Virgilio Dávila

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Virgilio Dávila fue un poeta puertorriqueño.[1] [2] Nació el 28 de enero de 1869 en Toa Baja. La influencia de sus padres en su interés en literatura fue muy grande, especialmente porque los dos eran maestros.Su hijo Jose A. Davila siguio sus pasos fue igualmente un escritor lirico

Sus experiencias como maestro y agricultor le trajo un inmenso amor por su patria que se refleja en su poesía. Dávila, es considerado uno de los más grandes representantes del modernismo en Puerto Rico.

Fue influenciado por Víctor Hugo y su estilo es considerado uno tradicional.

Este gran poeta falleció en Bayamón el 22 de agosto de 1943 y fue enterrado en el cementerio de Porta Coeli.

Una biblioteca, una escuela, una avenida y un residencial público (todos en Bayamón), están nombrados en su honor. También crearon a la compañía Cabrera en su honor.

Poemas[editar]

El Bohío

Al pie de la montaña, junto al río,
que le manda sus cantos en la brisa,
de un platanar en medio, se devisa
el muy humilde y rústico bohío.


Es como el nido del ramaje umbrío
por su estructura débil y pajiza;
la fe, la dulce paz, la sana risa
tienen allí su asiento y poderío


Diome en un tiempo la visión galana
de tres mozas que al pie de la ventana
lucían con sus garbos y primores,


Y en la gloria del sol, que suave ardía,
el mísero casucho se veía
como una cesta rebosando flores.

Nostalgia

Tras un futuro mejor
el lar nativo dejé,
y mi tienda levanté
en medio de Nueva York.


Lo que miro en derredor
es un triste panorama,
y mi espíritu reclama
por honda nostalgia herido
el retorno al patrio nido.
¡Mamá! ¡Borinquén me llama!


¿En dónde aquí encontré
como en mi suelo criollo
el plato de arroz con pollo,
la taza de buen café?


¿En dónde, en dónde veré,
radiantes en su atavío,
las mozas, ricas en brío,
cuyas miradas deslumbran?
¡Aquí los ojos no alumbran!
¡Este país no es el mío!


Si escucho aquí una canción
de las que aprendí en mis lares,
o una danza de Tavárez,
Campos, o Dueño Colón,
mi sensible corazón
de amor patrio más se inflama
y heraldo que fiel proclama
este sentimiento santo,
viene a mis ojos el llanto...
¡Borinquén es pura flama!


En mi tierra, ¡Qué primor!
En el invierno más crudo
ni un árbol se ve desnudo,
ni una vega sin verdor.


Priva en el jardín la flor,
camina parlero el río,
el ave en el bosque umbrío
canta su canto arbitrario,
y aquí... ¡La nieve es sudario!
¡Aquí me muero de frío!


La Tierruca

Es el móvil océano gran espejo
donde luce como adorno sin igual
el terruño borincano, que es reflejo
del perdido paraíso terrenal.


Son de fáciles pendientes sus colinas,
y sus valles de riquísimo verdor
van cantando bellas fuentes cristalinas,
como flautas que bendicen al creador.


Primavera sus mejores atributos
muestra siempre generosa en Borinquén
en sus campos siempre hay flores,siempre hay frutos:
¡Es Borínquen la mansión de todo bien!


Aquí nace el puro ambiente que respiro,
y se asienta la morada en que nací,
y ése sol resplandeciente que yo admiro,
aquí nace,aquí brilla,y muere aquí.


De mis padres fue la cuna y ella encierra
las más sanas afecciones de mi ser.
¡Yo no cambio por ninguna ésta tierra
donde tuve el privilegio de nacer!



Referencias[editar]

3. http://es.wikipedia.org/wiki/Virgilio_Davila