequén. En 1906, los obreros del valle de Orizaba, crearon el Gran Circulo de Obreros Libres, compuesto por trabajadores de la industria textil, el cuál se extendió a la mayoría de las industrias textiles del país. Estos trabajadores formaron una alianza con un grupo político naciente que estaba en contra del gobierno de Díaz: el Partido Liberal Mexicano. En ese mismo año, estallaron la huelgas en contra de los dueños de las grandes fábricas en las que trabajaron, gracias a los cual lograron mejoras en los salarios. Pero los empresarios buscaron el apoyo del gobierno para resolver el conflicto entre sus asalariados. Por su parte, los trabajadores también hicieron lo mismo con el presidente. ¿A quién crees que apoyó Porfirio? Huelga en Cananea, precursora de la Revolución Mexicana Porfirio Díaz permitió que grupos de norteamericanos entraran en el país para pelear contra los mineros de Cananea; también envió al ejército para reprimir a los obreros de Río Blanco, Veracruz. El resultado: la matanza de decenas de trabajadores.

Referencias[editar]

  1. Treviño, Héctor (1997). Historia de México. México: Castillo.

Bibliografía[editar]

  1. Esquivel, Gloria (1996). Historia de México. Oxford: Harla.
  1. Moreno, Salvador (1995). Historia de México. México: Ediciones Pedagógicas.