Íñigo de Ávila

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Íñigo, también llamado Eneco[1]​ y Jimeno,[2]​ fue un religioso castellano, obispo de Ávila entre los años 1133 y 1158.

Hermano de su predecesor en la sede abulense, Sancho, durante el episcopado de este ocupó puesto de acerdiano de la catedral. A la muerte de su hermano, fue elegido obispo de la misma sede por el clero de forma unánime y contó, también, con la aprobación del rey Alfonso VII, que había enviado previamente una carta de recomendación en favor de Íñigo al metropolitano Diego Gelmírez, arzobispo de Santiago de Compostela.[1][3]​ Fue consagrado el 25 de julio de 1133, jurando obediencia a Gelmírez.[4]

Durante los veinticinco año que ocupó la sede obispal, la corona de Castilla donó al obispado y al capítulo de Ávila la sierra de Linares, e Íñigo confirmó igualmente otro privilegio otorgado por el rey Alfonso a la catedral de Segovia, dependiente de él. Está enterrado en la catedral de Ávila, en el altar de san Gregorio, cerca de la puerta del antiguo palacio episcopal.[5]

Referencias[editar]

Bibliografía[editar]


Predecesor:
Sancho I
Obispo de Ávila
1133-1158
Sucesor:
Sancho II