Ciudad permutación

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Ciudad Permutación es una ciudad de ficción, descrita en la novela homónima de Greg Egan. Ciudad Permutación es una ciudad sólo en un sentido limitado: técnicamente hablando, es un programa de realidad virtual. Está contenido en un universo propio, generalmente llamado Eliseo, que se basa en una arquitectura de autómata celular TVC (llamado así Turing, Von Neumann y Chiang). En cierto modo, el Eliseo sólo existe debido a que, como es posible que exista, entonces existe. Este planteo filosófico se encuentra en la escuela megárica de la metafísica, que admite que todo lo que es posible existe, aunque quizás en un mundo paralelo al nuestro.

Habitantes[editar]

El Eliseo está habitado por una cierta cantidad de "copias", que no son otra cosa que programas de software autónomos construidos usando la información de un cerebro humano. Una copia hereda los recuerdos y la personalidad de un humano, pero está más allá de las limitaciones de la materia. Las copias saben perfectamente que son sólo programas, una simulación matemática del flujo de información de un cerebro inexistente. Son capaces de modificar los parámetros de su simulación, creando así emociones, sensaciones e incluso manipular sus memorias y habilidades. También tienen un amplio control acerca de su aspecto "externo", que no es más que una interfaz con la que comunicarse. Las copias son capaces de duplicarse, generalmente cambiando algunos detalles al azar. Estas copias resultantes son consideradas hijos de la original. De esta manera, la población de Ciudad Permutación ha ido creciendo desde su fundación, con sólo un puñado de copias originales (primera generación).

Historia[editar]

Aunque en su propia realidad la Ciudad Permutación ha existido siempre, en cierto modo ésta fue creada por el programador australiano Paul Durham, con la ayuda de Malcom Carter, Maria Deluca y otros diseñadores. Paul Durham fue un estudioso de la psicología de las copias, y para ello, se sometió a una serie de operaciones cerebrales que simulaban el efecto de ser una copia. Sin embargo, estos procesos afectaron gravemente su cordura. Después de permanecer internado durante algún tiempo, surgió de su perturbada mente el plan de crear un refugio megárico, ilimitado y fuera de nuestra realidad. Para realizar esta hazaña, debía encontrar una manera de hacer una simulación creciente potencialmente infinita, aunque no existiese nunca físicamente la potencia de ordenador necesaria para ejecutarlo. Durham imaginaba que si simplemente se inicializaba el programa, éste perduraría desde su propia perspectiva. Paul utilizó una arquitectura TVC, que se basa en un autómata celular capaz de reproducirse, y con la complejidad suficiente para convertirse en una máquina de Turing. Sobre esa abstracción iría montado un software que llevaría la información necesaria para comenzar la simulación del Eliseo. Para poder crear semejante programa, Durham necesitaba los recursos informáticos públicos de la Tierra entera; esto sólo era posible con una importante financiación privada. Durham ofreció su refugio infinito a varias copias de millonarios, cuyos cuerpos habían muerto. Por las leyes de esa época, las copias se consideraban personas informáticas, y podían heredar los bienes de sus originales vivos. Sin embargo, sabían que su autonomía era potencialmente limitada, quizás por problemas sociales en el futuro. Asustados por esta posibilidad, doce de ellos aceptaron, y aportaron el dinero necesario para realizar el sueño de Durham.

Geografía[editar]

La ambigua geografía del Eliseo es tan extraña como todo en él. Bajo cierta representación, está formada por veinticuatro pirámides oblicuas, una por cada uno de los fundadores (las copias que financiaron el proyecto) y seis para los proyectos comunes; uno de ellos la llamada Ciudad Permutación, un sitio virtual donde habitan gran cantidad de Eliseos. Las reglas del sistema de Ciudad Permutación son relativamente fijas, y los eliseos que viven en ella las respetan. A diferencia de los dominios de los Fundadores, que pueden ser cambiados por ellos, la Ciudad Permutación está regida por una especie de sistema operativo llamado Ayuntamiento que fija todos los parámetros de interfase virtual. Modificarlos requiere una discusión y un debate entre todos los ciudadanos. Esto la hace menos mutable, más permanente, y por supuesto, un poco menos arbitraria. Visualmente, la ciudad parece tener una arquitectura art decó, y estar diseñada para ser lo más espectacular posible sin ser abrumadora.

Planeta Lambert[editar]

Cuatro de las pirámides-sectores del Eliseo están ocupados por un ambicioso proyecto llamado planeta Lambert. Esto es una simulación de un universo de bolsillo destinado a producir vida inteligente. El planeta Lambert fue creado con un modelo simplificado de las reglas simplificadas de la física, llamado Autoverso. Su forma de vida inicial fue una simple bacteria creada originalmente en la tierra por Maria Deluca. Maria también diseñó la semilla de simulación del Planeta Lambert. El principal motivo de la creación del planeta Lambert era proveer a los eliseos de un entretenimiento interesante, un campo de estudio concreto y en última instancia una forma de inteligencia completamente nueva. Desde su inicio, el planeta Lambert fue vigilado por los Eliseos, aunque sin intervenir directamente. Con el paso del tiempo, el planeta Lambert dio origen a los Lambertianos, extrañas criaturas insectoides dotadas de una inteligencia intuitiva y una extraña sociedad atecnológica.

El Fin de Ciudad Permutación[editar]

Con el tiempo, los lambertianos comenzaron a adquirir conciencia de su lugar en el mundo, y de la posible realidad de su naturaleza. Los eliseanos dudaban de dejarlos descubrir la verdad por sí mismos o presentarse como sus creadores. Sin embargo, al parecer, de alguna manera no explicada el Planeta Lambert fue ganando peso ontológico, y expandiendo su influencia. Al parecer, dos marcos de realidad metafísica no pueden coexistir. Desesperados al ver que el autoverso se comía al Eliseo, los eliseos montaron una expedición (con las copias de Paul Durham y Maria Deluca entre sus tripulantes) para establecer un contacto bidireccional con los Lambertianos. Al exponer la verdad, los lambertianos simplemente la descartaron (aparentemente por compleja y rebuscada) y prefieran una explicación de generación espontánea basada en las reglas del autoverso. De alguna manera, este evento desató la destrucción del resto del Eliseo. Para salvarse, la población creo un segundo universo TVC, sin la semilla del planeta Lambert, pero su supervivencia es incierta.