Ibatín

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Base de las paredes del Cabildo, Ibatín (Tucumán)

Ibatín o Tucumán Vieja es el nombre del primer asiento de la ciudad de San Miguel de Tucumán, llamada en su acta fundacional: San Miguel de Tucumán y Nueva de Tierra de Promisión , la cual fue fundada por el capitán Diego de Villarroel, el 31 de mayo de 1565, en un lugar ya denominado "Campos de Ibatín", ubicado sobre el río Pueblo Viejo en la salida sureste de la Quebrada del Portugués.

Ubicación[editar]

La antigua ciudad limitaba al norte con el río Pueblo Viejo (también llamado río de la Quebrada o del Tejar), afluente del río Balderrama; al sur, a unos 7 kilómetros, con el Seco, afluente del Salí; al oeste, con las primeras estribaciones del Aconquija y a poca distancia del actual caserío de Pueblo Viejo.

Las coordenadas geográficas de la primera fundación de San Miguel de Tucumán y actuales ruinas de Ibatín, son los 27°13′14″S 65°35′13″O / -27.22056, -65.58694.

Historia[editar]

La fundación se ejecutó por el entonces gobernador de Tucumán, Francisco de Aguirre. Este encomendó a Villarroel, en provisión del 10 de mayo de 1565, instalar un pueblo "en el campo que llama en lengua de los naturales Ibatín, ribera del río que sale de la quebrada".

Allí, la antigua San Miguel de Tucumán estuvo durante 120 años. En 1578, la ciudad estuvo a punto de ser incendiada por los naturales. En 1685, fue trasladada a su ubicación actual, a unos 64 kilómetros al noreste de distancia, en el paraje que se conocía con el nombre de "La Toma". Las causas de la mudanza fueron no solo los desbordes del río cuyo cauce cambiante ya había anegado algunas manzanas, el clima entonces poco salubre, la calidad del agua (era frecuente el "coto" es decir bocio por déficit de yodo) sino el hecho de que el camino del Alto Perú, que pasaba por Ibatín, había sido lentamente abandonado por otro más oriental, que ofrecía mayor seguridad frente a los ataques calchaquíes. Ello marcó la decadencia de la ciudad y movió al vecindario a gestionar el traslado, que ocurrió tras largo y discutido trámite.

Las ruinas de Ibatín están bajo tierra, en las 100 héctareas que expropió en 1944 la Intervención Federal de la Provincia, para preservarlas como reliquia histórica.
Allí se han practicado excavaciones no metódicas, que sacaron a la luz cimientos de edificios y algunos utensilios.
A inicios del siglo XXI la arqueóloga tucumana Carolina Rivet ha iniciado trabajos de exhumación que posibilitan observar gran parte de los cimientos de ladrillo y piedra de las manzanas en torno a la antigua Plaza Mayor: concretamente Ibatín llegó a estar constituida en un diametro de 7x7 manzanas, en torno a la Plaza Mayor se edificó el Cabildo con una cárcel y un cuartel, frente al Cabildo la Iglesia Matriz.