Botafumeiro

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Botafumeiro de la Catedral de Santiago.

El Botafumeiro (literalmente 'esparcidor de humo', en gallego) es uno de los símbolos más conocidos y populares de la Catedral de Santiago de Compostela, Galicia. Es un enorme incensario que oscila por la nave lateral de la Catedral mediante un sistema de poleas tiradas por ocho hombres llamados tiraboleiros. El impulso y la parada del mismo se lleva a cabo por el 'tiraboleiro mayor', que además es el que marca el ritmo del impulso.

El botafumeiro pesa 53 kg y es de un metro y medio de altura. Se eleva a 20 metros y puede llegar a alcanzar una velocidad de 70 kilómetros por hora. Debido a la velocidad y el peso puede adquirir una enorme energía. A causa de ello, en épocas pasadas hubo desprendimientos de la cuerda. En 1499 se desprendió el botafumeiro y salió por la Puerta de Platerías, en presencia de Catalina de Aragón, que estaba de visita en Santiago. Similares situaciones ocurrieron en 1622 y 1937. En ninguna oportunidad hubo víctimas por el desprendimiento.[1] En la actualidad se mantiene despejado el crucero de la Catedral durante el vuelo del botafumeiro para que los turistas o curiosos accedan solamente hasta el perímetro desde el cual se maniobra.

El botafumeiro puede admirarse en las misas solemnes. El resto de los días se utiliza y está expuesto una copia de tamaño algo menor al original realizada en alpaca, que se conoce con el nombre de La alcachofa.

Historia[editar]

Según la tradición, el uso del incensario en la catedral de Santiago comenzó en el siglo XI. El origen del botafumeiro, tal como se lo conoce actualmente, es de 1554, construido gracias a una ofrenda del rey Luis XI de Francia en 1400. El original estaba elaborado en plata y fue robado por las tropas francesas en 1809 durante la Guerra de la Independencia. El actual botafumeiro fue fabricado por Losada en 1851 en latón, ligeramente recubierto de plata. Este va expulsando incienso por toda la catedral.

Origen[editar]

Al igual que otros incensarios de las iglesias, tiene un origen litúrgico. Sin embargo, éste es especialmente grande debido a la gran cantidad de peregrinos que llegan a Santiago.

Hay que pensar que la Catedral de Santiago, como todas las de peregrinación, permitía a los peregrinos dormir en el interior, lo que provocaba un olor muy desagradable. De ahí la necesidad de tener un incensario tan grande.

Cuándo se puede ver funcionar el botafumeiro[editar]

Tradicionalmente, el botafumeiro podía verse todos los Domingos en la misa de mediodía y, cuando era Año Santo Compostelano, todos los días en la Misa del Peregrino.

La restauración de la pieza y el cambio de la soga evidenciaron la suciedad acumulada en el mismo y el desgaste de la cuerda causado por el uso, por lo que el Cabildo de la Catedral decidió restringir el número de vuelos del botafumeiro. En la actualidad puede verse únicamente en doce fechas al año, entre las que se incluye, evidentemente, el día de Santiago. Cuando es Año Santo Compostelano, puede verse todos los domingos en la misa de mediodía. A mayores, y entendiendo el Cabildo que el vuelo del botafumeiro entraña unos gastos de mantenimiento, y para concienciar a la sociedad de ello y de que se trata de una ofrenda y no de un espectáculo, el botafumeiro puede verse en funcionamiento en cualquier misa, ya sea ordinaria o solicitada a petición de fieles o de peregrinos, previo pago de 300 euros.

Fechas en las que se puede admirar el botafumeiro en funcionamiento[2]

Referencias[editar]