Unión celular

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Unión celular
Cell junctions.png
Dibujo de 3 tipos de unión celular (de izquierda a derecha): unión en hendidura (o unión gap), desmosoma, y unión estrecha (o unión ocluyente).
Latín Junctiones cellulares
TH H1.00.01.0.00012
Enlaces externos
MeSH Intercellular+junction
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Las uniones celulares son puntos de contacto entre las membranas plasmáticas de las células o entre célula y matriz extracelular. La mayoría de las células epiteliales y algunas células musculares y nerviosas están estrechamente asociadas en unidades funcionales.

Clasificación[editar]

La clasificación de las uniones se realiza mediante su función en tres grupos:

  • Las uniones de oclusión: sellan las células epiteliales vecinas de tal manera que evitan el tránsito libre de moléculas pequeñas de una capa a otra.
  • Las uniones de anclaje: sujetan mecánicamente a las células y sus citoesqueletos con las células vecinas y la matriz extracelular.
  • Las uniones comunicantes: permiten el intercambio de señales químicas y eléctricas entre células adyacentes.

Tipos[editar]

Algunos ejemplos de uniones celulares
Algunos ejemplos de uniones celulares

Aquí se consideran los tipos de uniones intercelulares más importantes:

Uniones estrechas (tight)[editar]

Son una especie de red de proteínas transmembranales que forman puntos de adhesión entre célula y célula, cruciales en mantener la diferencia de concentraciones de moléculas hidrófobas pequeñas a lo largo de las capas del epitelio. Esta función la realizan de dos maneras. Primero, sellan las membranas plasmáticas de las células adyacentes para crear una barrera impermeable o semipermeable entre las capas. Segundo, actúan como barrera dentro de la misma bicapa lipídica, pues restringe la difusión libre tanto de lípidos como de proteínas de membrana. Esto le aporta cierta polaridad a la célula epitelial, porque la parte apical es diferente a la parte basal en los componentes de la membrana.[1]

Uniones de adherencia[editar]

También llamadas intermedias, se unen con la membrana plasmática adyacente. Contienen una placa formada por una densa capa de glucoproteínas transmembrana (cadherina) y microfilamentos (o filamentos de actina) del citoesqueleto formando zonas extensas denominadas cinturones de adhesión. Este tipo de unión ayuda a las superficies epiteliales a resistir la separación durante actividades contráctiles como cuando los alimentos progresan a lo largo del intestino.

Desmosomas[editar]

Son una clase de uniones focales (como puntos de soldadura). Al igual que las uniones de adherencia, contiene una placa y glucoproteínas transmembrana (cadherina) que se extienden hacia el espacio intercelular. Esta placa se une, por encima, a filamentos intermedios de queratina. Contribuye a la estabilidad cuando están bajo presión y cuando se separan en la contracción de células y tejidos, como en la epidermis o células del miocardio.[2]

Las células epiteliales y algunos otros tipos celulares, como las del músculo liso, también están fuertemente unidas por los desmosomas, puntos de contacto similares a botones denominados a veces desmosomas puntuales.

Hemidesmosomas[editar]

Los hemidesmosomas son uniones focales que unen células epiteliales a la matriz extracelular que conforma la lámina basal. No obstante, tienen morfología similar a los desmosomas. La unión ocurre gracias a la familia de proteínas llamadas integrinas. Las integrinas unen mediante su dominio extracelular a proteínas de la lámina basal con filamentos intermedios de queratina con ayuda de su región intracelular. Estas estructuras se encuentran distribuidas en el tejido epitelial y ayuda a distribuir la resistencia y la fuerza ejercidas sobre él.[1]

Uniones de hendidura (gap)[editar]

Las uniones tipo gap o uniones comunicantes funcionan como poros que permiten el transporte de iones y moléculas pequeñas de alrededor de 1000 Da entre células vecinas. Se componen de proteínas transmembrana (conexinas) que se unen para formar complejos llamados conexones. Las conexinas forman delicados túneles llenos de líquido, que permite a las células de un tejido comunicarse entre sí. El intercambio de moléculas e iones permite un acoplamiento químico y eléctrico entre las células. Las uniones comunicantes son importantes en la coordinación de las células que se activan por impulsos eléctricos y en su influencia sobre otras células. [1] En estas uniones la membrana plasmática no está fusionada, sino que se hallan separadas por espacios intermoleculares estrechos. Se puede encontrar en tejido avascular como el cristalino y la cornea del ojo, como también en el pie.

Referencias[editar]

  1. a b c Alberts B, Johnson A, Lewis J, Raff M, Roberts K, Walter P. Molecular Biology of the Cell. ISBN 0-8153-4072-9. 
  2. Tortora - Derrickson. Principios de anatomía y fisiología. 

Enlaces externos[editar]