Campana (instrumento)

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Partes de una típica Campana:
1. Yugo
2. CorCOFNFF 4. Hombro
5. COMBRO
6. Anillo Sonoro
7. Labio
8. Boca
9. Badajo
10. Cordón
Campana
Para otros usos de este término, véase Campana.

Una campana es un dispositivo simple de sonido realizado. Es un instrumento musical de percusión y un idiófono. Su forma generalmente es de un hueco, en forma de platillo, que resuena al ser golpeado. El llamativo instrumento puede tener una lengüeta suspendida dentro del mismo, conocida como badajo: una pequeña esfera libre incluida dentro del cuerpo del instrumento. Algunas campanas tienen el badajo en su exterior, normalmente unido a un mecanismo automático. También hay campanas que carecen de badajo, y se las hace sonar mediante un mazo, martillo o ariete.

Las campanas generalmente se hacen de metal, pero hay campanas pequeñas que también puede ser hechas de cerámica o vidrio. Pueden ser de cualquier tamaño: desde pequeños accesorios para trajes hasta campanas de templos que pueden pesar muchas toneladas. Históricamente, muchas de ellas fueron hechas para conmemorar a eventos o personas importantes y han sido asociadas con los conceptos de paz y libertad. El estudio de las campanas es llamado campanología.

Contenido

[editar] Historia

Las campanas, ya conocidas de los pueblos egipcios y asiáticos en forma de campanillas y usadas también por los griegos y los romanos, fueron adoptadas por la Iglesia católica para convocar a los fieles por lo menos desde el siglo V. Los romanos les dieron el nombre de tintinábula y los cristianos las llamaron signum porque servían para señalar o avisar la hora de las reuniones. Pero ya en el siglo VII, si no antes, se llamaban campanas, como consta por escritores de la época. En aquellos primeros siglos, debieron ser las campanas de reducido tamaño, según parece por las que han llegado hasta nosotros y por ciertas referencias de los historiadores. Pero fueron aumentando de tamaño sucesivamente hasta que en el siglo XIII se fundieron de grandes dimensiones, verdaderamente colosales desde el siglo XVI. La materia prima de las campanas ha sido casi siempre el bronce, aunque admitiendo diferentes aleaciones según las épocas y las naciones. También se ha usado el hierro y para campanillas, el oro y la plata. En cuanto a la forma, se distinguen las siguientes:

  • prevaleció la cuadrada para las irlandesas de la época más antigua
  • la de capacete y dedal se dio para las de la región latina en los primeros siglos de la Edad Media
  • la misma forma pero más alargada y a veces semiovoidea, para las del periodo románico (siglos XI y XIII)
  • desde el siglo XIII adquieren más ensanche en la boca a modo de trompeta
  • desde el siglo XVI toman la forma curva y elegante que ahora tiene.

Las campanas tienen poderes curativos pueden causar libertad y armonía en un lugar determinado o salud a una persona determinada, los médicos homeopatas las utilzan en distintas clases de curaciones.

Suelen llevar las campanas en la superficie externa, ya desde antiguo, algunas inscripciones en relieve, hechas en la fundición y al bendecirlas se les da un nombre, que a veces se inscribe en la misma pieza.[1]

Campana de la Catedral de México, es la más antigua.

Los textos de las inscripciones han variado con el tiempo, partiendo de una primera época hasta el siglo XII aproximadamente, en el que lo relevante es el origen de la campana: una donación piadosa, por mandato de quien fue fundida, etc. A partir de esta fecha, se introducen oraciones y textos sagrados con sentido protector, como "Mentem sanctam spontaneam voluntatem honorem deo et patria liberacionem", que se suman a las que indican propiedad u origen. Dichos textos se justifican en una triple función de la campana no musical: objeto litúrgico, objeto protector y objeto de representación social.

Aparte de las campanas de los templos, que se usan para llamar a los oficios, anunciar defunciones o para la hora del Angelus, existe la campanilla del altar, que suele tocar el acólito en el momento de la elevación, durante la Misa.

Como instrumento militar, en la Edad Media a su son se reunía la mesnada para marchar en hueste a las algaras o cabalgadas. En el siglo XVII al ser tomada una plaza, el maestre o jefe superior de la artillería tenía el privilegio de apropiarse las campanas que ordinariamente rescataba la población a subido precio, destinándose algunas veces la cantidad así obtenida a pagar pensiones de viudas y huérfanos de artilleros. En el sitio de Dantzig, Napoleón I resucitó esta costumbre y el valor de las campanas fue distribuido entre la artillería vencedora.[2]

Enfermo de lepra haciendo sonar su campana para advertir de su presencia (manuscrito medieval).
Agogô, campanas utilizadas en la música tradicional brasileña.

Las campanas más antiguas de origen cristiano que hoy se conocen parecen ser:

  • algunas irlandesas de hierro (campanillas), sobre todo la de San Patricio (siglo V) en el Museo de Dublín
  • una de bronce en Noyón del siglo VII
  • otras de bronce, también de Irlanda y del siglo XV
  • la "Wamba" de la Catedral de Oviedo con fecha de fundición de 1219 y actualmente en uso:
  • la española votiva del abad Sansón del Museo de Córdoba, que tiene la forma de un gran dedal con asa y lleva una inscripción del año 955 ó 925.[1]

En la música tradicional cubana se usan campanas

[editar] Curiosidades

[editar] Expresiones relacionadas

  • Echar las campanas al vuelo. Dar publicidad con júbilo a alguna cosa.
  • Oír campanas y no saber dónde. Tener un conocimiento vago y confuso de las cosas.

[editar] Véase también

[editar] Referencias

  1. a b Arqueología y bellas artes, de 1922, Francisco Naval y Ayerbe.
  2. Diccionario enciclopédico popular ilustrado Salvat (1906-1914)

[editar] Enlaces externos

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