Culpar a la víctima

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

Culpar a la víctima es una actitud que puede aparecer en relación a un crimen o a cualquier tipo de maltrato abusivo, que conlleva considerar que las víctimas de ese suceso son parcial o completamente responsables del mismo. Implica también culpar a los individuos por su malestar personal o sus dificultades sociales, en lugar de por la presencia de otras terceras personas implicadas o el sistema social existente. Inicialmente, la expresión fue acuñada como crítica hacia quienes culpan a los individuos por su malestar personal o sus dificultades sociales, prescindiendo de la responsabilidad de otras terceras personas implicadas o del sistema social existente. Algunos autores califican esa actitud como característica típicamente fascista[1] y otros señalan que con frecuencia el culpar a las víctimas ha surgido en contextos racistas y sexistas[2] , como por ejemplo cuando se argumenta que "una mujer violada que llevaba una falda corta se lo estaba buscando".

Historia del concepto[editar]

La frase "culpar a la víctima" fue acuñada por William Ryan en su clásico Blaming the Victim, una crítica de la obra de 1965 de Daniel Patrick Moynihan, The Negro Family: The Case for National Action, más conocido como el Informe Moynihan. El libro de Moynihan resumía sus teorías sobre la formación de ghettos y la pobreza intergeneracional. La crítica de Ryan mostraba las teorías de Moynihan como intentos sutiles (y no tan sutiles) de desviar la responsabilidad de la pobreza de factores sociales estructurales a las conductas y patrones culturales de los pobres.[3] [4] La frase fue rápidamente adoptada por los defensores de las víctimas de crímenes, en particular las víctimas de violación acusadas de favorecer su victimización, aunque su uso es conceptualmente distintivo de la crítica sociológica desarrollada por Ryan.

"Culpar a la víctima" en casos de violación[editar]

Es muy común que se culpe a una víctima de violación por haber sido violada, generalmente se les acusa de haber provocado el crimen o de haberse puesto en una situación de riesgo. Las campañas de concientización tienen como objetivo cambiar la mentalidad de "culpar a la víctima". Su mensaje es el siguiente:

  • Las faldas cortas no provocan una violación, la provoca el violador.
  • Caminar sola de noche no provoca una violación, la provoca el violador.
  • Coquetear no provoca una violación, la provoca el violador.
  • Emborracharse no provoca una violación, la provoca el violador.

El mensaje se puede resumir en: la víctima nunca tiene la culpa de una violación, la tiene el violador. Este tipo de campañas proponen como solución para ponerle un fin a la "cultura de violación" que se les deje de enseñar a las mujeres cómo prevenir una violación, y más bien se le enseñe a la sociedad a no violar.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Bibliografía adicional[editar]

Enlaces externos[editar]