El caballero de la armadura oxidada

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El caballero de la armadura oxidada
de Deku Ver y modificar los datos en Wikidata
Género Autoayuda Ver y modificar los datos en Wikidata
Tema(s) autoayuda
Idioma Español
Editorial Ediciones Obelisco
País Estados Unidos
Fecha de publicación 1 de mayo de 1987 Ver y modificar los datos en Wikidata
Páginas 94

El Caballero de la armadura oxidada (en inglés, The Knight in Rusty Armor) es una novela del escritor estadounidense Robert Fisher (más conocido en el mundo del cine y la televisión como Bob Fisher) y en el género de autoayuda y motivación por elementos de humor que emplea en sus obras. Es una obra superventa de la que se han vendido más de un millón de copias en todo el mundo.

Reseña[editar]

El protagonista, un caballero egocéntrico, que no consigue comprender y valorar con profundidad lo que tiene, es descuidado sin querer con las cosas y las personas que lo rodean. De esta forma se va encerrando poco a poco dentro de su armadura, hasta que ésta deja de brillar y se oxida; cuando se da cuenta, ya no puede quitársela. Prisionero de sí mismo, emprende un viaje por tres distintos castillos a través del "sendero de la verdad", mientras se va dando cuenta de muchas cosas que nunca había notado, reflexiona y así va siendo poco a poco mejor persona y al final logra deshacerse de la armadura que le había imposibilitado a mostrarse al mundo. Por su arrogancia se aleja de su familia. Y hace que todos se alejen de él y al final reúne a su familia.

Personajes[editar]

  • Caballero: Un caballero que cree que es bueno, generoso y amoroso. (Personaje principal)
  • Julieta: La esposa del Caballero, es una mujer fiel y bastante tolerante. Escribe poemas hermosos, dice cosas inteligentes y tiene debilidad por el vino. (personaje secundario)
  • Cristobal: El hijo del Caballero, de cabellos dorados, que ya no se acuerda del rostro de su padre sin su armadura.
  • Herrero: El hombre más fuerte del reino y empleado del Caballero que intenta quitarle la armadura.
  • Bolsa legre: El bufón del reino. Guía al Caballero al lugar donde se encuentra Merlín, donde posteriormente se encuentra con el Rey.
  • Merlín: El mago que ayuda al Caballero a llegar a su destino.
  • Ardilla: La ardilla que ayuda y acompaña al Caballero durante el viaje.
  • Rebeca: Paloma mensajera que también lo acompaña hasta el final de su camino.
  • Sam: El yo interior del Caballero que le aconseja, ayudándolo tanto en su camino como a escucharse a sí mismo.
  • Dragón del Miedo y la Duda: Custodia el Castillo de la Voluntad y la Osadía, ayuda al Caballero a enfrentar sus miedos y a conocerse a sí mismo.
  • Rey: El rey que se encuentra con el Caballero en el Castillo del Silencio y le dice como salir.

Resumen[editar]

Capítulo primero: El dilema del Caballero[editar]

Hace ya mucho tiempo, había un caballero que pensaba que era bueno, amoroso y generoso. Luchaba contra sus "enemigos" que eran malos, mezquinos y odiosos. Rescataba damiselas en apuros y mataba dragones, aún contra la voluntad de algunas que no querían ser rescatadas. El Caballero era famoso por su armadura, tan brillante que los lugareños decían que el sol salía por la mañana y se posaba en su armadura con gran entusiasmo que a veces partía en varias direcciones a la vez. Su esposa y su hijo eran fieles y tolerantes con él, pero un día el Caballero, obsesionado con sus éxitos, dejó de quitarse la armadura. Cristobal entristeció y su esposa enfureció hasta el punto de amenazarle con que se quitase la armadura o ella y Cristobal se irían a vivir lejos

Capítulo segundo: En los bosques de Merlín[editar]

El Caballero decidió ir a ver al rey para despedirse, sin encontrarlo. Pero se encuentra con Bolsa legre quien le dice que vaya al bosque de Merlín y eso hace. Después de meses de búsqueda, el Caballero no tiene muchas fuerzas para seguir, sin comida y sin agua, hasta que de repente se desmaya y despierta rodeado de animales. Merlín le da una copa de plata con una bebida, a la que Merlín llama Vida. Esta bebida al principio tenia un sabor extraño pero después de varios sorbos fue mejorando. Merlín le contó qué la vida era así al principio un poco amarga pero cada vez era mas apetecible.

Capítulo tercero: El Sendero de la Verdad[editar]

Cuando el Caballero despertó, vio a Merlín rodeado de muchos animales y le apremió a abandonarle. Esto molestó al Caballero que estaba empezando a disfrutar, pero Merlín dijo que debía emprender su viaje solo hacia un sendero cercano. El Caballero se detuvo a pensar y le dijo al mago que llevaba meses perdido en el bosque y que no había ningún sendero. Merlín le contestó que los que no tenían vista suficiente para ver más allá de sí mismo no podían verlo y que tendría que atravesar tres castillos para llegar a la cima del sendero: el Castillo del Silencio, el Castillo del Conocimiento y el Castillo de la Voluntad y la Osadía. El Caballero aceptó pero cuando tomó su caballo, el mago le dijo que no podía ir con él. Tan sólo irían él, la ardilla y la paloma Rebeca.

El Caballero dudoso empezó su viaje, pues de ahí depararía su futuro y lo que pasase con su armadura. Así el Caballero se fue con la ardilla y la paloma, sin saber lo que venía a continuación.

Capítulo cuarto: El Castillo del Silencio[editar]

El Caballero, completamente solo, entró en el castillo del silencio. Llegó a una sala con una chimenea y un tapete. El lugar era demasiado silencioso. Entonces un hombre se acercó al Caballero. Éste se sorprendió, ya que el hombre era el rey al que el Caballero debía lealtad. El rey le confesó que solía recorrer el camino de la verdad a menudo para encontrarse a sí mismo. Claro que le parecía más sencillo decirles a sus súbditos que partía a las cruzadas, porque había altas probabilidades de que no le entendieran. Luego el rey se alejó dejándole un consejo de ayuda; al continuar, el caballero se empezó a dar cuenta de muchas cosas lo cual lo condujo a una puerta. Al cruzar esa puerta, se dio cuenta del sufrimiento que le toco vivir a Julieta a su lado cuando decidió colocarse la armadura de por vida, de ello, derramo un diluvio de lágrimas las cuales, lo condujeron hacia otra puerta. Al cruzar a una nueva puerta, ya exhausto, conoció a Sam, el verdadero YO de él; Sam le aconsejo que durmiera y, así lo hizo el caballero. Al despertarse se dio cuenta que la ardilla y Rebeca estaban con él, tambien se dio cuenta que su yelmo había desaparecido por todas las lágrimas derramadas. Rebeca y la ardilla le contaron que el había pasado mucho tiempo dentro del castillo; el caballero simplemente no entendió y comprendió lo cual lo llevo a llamar a merlín. Merlín apareció y le dijo que todo lo que había vivido dentro del castillo había sido real, al igual de lo que le habían dicho la ardilla y Rebeca. El caballero seguía sin comprender, y merlín le dijo que para comprender tenía que llegar al castillo del conocimiento, y merlín, desapareció.

Capítulo quinto: El Castillo del Conocimiento[editar]

Al entrar en el castillo del Conocimiento, quedó sorprendido porque, aunque era muy grande y tenía una puerta de oro macizo, no tenía luz. A continuación leyó una frase que le hizo reflexionar: "El conocimiento es la luz que iluminará vuestro camino" poco después vio otra: "¿Habéis confundido la necesidad con el amor?", comprendió que él amaba a su familia por encima de todo que al igual que su familia lo necesitaba, ambos se necesitaban. El prefería echar las culpas a la pobre Julieta y olvidarse del tema.

Capítulo sexto: El Castillo de la Voluntad y la Osadía[editar]

El Caballero recorrió el camino hasta llegar al Castillo de la Voluntad y la Osadía. De repente, se abrió la puerta y apareció un dragón que no era como los demás ya que era demasiado grande y de escamas verdes. El Caballero sintió miedo y, por más que llamaba a Merlín, este no aparecía. El dragón echaba fuego por todas partes. El intentó entrar pero tenía miedo, la paloma le dijo que podía derrotarlo porque se conocía a sí mismo. El dragón sólo se derrotaba con la verdad y la confianza en uno mismo. Decidió entrar pero salió corriendo porque se quemó. El Caballero no quería volver a entrar pero comprendió que el dragón llamado Dragón del Miedo y la Duda se podía derrotar porque era una ilusión y si entraba firmemente no se quemaría. Lo hizo. Se fue acercando al dragón y cada vez se hacía más pequeño, hasta tener el tamaño de una rana que arrojaba semillas de duda, pero el caballero logró pasar sin volverse atrás.

Capítulo séptimo: La Cima de la Verdad[editar]

Tras pasar los tres castillos subió finalmente la montaña. Antes de llegar encontró una inscripción que decía: "Aunque este Universo poseo, nada poseo, pues no puedo conocer lo desconocido si me aferro a lo conocido” no sabía lo que quería decir y consideraba que era muy injusto ya que no podía. Dudó durante unos segundos, pero al final se convenció con ayuda de Sam y decidió arrojarse al vacío desprendiéndose de su armadura

Enlaces externos[editar]