Centro de detención Estadio Nacional de Chile

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Militares chilenos vigilando prisioneros en el Estadio Nacional, en 1973.
Memorial Grecia, construido en homenaje a las Prisioneras y Prisioneros de Chile

El Estadio Nacional Julio Martínez Prádanos fue usado como campo de concentración de prisioneros políticos existente durante septiembre de 1973, durante y posterior al golpe de Estado liderado por Augusto Pinochet y que derrocó al gobierno de Salvador Allende. El centro de detención se localizó dentro del edificio principal del Estadio Nacional, el principal recinto deportivo de Chile.

Historia[editar]

En las décadas previas en el sector de Ñuñoa se había formado un barrio industrial llamado "Cordón Vicuña Mackenna" donde los obreros en su mayoría estaban afiliados a poderosos sindicatos de tendencia de izquierda política. Tras el Golpe las fuerzas de represión utilizaron las dependencias de este estadio como un gigantesco centro de detención y tortura de opositores a la Dictadura Militar, entre el 12 de septiembre y 9 de noviembre.

En el recinto pasaron en calidad de detenidos más de cuarenta mil personas. En un solo día la Cruz Roja estimó en siete mil personas los prisioneros, de los cuales unos 300 eran extranjeros.[1]

De acuerdo a testimonios de sobrevivientes recogidos por esta institución humanitaria, en el estadio se cometieron torturas y amagos de fusilamientos contra los detenidos. Además, personas encapuchadas se paseaban entre los prisioneros delatando a los militantes de partidos de izquierdas que eran perseguidos por la dictadura. Algunos de ellos fueron fusilados en el mismo recinto y otros llevados a lugares desconocidos y ejecutados.[2]

El partido Chile-Unión Soviética[editar]

Dentro de las Eliminatorias Copa Mundial de Fútbol de 1974 tocaba realizar en este estadio el partido de Fútbol entre Chile y Unión Soviética. El equipo chileno consiguió un empate en la ciudad de Moscú. Sin embargo el equipo soviético se negó a jugar en el Estadio Nacional por el hecho de haber sido usado como un Campo de Concentración. La selección chilena ganó la eliminatoria por walkover.

En la actualidad[editar]

Escotilla 8, en sus muros se encuentran grabados, realizados por los prisioneros durante su estancia en el Estadio Nacional

Tras la llegada de la Democracia tras la Dictadura Militar, el gobierno de Patricio Aylwin hizo un acto masivo como desagravio por el uso que el Estado chileno había hecho del recinto. En dicha ocasión el presidente pidió solemnemente perdón a las víctimas.

Actualmente en el estadio existe un sector cerrado de asientos en la galería, que es mantenido intacto donde se recuerda esta época. Además la Escotilla Número 8 es un lugar de procesión.

Para cada conmemoración de la fecha 11 de septiembre, grupos y organizaciones de DDHH acostumbran hacer velatones en las afueras del recinto. También en el interior jugadores han hecho ofrendas florales en el sector de la galería.

La Corporación Estadio Nacional Memoria Nacional, se ha encargado de recuperar los distintos sitios de memoria al interior del Estadio Nacional, además de realizar diversas actividades educativas y culturales enfocadas en promover los Derechos Humanos y la Memoria Histórica.

Representaciones artísticas[editar]

Memorial Pedro de Valdivia: dedicado a los trabajadores de los cordones industriales, detenidos en el Estadio Nacional.

Este lugar de detención ha inspirado numerosas obras de teatro y de literatura.

El ejecutado más famoso del Estadio Nacional fue el estadounidense Charles Horman. Se hicieron libros y al menos dos películas con su historia. La vida y el trabajo del periodista inspiraron el exitoso libro The Execution of Charles Horman (Desaparecido, en la versión castellana), publicado por Thomas Hauser en 1978, y la película Missing (Desaparecido), de Costa Gavras. Ambas obras también desnudan el encubrimiento y manipulación de militares y funcionarios de la embajada de EE.UU. involucrados en su arresto y asesinato y en la desaparición de otro norteamericano, Frank Terrugi, según testimonios de amigos y parientes. El Congreso de los Estados Unidos y sus numerosos amigos aportaron otros antecedentes sobre su corta pero brillante carrera.

Se estrenó la obra teatral Escotilla N° 8 que recuerda esa época oscura.

Un personaje que quedó en el imaginario colectivo fue un encapuchado que era conducido por los militares a las filas de detenidos y este apuntaba a los dirigentes y personajes políticamente peligrosos para el nuevo régimen. Se ha discutido si era uno o varias personas las que usaron esa máscara para delatar a compañeros de trabajo.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]

Referencias[editar]

  1. Chile, An Amnesty International Report. London: Amnesty International Publications, 1974. 67-8
  2. «Estadio Nacional». Consultado el 2009.