Rogelio Pérez Cicario

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Rogelio Pérez Vicario

Verdugo titular de la Audiencia de Barcelona
1913-1924
Predecesor Nicomedes Méndez López
Sucesor Federico Muñoz Contreras

Información personal
Nacimiento 1879
Lerma, BurgosFlag of Spain (1785–1873, 1875–1931).svg
Fallecimiento 7 de mayo de 1924
Bandera de España Barcelona
Nacionalidad Española
Familia
Cónyuge Margarita Aguinaga García
Hijos Pablo, Fildel, Dolores, María y José
Información profesional
Ocupación Verdugo

Rogelio Pérez Vicario (y no Cicario, como figura en algunas publicaciones) (Lerma, Burgos, 1879 - Barcelona, 7 de mayo de 1924) fue verdugo titular de las Audiencias de Barcelona y Valencia. Siendo enfermero del hospital de Lerma, su localidad natal, solicitó en 1913 a la Sala de gobierno de la Audiencia la plaza de ejecutor de la justicia, vacante a la muerte de su predecesor, el conocido Nicomedes Méndez López.[1]​ Fue asesinado en 1924 por anarquistas[2]​ poco después de la ejecución de los responsables al atraco a la Caja de Ahorros de Terrasa[3]​ en cuya ejecución también participó Gregorio Mayoral Sendino. Tras su muerte, el gobierno ordena la detención de todos los comités confederales y anarquistas, y son clausurados los sindicatos y suprimida Solidaridad Obrera. La CNT se ve obligada a refugiarse en la clandestinidad.[4]

Su primera ejecución fue la de Antonio Farré y Ángeles Ballester. A la misma asistió el pintor y escritor José Gutiérrez Solana que describió la inexperiencia del verdugo a no matar a los reos con limpieza y su posterior justificación ante el público. Solana describe cómo Muñoz llegó a afirmar que antes de seguir en ese oficio prefería pedir limosna por las calles o morirse en un rincón de hambre.[5]​ Tras la ejecución, Rogelio Pérez hubo de solicitar de la Audiencia provincial que la policía le protegiese de sus vecinos.[6]

Pérez Vicario no fue nunca un hombre particularmente competente. Este zapatero y ex enfermero, hombre de carácter apacible, se metió a verdugo confiando no tener que cumplir nunca con su trabajo. Sus ejecuciones fueron siempre muy chapuceras. Era proverbial el miedo y la escasa entereza con que manejaba el garrote. En cuanto a las reacciones que suscitaba su oficio entre el vecindario, hay que decir que su casa y su familia fue objeto de furibundos ataques hasta que se le dio protección policial las veinticuatro horas. No fue bastante para evitar su acribillamiento a manos de anarquistas, en venganza por los compañeros ejecutados en el asalto de Tarrasa. Contaba 54 años de edad.

Reos ejecutados por Rogelio Pérez (incompleta)[editar]

Referencias[editar]

  1. «Notas locales» (PDF). La Vanguardia: 2. 11 de octubre de 1913. Consultado el 2 de febrero de 2011. 
  2. Yániz, Juan Pedro (2 de marzo de 2005). «La Modelo, 31 años sin pena de muerte» (PDF). ABC (edición Catalunya). Consultado el 2 de agosto de 2010. 
  3. a b Carles i Pomar, Àngels (2002). «L'Atracament a la Caixa d'Estalvis de Terrassa». Terme (en catalán) (17). Consultado el 2 de agosto de 2010. 
  4. Peirats, José (1976). Los anarquistas en la crisis política española. Consultado el 3 de agosto de 2010. 
  5. Gutiérrez Solana, José (1920). La España negra. 
  6. a b c «La ejecución de los reos de Tarrasa». La Vanguardia (4). 25 de septiembre de 1923. Consultado el 1 de febrero de 2011. 
  7. a b «Informaciones de Barcelona». La Vanguardia (6). 18 de mayo de 1922. Consultado el 1 de febrero de 2011.