Querulomanía

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

La querulomanía, delirio reivindicatorio o litigioso, pleitomanía o procesomanía es la afección o forma clínica derivada de la paranoia por la cual un individuo se siente continuamente ofendido, injuriado y maltratado y, como consecuencia, presenta denuncias, quejas y contenciosos legales en forma escrita constantemente (denuncias, reclamaciones, intimaciones, peticiones de indemnización, manifiestos, cartas al director...)[1]

Diagnóstico[editar]

En el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales aparece nombrado como querulous paranoia, subtipo de la clase persecutoria del trastorno delirante. También aparece en ICD-10 bajo el nombre latino de Paranoia querulans, en la sección F22.8, "Other persistent delusional disorders".[2]

Estos síntomas, llamados en inglés paranoia querulans y en francés plaintivité, se articulan en forma de delirio querulante o sistema organizado de razonamientos falaces por el cual el que se cree atropellado (de forma real o ficticia) en sus derechos solicita de forma persistente la ayuda de la justicia para reivindicarlos. Que no sean atendidas sus solicitudes lo ratifica en la creencia de que sus razones son válidas.[3]

El querulante es a la ley lo que el hipocondriaco a la salud, su perjuicio legal es como la enfermedad del hipocondriaco: imaginario. No suele darse cuenta de que se vuelve víctima no de aquellos que cree que le están ofendiendo, sino de sí mismo y sus querellas compulsivas, pues al final tiene que pagar las siempre excesivas costas judiciales, que no le resarcen de nada por estar equivocado e infundado, y arruinan a su familia. Por otra parte, los querulantes suelen agobiar y atascar la administración de justicia, por lo general con casos más importantes que tratar.[4]

La querulomanía en la literatura[editar]

El comediógrafo griego Aristófanes, en su pieza Las avispas (422 a. C), prefigura ya esta patología en el personaje de Filocleón; el dramaturgo neoclásico francés Jean Racine satirizó este vicio en su única comedia, Les plaideurs ("Los litigantes", 1668); ya en el siglo XIX, Heinrich von Kleist describe al querulomaniaco empresario Hans Kohlhase en su novela Michael Kohlhaas y el novelista del Realismo decimonónico inglés Charles Dickens en Casa desolada (1853) expone los desventurados efectos psicológicos, sociales, familiares y económicos del delirio litigioso. Ya en el siglo XXI, el dramaturgo y director Rafael Negrete Portillo revisa estos clásicos y otros del teatro aurisecular español en su pieza ¡Orden en la sala!, finalista entre más de un centenar de piezas de diez países distintos del I premio de textos cómicos de Ediciones Irreverentes (2015).

Referencias[editar]

  • Frederic Casas Gassó, Diccionario médico de signos y síntomas. Barcelona: Ediciones Península, 2002.