Implante (medicina)

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Un implante es un dispositivo médico creado para reemplazar, ayudar o mejorar alguna estructura biológica faltante. Los implantes quirúrgicos están hechos para el hombre, en contraste a un trasplante, en el cual se trasplanta tejido biomédico. La superficie de los implantes que llegan a tener algún tipo de contacto con el cuerpo pueden estar hechos de biomateriales, como: titanio, silicona, o apatito dependiendo de qué sea más funcional. En algunos casos los implantes poseen materiales electrónicos,como por ejemplo un marcapasos y un implante coclear. Algunos implantes son bioactivos, tales como los dispositivos de administración de fármacos subcutáneos in forma de pastillas implantables o un Estent.

Aplicaciones[editar]

Ejemplos de implantes son los tornillos, varillas y placas usadas para anclar huesos fracturados mientras están en un proceso de sanación. Otros ejemplos de implantes son clips de metal o algún polímero con el cual se trata de prevenir hemorragias. También existen bucles de cierre automático, basados en la construcción de un cable tradicional, diseñado para cirugía. Existen dispositivos como el (LigaTie®), la cual está destinada para fines de ligación. Logrando esto mediante la compresión de tejido para prevenir cualquier tipo de hemorragia. Este mismo material es usado en la sutura quirúrgica, por lo tanto el implante puede permanecer en el cuerpo donde después el material es reabsorbido por el tejido.[1] [2] Una malla quirúrgica puede ser usada para brindarle soporte al tejido en el proceso de la reparación de una hernia, sin embargo, puede ser que el implante no sea reabsorbido.[3]

Un implante anticonceptivo es usado para controlar el nacimiento ya que es un tubo pequeño y flexible, mide cerca de 40mm, este es insertado dentro la piel (típicamente en la parte superior del brazo) por un doctor. El implante forma parte de uno de los métodos más efectivos en el control del nacimiento.

Clasificación[editar]

Clasificación en los Estados Unidos[editar]

Los dispositivos médicos están clasificados por la Food and Drug Administration (FDA) bajo tres diferentes clases dependiendo en los riesgos que el dispositivo médico puede presentar al usuario. - Clase I: Los dispositivos pertenecientes a esta clase están considerados como los que menos riesgo presentan para el usuario, por lo que no requerirá mucho control. En esta categoría se incluye a los dispositivos simples como eslingas de brazos e instrumentos quirúrgicos portátiles. - Clase II: En esta categoría están considerados los dispositivos que necesitan más regulación que los de Clase I, así mismo, requieren requisitos específicos antes de que la FDA les de su aprobación. Aquí se incluyen a los Rayos X y monitores fisiológicos. - Clase III: Los dispositivos que pertenecen a esta clase son los que más controles regulatorios poseen ya que estos son capaces de mantener con vida a un ser humano. En esta categoría se encuentran la válvulas de corazón y los implantes de estimulación cerebral. Casi todos los dispositivos médicos pertenecen a Clase II y Clase III.[4]

Complicaciones[editar]

Bajo condiciones ideales, los implantes deberían iniciar la respuesta del huésped deseado. Idealmente, el implante no debería causar ninguna reacción no deseada de los tejidos vecinos o distantes. Sin embargo, la interacción entre el implante y el tejido que se encuentra alrededor del implante puede propiciar complicaciones.[5] El proceso de implantación de un dispositivo médico está sujeto a las mismas complicaciones que otros procedimientos médicos invasivos pueden tener durante o después de una cirugía. Comúnmente estas complicaciones incluyen infección, inflamación y dolor. Otras complicaciones pueden ser el riesgo que existe de rechazar un trasplante y respuesta inmune. Dependiendo del tipo de implante las complicaciones varían.

Cuando el lugar en donde se encuentra un implante ha sido infectado durante o después de una cirugía, el tejido alrededor se infecta por microorganismos. Tres principales categorías son en las que se dividen las infecciones que pueden ocurrir después de la operación.

- Infección Superficial: Este tipo de infecciones son causadas por organismos que comúnmente crecer cerca o sobre nuestra piel. La infección usualmente ocurre en la abertura quirúrgica.

- Infección Profunda inmediata: Este es el segundo tipo de infecciones, ocurre inmediatamente después de la cirugía en el lugar del implante, es provocada por una bacteria. Esta bacteria entra al cuerpo pegándose a la superficie del implante antes de la implantación. Aunque no es común, las infecciones profundas inmediatas también son provocadas por una bacteria inactiva de infecciones previas ya que, en el sitio donde se va a llevar a cabo la implantación, puede activar a dichas bacterias.

- Infección tardía: Se presenta este tipo de infección meses o años después de la implantación de algún tipo de implante. Son causadas por una bacteria transmitida por la sangre adherida al implante antes de la implantación. Esta bacteria transmitida por la sangre coloniza el implante y eventualmente se libera del mismo. Dependiendo del tipo de material del cual este fabricado el implante, se puede disipar la infección con antibióticos, sin embargo, solamente ciertos tipos de materiales aceptan antibióticos para disminuir las infecciones. Además, el uso de antibióticos incrementa el riesgo de que el cuerpo rechace al implante ya que el antibiótico puede provocar hipersensibilidad al paciente y el antibiótico no atacar a la bacteria.[6]

Inflamación, un incidente común después de un procedimiento quirúrgico, es la respuesta del cuerpo hacia un daño provocado a un tejido como resultado de un trauma, infección, intrusión de materiales foráneos o como parte la respuesta inmune del cuerpo. La inflamación comienza con la dilatación rápida de los capilares para suplir el tejido local con sangre, provocando la hinchazón del tejido y, probablemente, cause la muerte de células. El exceso de sangre, o edema, puede activar los receptores de dolor en el tejido. El sitio de la inflamación comienza a calentarse por los disturbios locales de la afluencia de fluidos y el aumento de la actividad celular para reparar el tejido o remover escombros del sitio afectado.[6]

La coagulación inducida por implantes es parecido al proceso de coagulación realizado dentro del cuerpo para prevenir la pérdida de sangre provocada por el daño de vasos sanguíneos. Sin embargo, el proceso de coagulación es disparado por proteínas que se adhieren a la superficie del implante y pierden su forma. Cuando esto pasa, la proteína cambia su conformación y activa diferentes sitios para se expuesto, lo que pierde disparar la respuesta del sistema inmune cuando el cuerpo intenta atacar el implante para remover del cuerpo al material desconocido. La respuesta del sistema inmune puede venir acompañada de inflamación, además, puede provocar inflamación crónica donde el implante es rechazado y debe ser extraído del cuerpo. El sistema inmune puede encapsular el implante como un intento de extraer el material desconocido del sitio donde se encuentra el tejido. La encapsulación del implante puede provocar más complicaciones, ya que las capas gruesas de encapsulación fibrosa puede impedir que el implante realice las funciones deseadas, o bien, una bacteria puede atacar la encapsulación fibrosa e incrustarse dentro de las fibras. Debido a que las capas y fibras son gruesas, los antibióticos no podrán ser capaces de alcanzar a la bacteria por lo que ésta crecerá e infectará el tejido a su alrededor. Para eliminar la bacteria el implante debe ser extraído. Por último, el sistema inmune puede aceptar la presencia del implante y reparar y remodelar el tejido alrededor. Respuestas similares ocurren cuando el cuerpo inicia con una acción contra alguna alergia, en este caso, el implante también deberá ser retirado.[7]

Fracasos[editar]

Hay muchos ejemplos de fracasos en los implantes, incluidos la ruptura de la silicona en los implantes de mama, reemplazos de caderas y válvulas artificiales de corazón, así como la válvula Bjork-Shiley. La consecuencia de estos fracasos dependen de la naturaleza del implante y su posición dentro del cuerpo. Así, el fracaso de la válvula artificial de corazón provoca una amenaza directa a la vida de una persona, mientras que el fracaso de los implantes de senos o de caderas no amenazarán directamente la vida del individuo.

Referencias[editar]

  1. Höglund, OV; Ingman, J; Södersten, F; Hansson, K; Borg, N; Lagerstedt, AS (20 de noviembre de 2014). «Ligation of the spermatic cord in dogs with a self-locking device of a resorbable polyglycolic based co-polymer--feasibility and long-term follow-up study.». BMC research notes 7: 825. PMID 25410023. 
  2. Höglund, Odd Viking (2012). A resorbable device for ligation of blood vessels : development, assessment of surgical procedures and clinical evaluation. ISBN 978-91-576-7686-3. 
  3. Hjort, H; Mathisen, T; Alves, A; Clermont, G; Boutrand, JP (April 2012). «Three-year results from a preclinical implantation study of a long-term resorbable surgical mesh with time-dependent mechanical characteristics.». Hernia : the journal of hernias and abdominal wall surgery 16 (2): 191-7. PMID 21972049. 
  4. (Syring, 2003).
  5. (Basu, Katti, Kumar, 2009).
  6. a b (Black, 2006).
  7. (Dee, Puleo, Bizios, 2002).

Enlaces externos[editar]