Carlos Perujo

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Carlos Perujo
Carlos Perujo y Carmen Olivera.jpeg
Información personal
Nombre de nacimiento Carlos Tomás Perujo y Ruiz de Gopegui
Nacimiento 4 de noviembre de 1849
Ezcaray, La Rioja, España
Fallecimiento 13 de junio de 1902
(52 años)
San Carlos, Maldonado, Uruguay
Nacionalidad Español, uruguayo
Partido político Colorado
Familia
Cónyuge Carmen Olivera
Educación
Alma máter
Información profesional
Ocupación Abogado, juez y periodista Ver y modificar los datos en Wikidata

Carlos Tomás Perujo y Ruiz de Gopegui (Ezcaray, La Rioja, España, 4 de noviembre de 1849 - San Carlos, Maldonado, Uruguay, 13 de junio de 1902) fue un abogado, juez letrado departamental, periodista y político hispanouruguayo de relevante actuación en Maldonado y San Carlos fundamentalmente en las últimas dos décadas del siglo XIX, así como en el surgimiento del departamento de Rivera en 1884-1885.

Reseña biográfica[editar]

Nacimiento y vida en España[editar]

Carlos Perujo nació en la villa de Ezcaray, provincia de Logroño, hijo de una familia de cómoda posición social aunque sin particular riqueza. Su ascendencia paterna y materna se ligaba con familias de larga data en la región con intereses en fincas agropecuarias y la producción de textiles. Quedó huérfano en la adolescencia y posiblemente quedó bajo la tutela de tíos y tías hasta su ingreso a la universidad.

Inició sus estudios de Derecho en la Universidad de Madrid en 1870 y hacia 1873 se mudó a Zaragoza, donde continuó hasta julio de 1874, cuando abruptamente abandonó España, posiblemente por la inestabilidad política del momento y la amenaza creciente de la implantación del servicio militar obligatorio.

Vida en Uruguay[editar]

Desembarcó en Montevideo en noviembre de 1874 y poco después retomó los interrumpidos estudios de abogacía en la Universidad Mayor, de donde egresó como doctor en 1880.

Unos meses después fue nombrado juez letrado del departamento de Maldonado y fue partícipe de la transición administrativa judicial durante la secesión del departamento de Rocha ese mismo año. Un año después, con el trasfondo de una grave crisis diplomática con España y la desaparición del súbdito español Manuel Sánchez Caballero, el Tribunal Superior de Justicia lo trasladó a la lejana San Fructuoso, capital del departamento de Tacuarembó. Perujo opuso una férrea resistencia entre correspondencia y entrevistas con el Tribunal, con el apoyo además de la población local de Maldonado y San Carlos, pero finalmente cedió por razones que se negó a divulgar y que seguramente tenían que ver con la presión del Poder Ejecutivo por cerrar de una vez por todas la cuestión española en lo atinente al episodio de Sánchez Caballero.

No obstante, al cabo de pocos meses renunció al cargo de juez y regresó a Maldonado (1883), solo para regresar nuevamente a Tacuarembó ese mismo año, seducido tal vez por las perspectivas de mejores posibilidades profesionales y la anunciada creación del departamento de Rivera. Así, a fines de 1884, ahora casado, se radicó en la capital del nuevo departamento (creado en octubre de ese año), donde se desempeñó como abogado, fundó el primer periódico regional ("La Voz de Rivera") y fue el primer presidente de la primera Junta Económico-Administrativa (antecesoras de las actuales Juntas Departamentales).

La política se volvió en su contra y un año después debió escapar al Brasil, amparándose de persecución en Santana do Livramento. La tumultuosa experiencia lo decidió a regresar al sur del país, primero a Montevideo y luego a Maldonado, donde en 1882 había comprado un campo al que llamaría "Cortijo del Carmen" y en el que erigiría una casona de dimensiones y aspecto impresionante para la zona (1894).

En los años siguientes continuó su práctica profesional de abogado, se inició en la explotación agropecuaria y continuó participando en política, mientras aumentaban su familia y su consideración de patricio en la zona.

Perujo falleció repentinamente en San Carlos en 1902, víctima de una falla cardíaca. Sin embargo, dado su prominencia en las cuestiones sociales del día y a pesar de haberse granjeado aprecio general entre la población, para algunos quedó la sombra de la duda de que hubiera sido envenenado.

Personalidad y familia[editar]

Por lo que se sabe de él, fue un hombre de destacados dones de urbanidad y simpatía, y que supo moverse cómodamente entre círculos de diferente jerarquía social. En 1880 contrajo matrimonio con Carmen Olivera, de estirpe política blanca y vinculada por parentesco con el caudillo Bernardino Olid a través de su abuela materna Braulia del Puerto (quien se casó con Olid en segundas nupcias). Perujo y su esposa tuvieron un total de nueve hijos, dos de los cuales murieron en la infancia. Carmen Olivera lo sobrevivió treinta y cinco años más y falleció en el Cortijo del Carmen en 1937.

Legado y otros hechos[editar]

Su disputa con el Tribunal Superior de Justicia acabó por sentar jurisprudencia en su contra y las de los casos posteriores acerca de los derechos de los jueces a cuestionar las decisiones de traslados.

La aceptación del cargo en Tacuarembó, sin embargo, contribuyó en parte a la solución del conflicto con España, que exigía la separación del cargo del juez involucrado en el caso Sánchez Caballero y su sustitución por uno sin tacha.

Como integrante del primer gobierno de Rivera, contribuyó a la difícil etapa inicial de surgimiento de la nueva circunscripción administrativa y a la adaptación de la villa homónima a su nuevo rol de capital departamental.

También lo hizo desde "La Voz de Rivera"', con lo cual además inauguró el periodismo en el departamento. Sus editoriales y artículos procuraron la mejora urbana en la villa y el fortalecimiento de la identidad regional.

Su primo Buenaventura Ruiz, posible lazo para su venida a Uruguay, fue uno de los fundadores y primer presidente del Club Español de Montevideo. Perujo ingresó como miembro del club en 1881 o antes y permaneció en él aun a la distancia, desde Maldonado.

El Cortijo del Carmen fue uno de los primeros establecimientos de Maldonado en contar con teléfono (1898).

Perujo dejó dos publicaciones. La primera fue su tesis doctoral sobre los hijos naturales, en las que vertió amplia simpatía por el injusto desprecio que la sociedad volcaba hacia los hijos ilegítimos (1880). La segunda fue un folleto lapidador hacia el juez letrado departamental Manuel B. Tardáguila y el adinerado Vicente Costa, con motivo de las actuaciones de uno y otro en concurso por la quiebra del empresario franco-argentino Gaston Sansinena (1899).

Bibliografía[editar]

  • Archivo Perujo-Olivera
  • De León Montañés, Marcelo: El temerario y deslenguado Dr. Perujo. Montevideo, Tradinco, 2012.
  • De León Montañés, Marcelo: El Castillo del Dr. Perujo. En: Portal Uruguay Educa, 2012.
  • Díaz de Guerra, María A.: El Centro Paz y Unión de Maldonado entre dos siglos: 1884-1984' . Montevideo, Industrias Gráficas Asociadas, 1994.
  • Díaz de Guerra, María A.: Historia de Maldonado. Maldonado, Intendencia Municipal de Maldonado, 1988, T. II.

Enlaces externos[editar]

https://www.yumpu.com/es/document/view/29771002/el-castillo-del-dr-perujo-uruguay-educa http://www.academia.edu/28563891/El_Castillo_del_Dr._Perujo