Trinidad Guevara
| Trinidad Ladrón de Guevara Cuevas | |
|---|---|
| Datos generales | |
| Nacimiento | 11 de mayo de 1798 |
| Origen | |
| Muerte | 24 de julio de 1873, edad: 75 años |
| Hijos | Carolina, Caupolicán |
| Ocupación | Actriz |
| Información artística | |
| Otros nombres | Trinidad Guevara |
Trinidad Ladrón de Guevara Cuevas fue una actriz uruguaya de teatro que nació el 11 de mayo de 1798 en la Banda Oriental del Virreinato del Río de la Plata, más precisamente en la casa de los Marfetán ubicada en Villa Soriano, en calle Ituzaingó y Lavalleja, y falleció el 24 de julio de 1873 en Buenos Aires luego de una extensa carrera artística.
Era hija del actor y archivero de la Compañía Cómica de Montevideo, Joaquín Ladrón de Guevara y de la criolla Dominga Cuevas. Vinculada al arte escénico desde su más temprana juventud, hizo debut a los 13 años. Fue madre soltera al tener a su hija Carolina a los 18, pero eso no hizo que interrumpiera su carrera. En 1817 entró al elenco del Teatro Coliseo de Buenos Aires y a los 19 años fue la favorita del público porteño. A los 21 años tuvo a su segundo hijo, al que llamó Caupolicán. Ya convertida en actriz de respeto y que ejercía una especie de profesorado entre los actores, lideró la compañía del Coliseo.
Mujer de gran belleza física, de atractivos rasgos mestizos heredados de su madre, cautivó a varios hombres que la conocieron. En junio de 1821, el padre Castañeda publicó un artículo contra Trinidad, donde la califica de «mujer prostituida» y de «cloaca de vicios e inmundicias». Dice así:
Trinidad responde en un volante impreso:
Cuando reaparece en escena, después de varias noches, es recibida por el público con grandes aplausos.
Trinidad Guevara continúa su carrera y también interpreta roles masculinos como otras actrices de la época; en 1826 actúa como el joven Pablo en la tragedia Virginia de Alfieri, donde según Arturo Capdevila, «hacía un Pablo “que era para comérselo”». Hizo otros obras como El amor y la intriga. El buen éxito fue casi siempre compañero inseparable de Trinidad. Actuaba sin gazmoñerías, humanizando sus personajes con un estilo que le era propio, con hermosa voz y dicción perfecta. En 1832, coinciden en un mismo escenario Trinidad Guevara y Juan Aurelio Casacuberta, luego de que él hiciera una brillante carrera en la que no creía la actriz, que lo consideraba bailarín y no comediante.
A Trinidad no le faltaba sentido del humor y recitaba muy a menudo esta seguidilla limeña:
miremos la manera de no mirarnos,
no nos miremos y cuando no nos miren,
nos miraremos...»
Los chismes de ella acerca de sus amoríos siguen surgiendo, y para colmo se envenena al tomar como remedio veneno para ratas del que la salva un médico de la policía. Esto la convierte en tema obligado de tertulias más o menos ociosas. Como no le gustaba el escándalo abandonó el país. Renunció a todo: aplausos, admiración, dinero; a todo menos a su portarretrato. Viajó a Chile, al Uruguay. Lamentablemente, no se tienen noticias de su actuación allí.
Volvió a Buenos Aires en 1856, actuó en funciones a beneficio, y al año siguiente se registraron sus últimas presentaciones. Trabajó durante 46 años en las tablas.
Murió el 24 de julio de 1873, a los 75 años, olvidada, sin ningún comentario en los diarios porteños por su deceso. Una calle de Buenos Aires lleva su nombre en su homenaje.[1]
[editar] Notas
- ↑ Guía de Teléfonos Telecom 2008/2009 pág. 9
[editar] Referencias
- Schoo, Ernesto. «Actriz calumniada y perseguida». publicado en La Nación del 1-6-2002. Consultado el 1-11-2010.
- «Calles de Puerto Madero». Consultado el 1-11-2010.