Cayo Servilio Glaucia
| Cayo Servilio Glaucia | ||
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| Tribuno de la plebe | ||
| 101 a. C.-101 a. C.[n. 1] | ||
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| Información personal | ||
| Nombre en latín | C. Servilius Glaucia | |
| Nacimiento | c. 142 a. C. | |
| Fallecimiento |
diciembre de 100 a. C. Roma | |
| Causa de muerte | Homicidio | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Político y militar | |
Cayo Servilio Glaucia (en latín: Gaius Servilius Glaucia; nacido, presumiblemente, entre los años 142 y 140 a. C. - Roma, diciembre de 100 a. C.) fue un político romano que ejerció la pretura en el año 100 a. C. y fue candidato al consulado para 99 a. C. Aliado del popular Lucio Apuleyo Saturnino, pereció junto a este durante los disturbios que pusieron fin a su carrera.
Biografía
[editar]Orígenes
[editar]Con antelación al ascenso de Cayo, la historiografía clásica solo consigna a un tal Servilio Glaucia, miembro de una legación diplomática despachada a Asia Menor en el año 162 a. C.,[2] cuyo praenomen permanece ignoto.[3] El historiador G. Sumner postuló la hipótesis de que este individuo fuera el progenitor de Cayo.[4] Por su parte, Marco Tulio Cicerón, con su habitual severidad retórica, asevera que Glaucia el Joven era un hombre de «la más baja ralea».[5]
Vida
[editar]Basándose en la cronología de su cursus honorum, los investigadores sitúan su nacimiento aproximadamente entre los años 142 y 140 a. C.[6] El primer testimonio fidedigno sobre Cayo Servilio se remonta al año 102 a. C., cuando el censor Quinto Cecilio Metelo Numídico propuso su expulsión del estamento senatorial bajo el cargo de conducta inmoral. No obstante, dicha iniciativa no prosperó al no contar con el respaldo del segundo censor, Cayo Cecilio Metelo Caprario[7] A partir de este episodio, los historiadores R. Broughton y G. Sumner coligen que Glaucia debió de incorporarse al Senado a más tardar en el año 108 a. C., coincidiendo con la censura de Quinto Fabio Máximo Eburno y Cayo Licinio Geta, y que, por derivación lógica, habría desempeñado la cuestura en 109 a. C., al ser esta la magistratura de menor rango que facultaba el acceso a un escaño en la Curia.[8][4]
Diversas fuentes documentan la lex Servilia de repetundis, una disposición legal sancionada a finales del siglo II a. C. que estipulaba una reordenación de las competencias judiciales entre el estamento senatorial y el orden ecuestre. Existe un debate historiográfico sobre la autoría de esta legislación, ya que ciertos investigadores la atribuyen a Glaucia, quien habría ejercido el tribunado de la plebe en una fecha indeterminada, mientras que una tesis alternativa identifica como promotor a Quinto Servilio Cepión, cónsul en 106 a. C. En cuanto a la cronología de su magistratura, las opiniones divergen sensiblemente: F. Münzer sitúa el tribunado de Glaucia en un periodo inmediatamente anterior a 111 a. C.,[1] mientras que R. Broughton y A. Lintott, basándose en la evolución de los procesos por concusión, lo datan en el año 101 a. C.[9][10]
A más tardar en el año 102 a. C., Cayo Servilio fraguó una coalición con el líder demagogo Lucio Apuleyo Saturnino, declarado antagonista del Senado. Se tiene constancia de que Glaucia presidió los comicios para el tribunado de la plebe del año 101 a. C., maniobrando para asegurar la elección de Saturnino. Durante el proceso, Aulo Nonio, candidato rival que había fustigado con severidad a ambos políticos, pereció asesinado a manos de sus partidarios.[11][7][12] En ese mismo ciclo, el propio Glaucia obtuvo la pretura para el ejercicio del año 100 a. C.[13][1]
Durante el año de su pretura, la polarización política en la Urbe alcanzó cotas extremas. Glaucia y Saturnino, amparados en su alianza estratégica con el cónsul Cayo Mario, impulsaron con éxito legislaciones para la distribución de grano a la plebe urbana a precios irrisorios y para el establecimiento de colonias de veteranos en diversos territorios provinciales. El Senado se vio compelido a jurar acatamiento a la ley agraria; ante la firme negativa de Metelo Numídico, Cayo Servilio y Lucio Apuleyo orquestaron una iniciativa legislativa para proscribirlo, lo que precipitó la partida de Metelo al exilio.[1] No obstante, tras esta victoria, Glaucia y Saturnino se vieron sumidos en el aislamiento político: el orden ecuestre mostró su inquietud ante el cariz radical de sus medidas, la plebe urbana temía que ambos extendieran la ciudadanía romana a los aliados itálicos,[14] y el propio Cayo Mario se mostró renuente a una ruptura irreversible con la aristocracia senatorial. Cuando Glaucia formalizó su candidatura al consulado para el año 99 a. C., resultó excluido de la liza electoral por contravenir las disposiciones de la lex Villia annalis, norma que prescribía un intervalo obligatorio de bienio entre el ejercicio de distintas magistraturas. Dicha exclusión fue ratificada, según las fuentes, bien por el propio Mario, bien por su colega y aliado, Lucio Valerio Flaco.[15]
Durante la mañana de la jornada electoral, en diciembre del año 100 a. C., el proceso se vio convulsionado por el asesinato de otro de los candidatos, Cayo Memio, en circunstancias todavía envueltas en la penumbra. Las fuentes clásicas convergen al señalar a Saturnino como el instigador del magnicidio; según los testimonios de Floro y el pseudo-Aurelio Víctor, este habría urdido el crimen con el propósito de garantizar la elección de Glaucia.[16][17] Ante la gravedad de los hechos, el Senado reaccionó con presteza: declaró sediciosos a Lucio Apuleyo y a Cayo Servilio y promulgó un senatus consultum ultimum, que confería poderes extraordinarios a los cónsules en aras de la «salvación del Estado».[18][19] Mientras Cayo Mario acataba la resolución, las facciones afectas al Senado empuñaban las armas para un enfrentamiento inminente. En lo concerniente al destino final de Glaucia, la historiografía antigua ofrece relatos divergentes.[1] Conforme a la versión de Apiano y el pseudo-Aurelio Víctor, Cayo Servilio se unió a Saturnino tras la ocupación del Capitolio. No obstante, la carestía de agua forzó su capitulación ante Mario, quien les garantizó protección. Pese a tal promesa, ambos hallaron la muerte: mientras los cautivos perecían bajo una lluvia de tejas lanzadas desde el tejado de la Curia,[20] a Glaucia le quebraron el cuello.[21] Por el contrario, Orosio y Floro sostienen que Saturnino y sus partidarios murieron apaleados a manos de sus adversarios tras la irrupción de estos en la Curia.[16][22] Si bien Floro omite cualquier mención específica sobre la suerte de Glaucia, Orosio relata que este buscó refugio en la morada de un tal Claudio, lugar del que fue extraído por la fuerza para ser, acto seguido, degollado.[22]
Valoraciones de su personalidad y trayectoria
[editar]Marco Tulio Cicerón, cuya animadversión hacia los populares era manifiesta, legó una semblanza de Glaucia profundamente peyorativa.[12] En sus escritos, lo describe como el «hombre más desvergonzado que la memoria humana recuerde» y lo tilda de «individuo de la más baja ralea». No obstante, este juicio condenatorio no impide que el orador le reconozca, con matices, un talento retórico digno de mención.[5] Si bien los autores de la Antigüedad convergen en que tanto Saturnino como Glaucia recibieron un castigo legítimo por el asesinato de Memio, la historiografía moderna contempla matices. Algunos especialistas sugieren que el crimen pudo haber sido, en realidad, una maniobra orquestada por Marco Emilio Escauro —antiguo detractor de Lucio Apuleyo— o por Aulo Postumio Albino, otro de los aspirantes al consulado.[23][24]
La naturaleza de la actividad política de Glaucia y Saturnino ha suscitado diversas hipótesis académicas. Para S. I. Kovalev, estos líderes pretendieron prolongar el programa reformista de los hermanos Graco, aunque sobre un cimiento social considerablemente más exiguo. En este escenario, emergieron factores determinantes como el peso creciente del proletariado urbano, la instrumentalización de este sector mediante la «demagogia de los populares» y la irrupción definitiva del estamento militar como un actor político de primer orden.[25] Por otro lado, B. P. Seletsky sostiene que Glaucia halló su principal sustento en el ala más radical del orden ecuestre. Según esta tesis, mientras el grueso de los équites permanecía fiel a Mario y los sectores más próximos a la aristocracia senatorial se alineaban con Memio, Glaucia representaba los intereses de la facción financiera más intransigente.[26]
En la literatura de ficción
[editar]Lucio Apuleyo aparece como personaje en la novela de Colleen McCullough El primer hombre de Roma, así como en la obra de Mily Yezersky Mario y Sila.
Notas
[editar]Referencias
[editar]- 1 2 3 4 5 Münzer F., 1923b.
- ↑ Polibio, 2004, XXXI, 23, 9.
- ↑ Münzer F., 1923a.
- 1 2 Sumner G., 1973, p. 121.
- 1 2 Cicerón, 1994, Brutus, 224.
- ↑ Sumner G., 1973, p. 23.
- 1 2 Apiano, 2002, XIII, 28.
- ↑ Broughton T., 1951, p. 546.
- ↑ Broughton T., 1951, pp. 571-572.
- ↑ Lintott A., 1992, p. 97.
- ↑ Paulo Orosio, 2004, V, 17, 3.
- 1 2 Korolenkov A.; Smykov E., 2007, p. 107.
- ↑ Broughton T., 1951, pp. 574-575.
- ↑ Kovalev S., 2002, p. 442.
- ↑ Korolenkov A.; Smykov E., 2007, pp. 113-115.
- 1 2 Lucio Anneo Floro, 1996, II, 4.
- ↑ Aurelio Víctor, 1997, 73, 9.
- ↑ Cicerón, 1993, Pro Rabirio, 20.
- ↑ Aurelio Víctor, 1997, 73, 10.
- ↑ Apiano, 2002, XIII, 32.
- ↑ Aurelio Víctor, 1997, 73, 10-11.
- 1 2 Paulo Orosio, 2004, V, 17, 9.
- ↑ Korolenkov A.; Smykov E., 2007, p. 114.
- ↑ Korolenkov A.; Kac V., 2006, pp. 121-126.
- ↑ Kovalev S., 2002, p. 443.
- ↑ Seletsky B.P., 1973, p. 152.
Bibliografía
[editar]Fuentes clásicas
[editar]- Apiano (2002). Historia romana (en ruso). Moscú: Ladomir. p. 880. ISBN 5-86218-174-1.
- Aurelio Víctor (1997). «Sobre los hombres ilustres». Римские историки IV века. (en ruso). Moscú: Rosspen. pp. 179-224. ISBN 5-86004-072-5.
- Cicerón (1994). Tres tratados sobre el arte oratorio (en ruso). Moscú: Ladomir. p. 480. ISBN 5-86218-097-4.
- Cicerón (1993). Discursos (en ruso). Moscú: Nauka. ISBN 5-02-011169-4.
- Lucio Anneo Floro (1996). «Epítomes». Малые римские историки (en ruso). Moscú: Ladomir. pp. 99-190. ISBN 5-86218-125-3.
- Paulo Orosio (2004). Historia contra los paganos (en ruso). San Petersburgo: Izd-vo Olega Abyshko. p. 544. ISBN 5-7435-0214-5.
- Polibio (2004). Historias (en ruso) 2. Moscú: AST. p. 768. ISBN 5-02-028228-6.
Historiografía
[editar]- Broughton T. (1951). Magistrates of the Roman Republic (en inglés) I. Nueva York. p. 600.
- Kovalev S. (2002). История Рима (en ruso). Moscú: Poligon. p. 864. ISBN 5-89173-171-1.
- Korolenkov A.; Smykov E. (2007). Сулла (en ruso). Moscú: Molodaya Gvardiya. p. 430. ISBN 978-5-235-02967-5.
- Korolenkov A.; Kac V. (2006). «Убийство Гая Меммия». Studia historica (en ruso) (6): 120-127.
- Lintott A. (1992). Cambridge Ancient History: The Last Age of the Roman Republic, 146–43 b.c. (en inglés). Cambridge: Cambridge University Press.
- Münzer F. (1923a). «Servilius 64». Paulys Realencyclopädie der classischen Altertumswissenschaft (en alemán): 1796.
- Münzer F. (1923b). «Servilius 65». Paulys Realencyclopädie der classischen Altertumswissenschaft (en alemán): 1796-1798.
- Seletsky B.P. (1973). Римские всадники в последний период движения Сатурнина. Вестник древней истории (en ruso) (1). p. 145-153.
- Sumner G. (1973). Orators in Cicero's Brutus: prosopography and chronology (en inglés). Toronto: University of Toronto Press. pp. 201. ISBN 9780802052810.
Enlaces externos
[editar]- «Digital Prosopography of the Roman Republic» (en inglés). King's College London. 2019.
- Strachan, C. (2007). «Roman Republican and Imperial Senatorial Families» (en inglés).