Vínculo afectivo

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Es el sentimiento amoroso que se siente por otras personas y el placer de tenerlo[la] cerca, tocarlo o tocarla, soñar con el o con ella y otras acciones que resultan muy estimulantes. La forma más efectiva de los vínculos afectivos es el amor.

Si los niños no han experimentado caricias, abrazos, arrullos, apapachos y otras demostraciones sensibles de afecto, al llegar a la edad adulta pueden tener dificultad para relacionarse afectivamente con otras personas. en pocas palabras son el afecto que tu sientes hacia los animales, naturaleza, personas, música, etc.

Trabajando el Vínculo Afectivo[editar]

Es posible mejorar la vinculación afectiva entre padres e hijos a través de mejorar la calidad de las interacciones:

1. Saber escuchar: Escucha y valora las "batallitas de tu hijo" seguramente serán triviales comparadas con tus problemas pero para ellos son lo más importante que les ha pasado en la vida porque, es verdad, no han tenido de momento vivencias más relevantes que las presentes.

2. Empatía: Haz de "espejo emocional" Cuando tu hijo te cuente algo antes de darle cualquier otra respuesta dile algo así como "debiste sentirte muy..." Es frecuente que las personas recibamos mejor sentirnos comprendidos que un consejo.

3. Habla de tus sentimientos y emociones: La inteligencia emocional se aprende como cualquier otra cosa y si los padres somos modelos de cualquier habilidad será mucho más fácil que nuestros hijos lo aprendan.

4. Sed Coherentes: No dejéis a vuestros hijos hacer una cosa en ocasiones sí y en otras ocasiones no. Esto les crea confusión así como si un padre le deja y el otro no, los abuelos etc...

5. Incrementa el tiempo de ocio juntos: Pasar más tiempo con ellos es importante, pero también que sea tiempo de calidad. A los niños les encanta hacer actividades con sus padres. Un buen refuerzo puede ser jugar a algo juntos al final del día.

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Emociones[editar]

Se manifiestan por una alteración de ánimo intensa y pasajera que puede ser agradable o penosa, vienen acompañadas de conmoción y cambios físicos: sudan las manos, se enrojece la cara o de pronto palidecemos por un susto.

La adolescencia es una etapa en la que los individuos tienen la sensación de estar solos y de que nadie puede sentir o ha sentido lo que ellos están viviendo por lo que los amigos adolescentes se convierten en las personas más cercanas y se establecen entre ellos vínculos afectivos profundos.

Revelan el estado de ánimo y nos permiten ver lo que sucede en nuestro interior por causas que nos impresionan vivamente. Los sentimientos nos invaden y a veces sin poderlos controlar, experimentamos gozo, alegría o tristeza.

Muchas veces cambia el comportamiento de ambas personas y ni siquiera se quieren ver porque sienten vergüenza, o en otros casos se quieren volver a ver porque quieren repetirlo.

  1. Díez Abad, Paloma. «Vínculo Afectivo». Trabajando el vínculo afectivo. Consultado el 19 de mayo de 2015.