Torre de Bollingen

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Coordenadas: 47°13′16″N 8°54′18″E / 47.2211, 8.9051

La Torre de Bollingen tal y como se ve desde el Lago de Zúrich.

La Torre de Bollingen es un edificio construido por el psiquiatra suizo Carl Gustav Jung, en apariencia un pequeño castillo con cuatro torres, situado en Bollingen, a orillas de la cuenca Obersee del Lago de Zúrich, Cantón de San Galo, Suiza.

Historia[editar]

Jung compró la finca en 1922, tras la muerte de su madre. En 1923 construyó sobre ella una torre circular de dos pisos. Era una estructura de piedra acondicionada para vivir en ella. Con posterioridad, en 1927, 1931 y 1935 fue añadiendo paulatinamente tres edificios laterales a la estructura central, resultando una construcción con cuatro partes interconectadas.Durante un período de doce años alzó los fundamentos de la Torre con miras a una representación en piedra de su comprensión de la estructura de la psique.[1]

Un segundo piso fue añadido tras la muerte de la esposa de Jung en 1955, símbolizando una "extensión de la conciencia alcanzada en la vejez". Durante gran parte de su vida Jung pasó varios meses al año viviendo en Bollingen, y aquí logró gran parte de su escritura, pintura y escultura. La residencia de Jung es ahora propiedad de un consorcio de la familia y no está abierta al público. La Fundación Bollingen, fundada en 1945, fue nombrada tras la residencia de Jung. Próxima a la Torre de Bollingen se alza a su vez una edificación similar de Marie-Louise von Franz.

Inscripciones[editar]

Entrada a la Torre.

En 1950, con motivo de su 75 cumpleaños, Jung creó una estructura pétrea cúbica en la orilla del lago, justo al oeste de la torre, añadiendo una inscripción en tres de sus lados.

Un lado contiene una cita del Rosarium philosophorum:

Cita del Rosarium y dedicación.
Hic lapis exilis extat,
pretio quoque vilis,
spernitur a stultis,
amatur plus ab edoctis.
Esta insignificante piedra
apenas tiene valor.
Los necios la desprecian
mientras los sabios la codician.

y la dedicación

IN MEMORIAM NAT[ivitati]S DIEI LXXV
C G JUNG EX GRAT[itudine] FEC[it] ET POS[uit] A[nn]O MCML.
En memoria de su 75 cumpleaños
C.G. Jung por gratitud hizo y erigió [esta piedra], en el año 1950.

El segundo lado del cubo incluye una representación de la figura de Telesforo, un enano u homúnculo provisto de una linterna y vistiendo una capa con capucha, rodeado por una inscripción griega:

Telesforo rodeado de una inscripción griega e insertos en un mándala alquímico.

«Ὁ Αἰὼν παῖς ἐστι παίζων, πεττεύων· παιδὸς ἡ βασιληίη» · Τελεσφόρος διελαύνων τοὺς σκοτεινοὺς τοῦ κόσμου τόπους, καὶ ὡς ἀστὴρ ἀναλάμπων ἐκ τοῦ βάθους, ὁδηγεῖ «παρ' Ἠελίοιο πύλας καὶ δῆμον ὀνείρων».

La inscripción dice:

El tiempo es un niño, jugando como un niño, jugando en un tablero, el reino del niño.
Este es Telésforo que vaga por las regiones oscuras de este cosmos y brilla como una estrella en las profundidades.
Él señala el camino a las puertas del sol y a las tierras de los sueños.[2]

La primera frase es un fragmento de Heráclito [H. Diels, Die Fragmente der Vorsokratiker (Fragmentos de los presocráticos), 1903, fragmento 52].

La segunda frase alude a la liturgia de Mitra (A. Dieterich, Eine Mithrasliturgie, Leipzig y Berlín, 1923, p. 9.).

La última frase es de Homero (Odisea, canto 24, verso 12).[3]

El segundo lado contiene también un mándala de cuatro partes con significación alquímica. La parte superior del mandala está dedicada a Saturno, la inferior a Marte, la izquierda al Sol-Júpiter [hombre] y la derecha a la Luna-Venus [mujer].

El tercer lado del cubo es el lado que da al lago. Lleva una inscripción en latín de dichos que, según Jung, "son citas de la alquimia".[2]

Inscripción latina.

Yo soy un huérfano solitario; sin embargo, se me encuentra en todas partes. Yo soy uno, pero opuesto a mí mismo. Soy joven y viejo a la vez. No he conocido padre ni madre, porque han tenido que sacarme del mar como a un pez, o caí como una piedra blanca desde el cielo. Por bosques y montañas paseo, pero estoy oculto en lo más íntimo del alma del hombre. Soy mortal para todos, sin embargo no me afecta el ciclo de los eones.[2]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Jaffé, Aniela (1964). Recuerdos, sueños, pensamientos. Barcelona: Seix Barral. pp. 264–266. ISBN 978-84-322-0829-4. 
  2. a b c Ibídem 269.
  3. Ibídem 269, nota 3.

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]