Teorías de la victimización

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En psicología, la victimología es el estudio de las causas por las que determinadas personas son víctimas de un delito y de cómo el estilo de vida de estas personas conlleva una mayor o menor probabilidad de que una determinada persona sea víctima.

En las teorías de la victimización, este estudio de la víctima para la psicología, resulta particularmente importante en cuanto al rol participante o desencadenante que le compete a las mismas. Los psicólogos han de ser conscientes de la relación causal que existe entre la ocurrencia del delito y la contribución del agraviado en su victimización, por lo cual resulta primordial el ejercicio técnico de poder determinar cuáles son las aportaciones tanto del agresor, como de la víctima en el hecho criminal.

Para que haya una víctima no es necesario que exista un delito o falta, puede que solo exista un hecho antisocial. No siempre coincidirá la víctima con el sujeto pasivo del delito, también son víctima los familiares.

En este tema es necesario distinguir algunos conceptos tales como: victimogénesis y victimodogmática.

Victimogénesis[editar]

Es el estudio de los factores que predisponen a ciertos individuos a tener más riesgos que otros de ser objeto de delitos. Se analiza la conducta de la víctima que pudiera tener relación con un incremento del riesgo de serlo.

Existen dos tipos de factores: de riesgo y de vulnerabilidad.

· Los factores de riesgo en los que la víctima puede ser predispuesta, potencial o latente son:

  • Situacionales.
  • Biológicos: raza, edad o sexo.
  • Biográficos.
  • Socio-económicos.
  • Dependientes de la percepción de la capacidad de venganza.
  • Relativos a la personalidad.
  • Inherentes a un medio familiar maltratante.

· Los factores de vulnerabilidad pueden ser por tanto psicológicos como situacionales, y adquieren un especial significado al comportarse como moduladores entre el hecho criminal y el daño psíquico emergente. Entre los factores de vulnerabilidad, encontramos:

  • Los inherentes a la vulnerabilidad generalizada.
  • Los biológicos como la edad y el sexo.
  • Los referentes a la personalidad, tales como: hiperestesia (sensibilidad); hipertemia (expansividad); impulsividad (inestabilidad); ingenuidad (dependencia); nivel intelectual y ansiedad.
  • Los sociales, como: económicos, laborales, apoyo social informal, roles, redes y habilidad.
  • Los biográficos: victimización previa; victimización compleja y antecedentes psiquiátricos.

Autores como Ellenberg trataron la victimogénesis desde una perspectiva aplicada, destinada a preparar a las personas para intentar superar riesgos inherentes a su profesión, clase social y constitución antropológica y psíquica.

Victimodogmática[editar]

Una de las teorías derivadas de los estudios victimales es la victimodogmática, que analiza hasta que punto y en que medida el reconocimiento de la existencia en algunos supuestos delictivos, de víctimas que favorecen la consumación del hecho criminal, puede conducir a afirmar que éstas son corresponsables por haber contribuido a él con actos dolosos e imprudentes y en este sentido valorar una atenuación e incluso eximente de la responsabilidad del autor.

la Doctrina Victimodogmática resulta ser un fundamento en cuanto tiende a dar explicación sobre la forma en la que como ciertas personas sea por su comportamiento impudente o negligente, pueden llegar a contribuir en menor o mayor medida su victimización, en consecuencia, estas causas servirá al autor del hecho ilícito como base solicitar su exicimición de su responsabilidad, como tambien la atenuacion de la pena del delito en cuestión. Constituye un punto de encuentro entre el movimiento victimológico y la dogmática penal derivada de la interacción delincuente-víctima. La praxis de la victimodogmática se podría resumir: algunas víctimas construyen, bien de forma dolosa o imprudente, a la propia victimización, lo que puede influir en la responsabilidad criminal del delincuente hasta incluso erradicarla.

Para Tamarit la pretensión de la victimodogmática consiste en examinar como la contribución de la víctima al delito afecta la punibilidad del comportamiento del autor. Para este autor la victimodogmática parte de la constatación de la existencia de víctimas corresponsables del hecho para llegar a establecer un principio de autorresponsabilidad de las mismas.

La Doctrina Victimodogmática resulta ser un fundamento en cuanto tiende a dar explicación de la forma en la que como ciertas personas sea por su comportamiento impudente o negligente, pueden llegar a contribuir en menor o mayor medida su victimización; en consecuencia, estas causas servirán al autor del hecho ilícito como base para solicitar su eximición de su responsabilidad penal, como también la atenuación de la pena del delito en cuestión: “la victimodogmática parte de la constatación victimología relativa a la existencia de ciertas victimas que ya sea por actos dolosos. Ya por actos imprudentes, contribuyen a la producción del hecho delictivo y pueden calificarse en menor o mayor medida co - responsables del mismo” (SILVA SANCHEZ JESUS MARIA, ¿consideraciones victimológicas en la teoría jurídica del delito?, introducción al debate sobre la victimodogmática: disponible en: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=1456882) ahora bien, si hablamos de que la víctima será co responsable del delito que le afecta estamos hablando del principio de autorresponsabilidad a plenitud; asimismo, se debe entender que la víctima no solo podrá contribuir a su propia victimización sino que será responsable por aquello, dicho esto lo más polémico del tema de la Victimodogmática yace en la eximición de responsabilidad penal o atenuación del delito en cuestión, del cual el autor podrá beneficiarse (antes debe plantearlo y fundamentar dicho petitorio ante la autoridad pertinente), pues bien, en este punto se arribó en crear unos argumentos poco irreales, afirmando que la victimodogmática trataría de “liberar” o “convertir en inocentes” a los delincuentes, estas alegaciones irresponsables y flojas no son justificables, pues lo que se refiere dicho planteamiento ya se pone en ejecución en la mayoría de las legislaciones; tanto de corte mundial como latinoamericano, nos referimos a los siguiente: Analicemos el art. 11.1 y 2 del Código Penal Boliviano: ARTICULO 11º.- Está exento de responsabilidad: 1. (Legítima defensa). El que en defensa de cualquier derecho, propio o ajeno, rechaza una agresión injusta y actual, siempre que hubiere necesidad racional de la defensa y no existiese evidente desproporción del medio empleado. 2. (Ejercicio de un derecho, oficio o cargo, cumplimiento de la ley o de un deber). El que en el ejercicio legítimo de un derecho, oficio o cargo, cumplimiento de la ley o de un deber, vulnera un bien jurídico ajeno.

En el citado articulado se observa la figura de la legitima defensa, vigente en la mayoría de las legislaciones latinoamericanas e internacionales, de cierta forma se le está concediendo la eximición de la responsabilidad penal a una persona, en este caso, haya hecho uso de la legitima defensa; en palabras simples, se haya defendido para proteger su propia integridad o la de una tercero; además, en el caso Boliviano la norma exige el cumplimiento de que exista proporcionalidad del medio empleado para que la figura se adecue al hecho; vale decir, que la persona quien se vaya a defender utilice un elemento de defensa proporcional o similar al del de su atacante (algo bastante desatinado ) pues en algunas legislaciones penales modernas de nuestra región la proporcionalidad del medio empleado” ya se suprimió (revisar la legislación penal Chilena). Allí tenemos una muestra de cómo la victimodogmática se viene aplicando de forma tácita en nuestra legislación penal, y también la eximición de culpa de una persona por causas previamente previstas, ya no parece tan injusto otorgar la eximición de culpa a determinada persona, lo que es más importante resalta a la vista la necesidad de valorar la crimino-dinámica y la criminio-génesis delictual en cada caso. Sin embargo, tenemos un ejemplo aún más polémico, ahora si refiriéndonos a la atenuación en la pena:

ARTÍCULO 254. (HOMICIDIO POR EMOCIÓN VIOLENTA). Quien matare a otra u otro en estado de emoción violenta excusable, será sancionada(o) con reclusión de dos (2) a ocho (8) años.

Este tipo penal no procederá en caso de feminicidio. (Art. 254 Vigente por Disposición del art. 83 de la Ley Nº 348 de 09 de marzo de 2013 Integral para Garantizar a las Mujeres una Vida Libre de Violencia) Podemos observar el delito de homicidio por emoción violenta que también existe en legislaciones comparadas de Latinoamérica, en ella se aprecia la atenuación de la pena del presunto autor, cuando existan causas excusables que pudieron llevar a que el mismo ingrese en un estado de emoción violenta, en este caso, se observa una sanción de 2 a 8 años, que es de por si una atenuación en la pena, pues en la legislación Boliviana el homicidio se pena con 10 a 25 años; el asesinato y feminicidio con 30 años de privación de presidio sin derecho a indulto, pues bien esas “causas excusables” a la que la norma hace referencia no están allí esperando, sino que merecen un estudio y análisis en todo ámbito, tanto como en las investigaciones policiales y un análisis jurídico por supuesto, de allí que la doctrina victimodogmática insiste en el estudio, no solo del comportamiento del autor, sino también de la víctima. Esto nos abre un abanico de posibilidades y la necesidad de recurrir a actos investigativos modernos no solo policiales sino, que deben estar inmiscuidos una serie de técnicas multidisciplinarias; como medicina forense, psicología forense, técnicas de interrogación, que por lo menos en muchos países ni se conocen, tomando en cuenta que las supuestas personas pueden tener un interés consiente en ser consideradas victimas por las autoridades con objetivos ocultos (económicos, tratar de perjudicar al otro, motivos sentimentales, etc.), es por ello que la victimologia habla de la “tipología victimas” o “clasificación victimal o de victimas” tomando en cuenta sus propósitos, hasta este punto; en conclusión, debemos estar abiertos a todas las posibilidades pues la mente del ser humano, más de un delincuente es sumamente ingeniosa y misteriosa, en las manos de las autoridades que se ocupan de brindar justicia y de encontrar “la verdad histórica de los hechos” se encuentra la responsabilidad de actualizarse y no permanecer petrificados en técnicas investigativas que en países desarrollados son consideradas arcaicas, es una tarea compleja, pero lo que sea demostrado en este resumido análisis de la doctrina victimodogmática es que evidentemente es necesario.

Hablar de autorresponsabilidad a víctima como se quiso en un principio desde la victimodogmática, esto es, pretender que la víctima responda por su propio comportamiento al no evitar ser la causa de su propia afectación tiene reminescencias de corte positivista. Ello implica buscar en el comportamiento de la víctima características de corte antropológicas, biológicas, psicológicas o sociales que la predisponen a convertirse en víctimas; una especie de determinismo victomológico.

El principio de autorresponsabilidad no debe caer en equívocos, creyendo y haciendo creer que este principio no busca más que "hechar" la culpa a la víctima, lo que este principio postula no es nada más alejado a su nombre, pues postula que la persona, más allá de elementos externos como la seguridad policíaca que debe ofrecer el gobierno, etc. surge del comportamiento propio del individuo, que por lo general y de manera lógica es un comportamiento irresponsable para consigo mismo, por ende mencionado comportamiento es la detonante para su victimización, se habló de factores victimogeneos, en ellos el comportamiento de la víctima, toma relevancia en cuanto él puede incidir en su victimización; desde esa base, podemos inferir que este principio busca poner a la luz la crimino-dinámica de la víctima dentro el delito, pues hasta ahora seguimos otorgando toda esta dinámica solamente a un factor; el sujeto activo, haciendo alusión que es el quien actúa, en contra parte vemos a un estático y petrificado sujeto pasivo, que no incidió en nada, no es  responsable de nada, no hizo nada; es víctima.

pues bien, esta teoría que nos ofrece la Criminología clásica debe de ser refutado, más en épocas actuales donde la negligencia, imprudencia y conducta irresponsable de las personas se aprecian con más frecuencia en todas las clases sociales, sexos y edades, no se puede hablar de una sujeto pasivo que no tuvo participación en el hecho criminal, siendo así, el principio de autorresponsabilidad, nos dice a gritos que valoremos esta citada crimino-dinámica y lo que es más importante aún; la crimino-génesis delictual.

La persona debe de ser responsable con su bienestar esto es un instinto natural de todo ser vivo; el autorresguardarse ante algún eminente peligro, entendido esto, podemos dar valor a un principio muy importante para la victimologia en si. :“victimodogmática y tipicidad. Es así como ha surgido el principio de autorresponsabilidad, conforme a la cual la víctima ha de responder por su propio comportamiento, en el sentido de que ha de evitar que el sea la causa o antecedente del hecho que le afecte”.(BUSTOS RAMIREZ Juan, LARRAURI Elena:pag. 14) es lo que habíamos estando infiriendo; empero, analizando la anterior cita de estos dos eminentes autores, precisamente en cuanto a que la víctima será responsable por su propio comportamiento, es real, pues ya con esta base inicial podremos decir que esto no será más que el sufrir las consecuencias del delito que le afecta, debido a un comportamiento indebido para con su propia seguridad; es decir, ser responsable por su conducta incorrecta que le causo su propia victimización.

En conclusión estos postulados realmente intentan solucionar bastantes hechos que la vida contemporánea nos está mostrando, en donde no es posible seguir en un enfrascamiento conceptual, es por ello que el principio de autorresponsabilidad de la mano de la victimodogmática, merecen consideración pues pueden llegar a incidir en la forma de aplicación de justicia, a partir de brindar nuevos enfoques a la investigación de delitos, tomado en cuenta la dualidad y la conducta dinámica autor – victima.

Bibliografía[editar]

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  • BUSTOS RAMIREZ Juan, LARRAURI Elena: “victimologia presente y futuro”: 1993: Editorial TEMIS S.A.: España.
  • Rasguido Miqui Víctor Rafael: El Delito de Violación Sexual y La Aplicación de Medidas de Readecuación de Conducta en Base a los Fundamentos Doctrinales de la Victimodogmática: Tesis de grado – Derecho y ciencias jurídicas; Universidad de Aquino Bolivia: 2015: Bolivia.
  • Código Penal Boliviano: DECRETO LEY Nº 10426 DE 23 DE AGOSTO DE 1972, ELEVADO A RANGO DE LEY Y MODIFICADO POR LA LEY Nº 1768 DE 10 DE MARZO DE 1997.