Quinto Fulvio Flaco

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Quinto Fulvio Flaco (en latín, Quintus Fulvius M. f. P. n. Flaccus), hijo del cónsul del año 264 a. C. Marco Fulvio Flaco, fue un político y militar romano.

Primeros consulados[editar]

Q. Fulvio Flaco fue cónsul en el año 237 a. C. Él y su colega, L. Cornelio Léntulo, lucharon contra los ligures en Italia, y obtuvieron un triunfó sobre ellos. Fue censor en el año 231 a. C. y de nuevo cónsul en 224 a. C. La guerra en el norte de Italia estaba todavía en ese año en curso, y Flaco y su colega fueron los primeros generales romanos que llevaron a sus ejércitos a través del río Po. Los galos y los insubrios fueron reducidos durante esta campaña.

Sus preturas[editar]

En 215 a. C., después de haber sido dos veces cónsul, Quinto Fulvio Flaco obtuvo el cargo de pretor de la ciudad, una circunstancia que Tito Livio considera digna de ser recordada. El año inmediatamente antes de su pretura, 216 a. C., había sido elegido pontífice en el lugar de P. Elio Peto, que había caído en la batalla de Cannas.

En su cargo de pretor, el Senado colocó veinticuatro barcos bajo su mando, con objeto de proteger la costa cercana a Roma, y poco después el Senado decretó que debía aumentar su mando a 5.000 infantes y 400 caballeros, y hacer que esta legión fuera llevada a Cerdeña tan pronto como fuera posible, y que debía nombrar allí a quien él le satisficiera como su comandante, hasta que Q. Mucio, que estaba gravemente enfermo, se recuperara. Flaco designó por lo tanto a T. Manlio Torcuato comandante de la legión.

En el año 214 a. C. fue el único entre sus colegas que fue re-elegido para el cargo de pretor, y un senado consultum ordenaba, que él, extra ordinem, que debía tener a la ciudad como su provincia, y bajo su mando, en ausencia de los cónsules.

Enfrentamiento con los cartaginenses[editar]

En el año 213 a. C. fue nombrado magister equitum del dictador, C. Claudio Centho, y un año después fue elevado al consulado por tercera vez, junto con Apio Claudio Pulcro.

Quinto Fulvio Flaco fue uno de los tres candidatos para el cargo de Pontifex Maximus alrededor del año 212 a. C. Él y el otro veterano candidato Tito Manlio Torcuato, ambos antiguos censores, fueron derrotados en la elección por un hombre muy joven, Publio Licinio Craso, que todavía no había llegado al cargo ni siquiera de edil curul y por tanto debía rondar los 35 años. En cualquier caso, Flaco nombró al nuevo Pontífice su propio Magister Equitum algunos años más tarde.

En su tercer consulado, durante la Segunda Guerra Púnica, Campania fue su provincia, y en consecuencia se fue allí con su ejército, tomó posición en Benaventum, y desde allí lanzó un ataque inesperado sobre el campamento de Hannón que estaba en las cercanías. Después de algunos extraordinarios, pero infructuosos intentos de tomar el campamento, el cual se encontraba a una altura casi inaccesible, Flaco propuso retirarse hasta el día siguiente, pero la intrépida valentía de sus soldados, y la indignación de ellos frenta a esta propuesta, le obligarón a continuar su ataque.

Después de haber sido reforzado por su colega, Apio Pulcro Claudio, el campo enemigo fue tomada por asalto. Una gran matanza tuvo lugar a continuación, en la que más de 6.000 cartagineses se dice que fueron muertos y más de 7.000 fueron tomados prisioneros, con todo lo que el campamento contenía. Los dos cónsules regresaron a Benevento, donde vendieron el botín, y lo repartieron entre los que se habían distinguido durante el ataque contra el campamento de Hannón. Hannón, que no estaba en el campamento en el momento en que este fue tomado, consideró necesario retirarse al país de los brucios.

Las batallas por Capua[editar]

Acordado eso, los dos cónsules marcharon contra Capua, que fue sitiada ahora con el mayor vigor. En el año siguiente, cuando Cneo Fulvio Centumalo y Publio Sulpicio Galba eran cónsules, el imperio de Fulvio Flaco y Apio Claudio fue prolongado: conservaron su ejército, y se les ordenó no dejar Capua, hasta que no fuese tomada.

Sin embargo, como Aníbal, mientras tanto, marchó sobre Roma, el Senado llamó a Fulvio Flaco de vuelta, para proteger a la ciudad, y para ello recibió el mismo poder que los cónsules en ejercicio. Pero después de la repentina retirada de Aníbal, Flaco regresó a Capua, y continuó el asedio con denodado esfuerzo. Los habitantes de Capua fueron reducidos hasta el último extremo, y decidieron rendirse, pero antes que las puertas se abrieran, las personas más distinguidas de las ciudad pusieron fin a sus vidas.

Flaco es conocido por la severidad con que se enfrentó a los ciudadanos desleales de Capua. Por su deslealtad hacia Roma, Flaco mandó ejecutar a todos los hombres en edad adulta, y el resto de ciudadanos fueron sometidos a la esclavitud. Según Tito Livio, los ciudadanos de Capua se quejaron al Senado romano de esta decisión, pero el Senado dictaminó que Flaco había actuado de acuerdo con sus derechos.

Hacia el final del año tuvo que regresar a Roma, donde dirigió, como dictador, las elecciones consulares. Él mismo recibió Capua como su provincia por un año más, pero sus dos legiones fueron reducidas a una.

Su último consulado y muerte[editar]

En 209 a. C. fue investido con el consulado por cuarta vez, y recibió Lucania y Bruttium como su provincia: los hirpinos, lucanos y volcentianos se le sometieron, y fueron tratados con suavidad. Para el año siguiente, su imperio se prolongó de nuevo, con Capua por su provincia y una legión a sus órdenes.

En 207 a. C. comandó dos legiones en Brucia. Este es el último registro que tenemos de él en la historia. Fue un general muy afortunado y exitoso durante el período tardío de la segunda guerra púnica, pero su memoria está marcado con la crueldad con que trató a Capua después de su caída.[1]

El nieto de Flaco fue Marco Fulvio Flaco, cónsul en el año 125 a. C., uno de los partidarios de los hermanos Graco. Intentó avisar a Tiberio Graco del complot contra su vida el día que fue asesinado. En 121 a. C., tras haber apoyado a Cayo Graco en su programa de reformas intentó comandar un ejército contra el Senado. Él y su hijo primogénito fueron ejecutados sin juicio bajo las órdenes del cónsul Lucio Opimio. Un hijo más joven, demasiado para haber tomado parte en la revuelta, murió en prisión, también sin juicio previo.

Referencias[editar]

  1. Liv. XXIII. 21-34, xxiv. 9, xxv. 2, & c, 13, & c, 20, xxvi. 1, & c, 8, & c, 22, 28, xxvii. 6, & c, 11, 15, 22 , 36; Eutrop. iii. 1, & c.; Zonar. viii. 18, & c.; Polyb. ii. 31; Oros. iv. 13, & c. ; Apiano, Annib. 37, 40, & c.; Val. Max. ii. 3, § 3, 8. § 4, iii. 2. Ext. § 1 º, 8 º, § 1, v. 2. § 1; Cic. de Leg. Agr. ii. 33


Predecesor:
Tiberio Sempronio Graco y Publio Valerio Faltón
Cónsul de la República Romana
junto con Lucio Cornelio Léntulo Caudino

237 a. C.
Sucesor:
Publio Cornelio Léntulo Caudino y Cayo Licinio Varo
Predecesor:
Lucio Emilio Papo y Cayo Atilio Régulo
Cónsul de la República Romana
junto con Tito Manlio Torcuato

224 a. C.
Sucesor:
Cayo Flaminio Nepote y Publio Furio Filón
Predecesor:
Quinto Fabio Máximo y Tiberio Sempronio Graco
Cónsul de la República Romana
junto con Apio Claudio Pulcro

212 a. C.
Sucesor:
Publio Sulpicio Galba Máximo y Gneo Fulvio Centumalo Máximo
Predecesor:
Marco Valerio Levino y Marco Claudio Marcelo
Cónsul de la República Romana
junto con Quinto Fabio Máximo Verrucoso

209 a. C.
Sucesor:
Marco Claudio Marcelo y Tito Quinctio Crispino