Juan Francisco Berbeo

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Juan Francisco Berbeo Moreno (El Socorro, 1739 - El Socorro, 1795) Fue el Comandante General de la Insurrección de los Comuneros.[1]​ y Alberto Lleras Camargo.

Referencias[editar]

  1. Javier Lopez Ocampo - Biblioteca Luis Angel Arango. «Berbeo, Juan Francisco». Consultado el 8 de julio de 2010.  Hijo de españoles, su familia pertenecía a la élite de El Socorro, si bien su fortuna era modesta. Para 1781 Berbeo era uno de los regidores del cabildo socorrano y como tal, fue escogido por las masas populares que se levantaron en contra del alza de impuestos en marzo de 1781, como su comandante general. Berbeo lideró entonces los más de 20,000 hombres que se reunieron en marcha hacia Santa Fe y lideró las negociaciones que llevaron a las «Capitulaciones de Zipaquirá» en las que se consagraban numerosas mejoras en las condiciones económicas, políticas y sociales de los americanos; como parte del acuerdo, Berbeo fue nombrado Corregidor de la recién creada jurisdicción de El Socorro. Meses después Las Capitulaciones fueron anuladas por el gobierno español y los líderes de la insurrección perseguidos, Berbeo fue destituido y juzgado, si bien logró salir airoso en su defensa. Entre sus descendientes se encuentran los ex Presidentes de Colombia Santos AcostaPresidencia de la república de Colombia. «General Santos Acosta». Archivado desde el original el 22 de junio de 2009. Consultado el 8 de julio de 2010. 


Título: Berbeo, Juan Francisco Autor: López Ocampo, Javier Colección: Ciencias_sociales; Política; Biografías Parte de: Biografías Biblioteca Virtual del Banco de la República Palabras clave: Biografía; Colombia; Comandante del movimiento comunero; Político Temas: Ciencias sociales Derechos: Derechos reservados Comandante general de los Comuneros (El Socorro, ca. 1739 - 1795). Juan Francisco Berbeo fue el comandante general de las masas comuneras en su movimiento del Socorro hacia Zipaquirá y Santafé de Bogotá. Hijo del español Justino Berbeo, natural de Oviedo y de doña Juana María Moreno, su familia era de la élite socorrana, pero no tenía gran riqueza. Se casó dos veces: la primera con doña María Blasina Montenegro, con quien tuvo cinco hijos; y en 1771 contrajo segundas nupcias con doña Bárbara Rodríguez Terán, con quien tuvo una hija, María Josefa. Entre sus descendientes se cuentan el presidente de la República Alberto Lleras Camargo y el historiador de los Comuneros, Pablo Enrique Cárdenas Acosta. Su fortuna era modesta, tenía una casa en la plaza principal del Socorro y dos fincas con esclavos. No era un negociante exitoso, ni tampoco fue un gran rico. Berbeo era muy respetado en el Socorro, pues era su jefe natural.

Tenía fama de hombre valiente y decidido, que inspiraba confianza, tanto para los criollos, como para las masas socorranas. Tenía alguna experiencia militar adquirida en campañas contra las tribus aborígenes de carares y yaregüíes. Había hecho viajes frecuentes al interior del país, a Venezuela y el Caribe. Tenía numerosas amistades en Santafé de Bogotá, entre ellas, don Francisco de Vergara, regente del Tribunal de Cuentas. Era diestro jinete. En 1781, Juan Francisco Berbeo y Salvador Plata eran los ciudadanos más prominentes del Socorro, y eran, además, regidores del cabildo; por eso los socorranos los tuvieron en cuenta como sus dirigentes en el movimiento que estalló en el Socorro el 16 de marzo de 1781, en protesta contra las autoridades coloniales. Una multitud de gentes con palos, piedras y otras armas sencillas se levantó contra el nuevo impuesto de la Armada de Barlovento, que se sumaba al de la alcabala.

El movimiento insurreccional se extendió a Simacota, San Gil, Mogotes, Barichara, Vélez, Charalá, Chita, Sogamoso y otras regiones del oriente neogranadino. Los Comuneros proclamaron al criollo Juan Francisco Berbeo como comandante general del movimiento, y a los criollos Salvador Plata, Antonio Monsalve y Francisco Rosillo como capitanes comuneros, y decidieron marchar hacia Santafé. Se reunieron más de 20 000 hombres, la mitad de ellos indígenas, armados de machetes, macanas, picas y demás herramientas del campo. Berbeo dirigió todos los aspectos de la marcha comunera hasta Zipaquirá. Mientras tanto, las autoridades santafereñas acordaron nombrar una comisión negociadora con los Comuneros, suspender las reformas tributarias y fortificar la capital. A la comisión negociadora se unió el arzobispo Antonio Caballero y Góngora.

En las Capitulaciones de Zipaquirá, que Berbeo y los Comuneros negociaron con la comisión oficial, encontramos la defensa de las tradiciones jurídicas de los pueblos, el reclamo por la supresión y rebaja de impuestos, la libertad de cultivo y el libre comercio del tabaco, el mejoramiento de caminos y puentes, el acceso de los americanos a los altos puestos administrativos, la devolución de los resguardos a los indígenas, la devolución de las salinas a los indios y otros reclamos semejantes. Sin embargo, las Capitulaciones, que firmó Berbeo con la comisión oficial del gobierno español, fueron anuladas al poco tiempo por las autoridades y los dirigentes del movimiento fueron castigados.

Ante esta injuria contra el pueblo comunero, el mestizo José Antonio Galán se levantó y continuó el movimiento con el apoyo popular, pero en octubre fue aprehendido por las autoridades españolas. En las Capitulaciones de Zipaquirá se estipuló la creación del corregimiento del Socorro, con separación de la Provincia de Tunja. El primer corregidor del Socorro, en 1781, fue Berbeo, aun cuando por pocos meses, pues fue suprimido por las autoridades virreinales. Después de la defensa de su conducta en el Movimiento de los Comuneros, que, según Berbeo, había sido obligada por un pueblo airado y que había dirigido con orden y seguridad para evitar la anarquía y el pillaje, las autoridades españolas no lo sancionaron. Berbeo murió en el Socorro, en el año 1795 [Ver tomo l, Historia, pp. 198-210].