Mercedes de Vargas de Chambo

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Mercedes de Vargas de Chambó, (Alicante, 1800 - junio de 1891), fue una poetisa y articulista española del siglo XIX. Perteneció a lo logia masónica “Constante Alona” y consiguió acceder al 3º Grado masónico.

Biografía[editar]

Es una poetisa y articulista española del siglo XIX de la que apenas se conocen algunos datos biográficos. Sabemos que jugó un papel destacado en la masonería de la zona levantina, donde ingresó en la logia "Constante Alona" y utilizó el sobrenombre de Juana de Arco. En dicha agrupación masónica alcanzó el Grado 3, y consiguió la afiliación de una brillante compañera de Letras, la escritora y aristócrata madrileña Rosario de Acuña.[1]

La logia Constante Alona apoyó el «Congreso Femenino Nacional» que se celebró en Palma de Mallorca. Dicho congreso encargó a Mercedes de Vargas la redacción de una circular de adhesión:

             “¡La mujer! ese conjunto de nobles cualidades, de pasiones generosas;
             dispuesta siempre al sacrificio, a la abnegación, a la indulgencia; dándole al
             hombre como madre la vida, con exposición de la suya; como esposa, su
             alma entera, como hija la consideración y respeto”.[2]

Mercedes de Vargas, mostraba en sus discursos masónicos una tendencia a situar el elemento femenino en subordinación al masculino. La mujer aparece en ellos con una actitud pasiva y receptora. Se traslucen en sus escritos un sentido de la mujer como subordinada a sus relaciones familiares como madre, esposa e hija. Para Mercedes de Vargas, la función de madre estaba implícita en la naturaleza femenina, una naturaleza que determinaba y limitaba el papel social de las mujeres en nuestra sociedad. La personalidad femenina queda diluida en su dimensión de madre y esposa; solo así revive y es útil socialmente a través de sus seres queridos. Mercedes de Vargas decía:

               “la mujer masona debe hacer de su casa un templo donde se rinda ferviente
               culto a la virtud y a la razón; educando a sus hijos de un modo tal, que sean
               la columna más firme de la civilización y del progreso humano”[2]

Mercedes de Vargas defendía la educación de las mujeres, aunque para ella. Abogaba por una instrucción de mujeres con previa autorización de los hombres, siendo estos quienes, los que deben tomar la iniciativa en la formación femenina.[3]​ Para Mercedes de Vargas, la educación de las mujeres no solo era bueno para las propias mujeres, sino que supondría un gran beneficio tanto para las familias como para los maridos, por ese motivo, los hombres debían apoyar y mejorar la educación que recibían las mujeres.

                “El hombre es el primero a quien debe interesar que la educación de las
                 mujeres sea una verdad; pero una educación seria, práctica, inteligente y
                 razonada para que pueda servir de sólida base a las virtudes públicas y
                 privadas, y que como hija, esposa y madre ocupe el lugar que le
                 corresponde en la sociedad y en la familia”.[2]

Su discurso construido desde lo que hoy podríamos denominar como “feminismo de la diferencia” consideraba cualidades propias y diferentes de cada sexo:

                  “El hombre y la mujer muestran cualidades y defectos totalmente opuestos
                  entre sí: el hombre se deja guiar más por el cálculo y el interés personal; la
                  mujer por la pasión y el sentimiento; el uno juzga por instinto, el otro por
                  reflexión; el comprende la verdad, ella la siente y adivina».[2]

Mercedes de Vargas defiende una revolución en la conciencia religiosa, el acceso a la instrucción liberal y con ello un espacio de autoridad compartida en el hogar desde donde regenerar la sociedad. Mercedes de Vargas asumió su compromiso con las virtudes básicas del código moral e intelectual de la masonería. Fue una mujer fuerte que adoptó un papel subordinado, primero como mujer en una sociedad dirigida y ahormada por los varones, y luego como masona en una organización que reproduce en su seno la desigualdad de trato al otro sexo, relegado a las "cámaras de adopción”.[2]

Mercedes de Vargas tomó parte en el famoso homenaje que los escritores y artistas españoles rindieron al actor Rafael Calvo en el teatro Calvo-Vico de la Ciudad Condal; según la crónica que, acerca de este solemne acto, publicó el rotativo “El Resumen” (15 de septiembre de 1888), Mercedes de Vargas leyó allí algunos de sus poemas.[4]

A todo esto hay que sumar los sólidos vínculos de amistad que la unieron a la poetisa hispano-cubana Gertrudis Gómez de Avellaneda, cuya desaparición dio pie a un sentido poema elegíaco de Mercedes de Vargas, publicado entre las páginas de El Correo de la Moda (26 de abril de 1873). Se trata de la composición titulada "A la muerte de la eminente poetisa doña Gertrudis Gómez de Avellaneda" ("Hoy más que nunca envidio tu talento..."). Además de esta colaboración en El Correo de la Moda (Madrid), Mercedes de Vargas publicó artículos en otros periódicos y revistas de gran difusión en su época, como La Moda Elegante (también de la capital de España), donde dejó impreso un poema titulado "Serenata" ("Luz de mis ojos, niña galana...", 14 de mayo de 1875), La Elegancia y La Humanidad (órgano oficioso de la logia masónica a la que pertenecía).[5]

Obra[editar]

Como autora de libros impresos, es justo recordar a esta desconocida escritora por sus Ensayos poéticos[6]​ (Segorbe; Imprenta de Antonio Romaní, 1865), obra que salió a la calle con una dedicatoria al Excmo. Sr. Teniente General D. Joaquín del Manzano. Una recopilación de sus mejores artículos periodísticos y composiciones líricas vio la luz con el título de A su memoria (Barcelona; Establecimiento Tipográfico de B. Baseda, 1892), con un poema de la mencionada Rosario de Acuña y una dedicatoria de la autora a su desaparecida madre.

Libros[editar]

  • Ensayos poéticos, Imp. de Antonio Romaní e Hijo, año 1865
  • A su memoria. Colección de artículos y poesías. Barcelona, Est. Tip. De B.

Baseda, año 1892.

Publicaciones periódicas[editar]

  • En El Correo de la Moda. Madrid: A la muerte de la inminente poetisa doña

Gertrudis Gómez de Avellaneda, 26 de febrero de 1873.

  • En La Moda Elegante. Madrid: Serenata, 14 de mayo de 1875

Referencias[editar]

  • SIMÓN PALMER, Carmen. Escritoras españolas del siglo XIX. Manual

biobibliográfico (Madrid; Castalia, 1991)

  • LA CALZADA DE MATEO, María José, “La intervención de la Masonería en

los inicios de la ciudadanía femenina”, Género y ciudadanía. Revisiones desde el ámbito privado, Madrid, Univ. Autónoma, 1999, pp. 243-257.

  • «Mercedes de Vargas de Chambó». Diccionari Biogràfic de Dones.

Barcelona: Associació Institut Joan Lluís Vives Web (CC-BY-SA via OTRS). [Consulta: 3 de maig 2018].

Notas[editar]

  1. https://books.google.es/books?id=cP5DDwAAQBAJ&pg=PA202&lpg=PA202&dq=mercedes+de+vargas+y+chambo&source=b l&ots=WGykQAepif&sig=bMi9pYxaABXj02GJ3bRyER1EKu0&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwjggp_x5fPaAhVQbVAKHb-AD98Q6 AEIZTAO#v=onepage&q=mercedes%20de%20vargas%20y%20chambo&f=false
  2. a b c d e María José Lacalzada de Mateo. «Mercedes de Vargas y Rosario de Acuña: el espacio privado, la presencia pública y la masonería (1883-1891)». Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Consultado el 30 de junio de 2018. 
  3. «Mercedes de Vargas de Chambó». Diccionari Biogràfic de Dones. Barcelona: Associació Institut Joan Lluís Vives Web (CC-BY-SA via OTRS). [Consulta: 3 de maig 2018].
  4. http://www.mcnbiografias.com/app-bio/do/show?key=vargas-de-chambo-mercedes
  5. SIMÓN PALMER, Carmen. Escritoras españolas del siglo XIX. Manual biobibliográfico (Madrid; Castalia, 1991)
  6. http://bdh.bne.es/bnesearch/biblioteca/Ensayos%20po%C3%A9ticos%20de%20la%20se%C3%B1ora%20do%C3%B1a%20 Mercedes%20de%20Vargas%20de%20Chamb%C3%B3%20/qls/Vargas%20de%20Chamb%C3%B3,%20Mercedes/qls/bdh00 00041754;jsessionid=386FC63E20B14AABE669BF80881F813A