Antonio Susillo

De Wikipedia, la enciclopedia libre
(Redirigido desde «Antonio Susillo Fernández»)
Saltar a: navegación, búsqueda
Antonio Susillo
Antonio Susillo.jpg
Antonio Susillo (1896) Foto realizada por E. Gómez de la Herranz de la Fototeca Hispalense de Miguel Ángel Yáñez Polo
Nombre Antonio Susillo Fernández
Nacimiento 18 de abril de 1857
Sevilla, Flag of Spain.svg España
Fallecimiento 22 de diciembre de 1896
Sevilla, Flag of Spain.svg España
Nacionalidad Española
Ocupación Escultor, profesor de arte
Creencias religiosas Católico
Pareja Antonia Huerta Zapata
María Luisa Huelín Sanz
Padres Manuel Susillo y Josefa Fernández

Antonio Susillo (Sevilla, 18 de abril de 1857 - ibídem. 22 de diciembre de 1896) fue uno de los escultores españoles más famosos de la segunda mitad del siglo XIX. Desarrolló sus estudios en la Escuela de Bellas Artes de París y en Roma. Obteniendo durante su carrera numerosos premios en exposiciones nacionales, entre ellos, los segundos premios en 1887 y 1890 e internacionales como las medallas de bronce y plata en las Exposiciones Universales de París de los años 1889 y 1890, respectivamente.

Biografía y obra[editar]

Hijo de una modesta familia de almacenistas de aceitunas aderezadas, su talento fue descubierto por el pintor José de la Vega, quien le impartió sus primeras lecciones de dibujo. Estudió en la Escuela de Bellas Artes de París, gracias al mecenazgo del príncipe ruso Romualdo Gredeye y en Roma por una beca del Ministerio de Fomento. Obtuvo numerosos premios entre los que se encuentran los segundos de la Exposición Nacional de 1887 y 1890 y las medallas de bronce y de plata en las Exposiciones Universales de París de los años 1889 y 1890, respectivamente. Por su obra "La primera contienda" fue nombrado Caballero de la Orden de Carlos III.

En vida gozó de una importante fama como escultor, hasta el punto de que la reina Isabel II llegó a visitar su taller adquiriendo su relieve "Los dos guardianes". Comenzó su vida profesional con algunas esculturas de estilo clásico, como son la denominada Bajo la esfinge, o La madre hebrea, un bajorrelieve realizado en yeso; incluyendo en su etapa parisina algunas obras entre las que figuran dos bajorrelieves sobre San Antonio de Padua, adquiridos por la reina.

Cultivó los tipos de esculturas de grandes proporciones y el busto, llegando a alcanzar notable fama con el conjunto denominado El grito de Independencia.

También trabajó el tipo costumbrista, como se prueba en en sus bajorrelieves titulado En la Macarena o El Cuento de Ánimas, destacando también en el retrato, como los realizados para el General Polavieja y para el Duque de Alba, por lo que el Ayuntamiento de Sevilla le encargó el monumento a Luis Daoíz, actualmente situado en la Plaza de la Gavidia.

En temas de inspiración becqueriana realizó un bajorrelieve en barro cocido que denominó Volverán del amor en tus oídos.

Sin duda uno de los trabajos más importantes y reconocidos de Susillo es la Galería de los doce sevillanos ilustres que realizó en 1895 por encargo de los Duques de Montpensier, situados sobre la balaustrada de la puerta de coches del Palacio de San Telmo, imágenes que representan a personajes tan ligados a la cultura sevillana como son Diego Velázquez, Murillo, Juan Martínez Montañés, Miguel Mañara o fray Bartolomé de las Casas.

No conserva Susillo ninguna obra de imaginería en su tierra, al parecer como consecuencia de un cierto rechazo dentro del mundo cofrade en aquellos tiempos, cuando se debatía entre el conservadurismo y la innovación. No obstante realizó la restauración de la Virgen de la Amargura en 1893, tras un incendio que sufrió el palio en la plaza de San Francisco, durante su estación de penitencia. También realizó distintas esculturas de tipo religioso, como son los bajorrelieves que representan la muerte de San Juan Crisóstomo o el conocido como Al toque de maitines, realizados en barro cocido; y destacando entre todos su Cristo de la Mieles (1880), pleno de dramatismo realista, que se levanta sobre la tumba del malogrado imaginero en el Cementerio de San Fernando.

Su obra está marcada por la influencia modernista que recibió durante su estancia en París. Se caracteriza por el carácter realista y descriptivo. Entre sus discípulos hay que destacar a Antonio Castillo Lastrucci y Joaquín Bilbao.

Antonio Susillo se suicidó, según relata Antonio Burgos en su obra "Guía secreta de Sevilla",con solo 39 años, disparándose un tiro en la cabeza junto a las vías del ferrocarril, a la altura del muelle de La Barqueta en Sevilla. Sobre su muerte existe la leyenda que fue el resultado de una depresión que sufrió el escultor, ocasionada por el cambio de la posición de los pies en el Cristo Crucificado de las Mieles, bajo el que descansan sus restos mortales en el Cementerio de San Fernando de Sevilla, aunque lo más probable es que estuviera relacionada con motivos económicos. La Iglesia de la época permitió su entierro en sagrado bajo el citado Cristo de las Mieles, en lugar de enviarle al Cementerio Civil como se hacía entonces con los suicidas.

Entre su labor artística destacan, además de la mencionada Galería de los doce sevillanos ilustres del Palacio de San Telmo, los monumentos a Velázquez, Luis Daoíz, Miguel de Mañara (Sevilla) y el Colón (Valladolid)

Galería[editar]

Bibliografía[editar]

  • Escultura e Imaginería, Daniel Pineda Novo. En: Cosas de Sevilla. Editado por el Grupo Andaluz de Ediciones. Sevilla, 1981.

Referencias[editar]

López del Toro, José (1946). «Cinco cartas del escultor Susillo al marqués de Pickman». Archivo Hispalense (15). 

«La oración de la tarde, bajo-relieve en barro de A. Susillo». La Ilustración Española y Americana (XXV). 

Enlaces externos[editar]

Sevillanos ilustres