Eficiencia eléctrica

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La definición más reciente sobre Eficiencia Energética está contenida en la norma internacional ISO 50001[1] sobre "Sistemas de Gestión de la Energía", editada con fecha septiembre de 2011: "Proporción u otra relación cuantitativa entre el resultado en términos de desempeño, de servicios, de bienes o de energía y la entrada de energía".



\mathrm{Eficiencia\ Energetica}=\frac{\mathrm{Resultados}}{\mathrm{Entrada\ Total\ de\ Energia}}


En el caso de la electricidad, la Eficiencia Energética Eléctrica se calcula en términos de Consumo Específico Eléctrico. Es decir, la cantidad de energía eléctrica necesaria para fabricar un determinado producto o para prestar un determinado servicio. Técnicamente se expresa de la siguiente forma:

\mathrm{Consumo\ Especifico\ Electrico =\frac{Energia\ Consumida\ en\ kW\cdot h}{Unidad\ de\ Producto\ o\ de\ Servicio}}

Por ejemplo, en la transformación de termoplásticos, el ratio para medir el grado de eficiencia eléctrica es [kWxh/kg]; debiendo intentarse reducir dicho ratio al mínimo valor posible, dentro de los actuales métodos de producción.

\mathrm{Consumo\ Especifico\ Electrico\ en\ Termoplasticos =\frac{kW\cdot h}{kg}}

En la prestación de un servicio, como por ejemplo un hotel, el ratio más adecuado para medir el grado de eficiencia energética eléctrica de un establecimiento hotelero, sería [kWxh/huésped].

\mathrm{Consumo\ Especifico\ Electrico\ en\ Hosteleria =\frac{kW\cdot h}{Huesped}}

En ambos casos, dichos ratios expresan la cantidad de energía eléctrica que es necesario consumir para cumplir con las especificaciones técnicas de determinada fabricación de un producto o de prestación de un servicio.

Además de ello, para calcular la Eficiencia Eléctrica asociada a determinada etapa o sector concreto de un proceso, es necesario medir tanto el consumo eléctrico, como la producción y/o la explotación asociados; existiendo para ello diversos hardware y software, especialmente ideados para correlacionar dichos parámetros, en dos o en tres dimensiones: kWh/m3, kWh/Ton, etc.

Las soluciones a nivel internacional, tales como sistemas para la modelización y el análisis del consumo eléctrico industrial y doméstico,[2] consideradas como "Best Available Technologies (B.A.T.)", son actualmente las aportadas por las siguientes firmas tecnológicas: Siemens, General Electric, CYSNERGY, Schneider Electric, entre otras.

Tipos de consumos no deseados en instalaciones eléctricas[editar]

Hay diferentes tipos de consumos no deseados que se producen habitualmente. Entre ellos, podemos encontrar:

  • Las averías y los funcionamientos anómalos de máquinas e iluminaciones, que no están dotados de un sistema de mantenimiento predictivo eléctrico conectado a un ordenador, generan pérdidas superiores al 5% del gasto total eléctrico. Pueden suponer hasta un 10% de pérdidas de energía.
  • Las sobrecargas puntuales, originadas por la aleatoriedad de la propia demanda eléctrica, exigen contratar y pagar un exceso en la potencia; o bien sufrir penalizaciones del maxímetro en industria. Ello incrementa en más de un 5% la factura eléctrica recibida. Pueden incrementar hasta un 10% las pérdidas.
  • Los descuidos y las negligencias por parte de los usuarios suponen más del 5% de la factura eléctrica en industrias y viviendas. Pueden llegar a ser hasta un 10% de la factura.
  • Los stand-by de determinados aparatos y máquinas eléctricas, así como los consumos latentes ocultos en todo tipo de instalaciones, provocan pérdidas del orden del 5% del gasto eléctrico total, al quedar siempre conectados de forma innecesaria 24 horas al día. Llegan a ser, en algunos casos, hasta un 10% del consumo total.

Metodología recomendada para la mejora de la eficiencia energética eléctrica[editar]

La metodología utilizada, tanto en plantas industriales como en edificios, para optimizar la eficiencia energética eléctrica, contempla fundamentalmente los siguientes aspectos:

  • Instalación de baterías y/o cartuchos de condensadores para mejorar el factor de potencia.
  • Aplicar dispositivos de control, autómatas y variadores de frecuencia, para optimizar la gestión.
  • Someter a inspección el sistema eléctrico de generación de agua caliente.
  • Verificar el control de puertas y accesos para evitar fugas térmicas y movimientos de motores.
  • Inspeccionar los sistemas de acondicionamiento frío y calor.
  • Revisión del tipo de iluminación interior/exterior y de su mantenimiento.
  • Instalación y mantenimiento de los equipos de aire comprimido.
  • Estudio y optimización del consumo de los motores eléctricos grandes.
  • Revisión de hornos, secaderos y equipos de frío.
  • Optimizar las condiciones de contratación del suministro eléctrico.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]