Cinco horas con Mario

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Cinco horas con Mario es una novela del escritor español Miguel Delibes publicada en 1966. Fue incluida en la lista de las 100 mejores novelas en español del siglo XX del periódico español «El Mundo».[1]

Argumento[editar]

Estamos en marzo de 1966. Carmen Sotillo, a los 44 años, acaba de perder a su marido Mario de forma inesperada. Una vez que las visitas y la familia se han retirado, ella sola vela durante la última noche el cadáver de su marido e inicia con él un monólogo-diálogo en el que descubrimos sus personalidades y los conflictos de su matrimonio. También reproduce una crítica hacia la sociedad del momento obligando al lector a posicionarse en contra de Carmen.

Características de la obra[editar]

El núcleo central de esta narración lo constituye el soliloquio de Carmen, el monólogo (o monodiálogo) de una conservadora mujer de clase media alta junto al cadáver de su marido Mario, catedrático de instituto y comprometido periodista e intelectual. A través de los recuerdos de su, en muchos aspectos, insatisfactoria vida en común, Delibes recrea la España provinciana de la época, los problemas de la falta de comunicación en el matrimonio, así como el conflicto de las "dos Españas". La obra consta de un prólogo, un núcleo central de veintisiete capítulos (el monólogo de Carmen) y un epílogo. Cada uno de estos capítulos del núcleo central comienza con una cita bíblica, pasajes que Mario había subrayado en su Biblia de cabecera. Partiendo de estas citas, Carmen va desgranando sus pensamientos, haciéndole a su marido continuos reproches por su integridad moral y falta de ambición, que han impedido que alcanzaran el reconocimiento y estatus social que ella ambicionaba para su familia, así como por su actitud de superioridad y frialdad hacia ella. Relata cómo se hicieron novios, cómo acabaron casándose y otros recuerdos que revivirá durante las cinco horas en las que vela el cuerpo de su difunto marido. El lenguaje coloquial y el desorden temporal son consecuencia del carácter de "flujo de conciencia" que tiene la narración, y contribuyen a hacerla más verosímil.

Menchu y Mario[editar]

Cinco horas con Mario es un retrato de dos personajes, realizado, podríamos decir, de modo involuntario por uno de ellos, Carmen, o Menchu, que se define a sí misma y a su marido a través de su larga parrafada. Con ella, Delibes pinta un cuadro acabado (y despiadado) de la mujer burguesa conservadora de su tiempo. Menchu es clasista, rinde culto a las apariencias, envidia la prosperidad material de sus vecinos y prefiere más comodidades a más hijos, al tiempo que hace ostentación de decencia y piedad. Por el contrario, Mario es un idealista que dedica tiempo a la filantropía, se priva de un coche por solidaridad con los pobres, quiere ser generoso en su descendencia ("no seamos mezquinos con Dios", le repite a Carmen) y no alardea de sus virtudes: "Fue por timidez", dice cuando Menchu le alaba que no aprovechase las ocasiones de ser promiscuo. Al final, Menchu se le acaba sincerando en una especie de "acto de contrición" por sus propias imprudencias.

El cuadro, como puede verse, peca de maniqueísmo. Pero quizá sólo en apariencia: algunos intérpretes intentan "salvar" a Menchu achacando a Mario cierta despreocupación de sus deberes conyugales por atender a su filantropía. Un punto de incomprensión hacia su mujer, quizá, que ella nos deja ver cuando nos lo retrata lacónico y depresivo.

Teatro[editar]

En noviembre de 1979 se estrena la versión teatral. La producción es de José Sámano y la dirección de Josefina Molina, quien en 1981 rueda la película Función de noche, inspirada en esta obra. Lola Herrera interpretó el papel de Carmen Sotillo durante más de veinte años. La actriz Natalia Millán la protagoniza en su reestreno de septiembre de 2010.

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]