Tolerancia cero

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La tolerancia cero es un enfoque de política de seguridad ciudadana que se basa en castigar severamente cualquier infracción legal sin importar la gravedad de la falta cometida, reduciendo al máximo el retardo entre la comisión del delito y la respuesta judicial. La tolerancia al delito es eliminada, por lo que no se tienen en cuenta circunstancias atenuantes a la hora de castigar delitos o faltas.

Esta doctrina ha sido puesta en práctica de forma notable en la ciudad de Nueva York.[1] [2]

Principios[editar]

Los universitarios James Wilson y Georges Kelling, publicaron en marzo de 1982 en The Atlantic Monthly[3] un artículo que define cuales son los principios de la "teoría de las ventanas rotas", utilizando el término "tolerancia cero" para definir la solución propuesta, dicho término fue reciclado de la "Safe and Clean Neighborhoods Act" de Nueva Jersey de 1973.

El título del artículo viene del siguiente ejemplo:

"Consideren un edificio con unas pocas ventanas rotas. Si las ventanas no se reparan, los vándalos tenderán a romper unas cuantas ventanas más. Finalmente, quizás hasta irrumpan en el edificio, y si está abandonado, es posible que sea ocupado por ellos o que enciendan fuegos dentro.

James Wilson y Georges Kelling, Broken Windows

O consideren una acera. Se acumula algo de basura. Pronto, más basura se va acumulando. Finalmente, la gente comienza a dejar bolsas de basura de restaurantes de comida para llevar."

James Wilson y Georges Kelling, Broken Windows

La teoría, en el artículo, se ilustra a través de la analogía con un edificio con las ventanas rotas. Si un cristal de un edificio que se rompe no es inmediatamente reemplazado, algunos podrían deducir que el edificio está abandonado o en ruinas e irremediablemente, todo el resto de cristales serán rotos porque los delincuentes no le darán ninguna importancia.

Este ejemplo se hace extensivo a la seguridad ciudadana, basándose en dos postulados:

  1. Si el responsable de una infracción no es condenado inmediatamente, se le incita a reincidir.
  2. Si los responsables de infracciones no son condenados cada vez con toda la severidad a la que nos autoriza la ley, de forma progresiva pasarán de los pequeños delitos al crimen.

Aceptando esto, la única forma de impedir la escalada de infracciones es actuar inmediatamente a cada una de las infracciones que se presentan. Condenando inmediatamente a los responsables, se les persuade de toda acción contra la sociedad, ya que esta, necesariamente implica una reacción inmediata, por lo que la sensación de impunidad desaparece.

Conviene resaltar que The Atlantic Monthly no es una revista científica de criminología sometida a revisión por pares, se trata más bien de una publicación cultural de masas.

Críticas[editar]

Estadísticas de homicidios en Nueva York entre la década de 1920 y 2009. La política de tolerancia cero se comenzó a aplicar en Nueva York en 1994 y el descenso de homicidios comienza en 1991 a un ritmo constante.

La política de tolerancia cero es objeto de encendidas críticas por algunos que consideran que no detiene en absoluto la violencia,[4] que estaría mucho menos condicionada por la severidad de los castigos que por un contexto social, económico, o incluso psicológico, el carácter únicamente represivo de la tolerancia cero es una de las críticas formuladas contra esta doctrina, según esto, la tolerancia cero no ataca más que a las consecuencias (violencia, comportamientos ilícitos) y en ningún caso a las causas de las infracciones. Según este enfoque, es una política de securización que no tiene en cuenta el aspecto sociológico de la delincuencia y por lo tanto, es ineficaz a la hora de atajarla.

A esto, se suma que colectivos considerados por las autoridades como delincuentes se ven desplazados por motivo de la presión policial. Por ejemplo, las personas sin domicilio fijo, los toxicómanos y las prostitutas se ven desplazados a zonas periféricas de la ciudad para huir de la represión sistemática de la policía, la violencia y delincuencia que supuestamente estaría vinculadas a estos colectivos no desaparece, solo se ve desplazada, aunque una vez fuera del núcleo urbano dejen de tener reflejo estadístico.

Los delincuentes, al ser conscientes de que la condena es igual de severa para toda una categoría de delitos sea cual sea su gravedad, podrían verse incentivados a "ir a por todas" a sabiendas de que el riesgo para ellos es el mismo, cometiendo delitos más graves que si estuviese vigente una política penal progresiva.

El sistema penal no se encuentra en condiciones de "graduar" las condenas a cada intensidad de delito, por lo que no se cumple el principio de progresividad en los castigos. Además, se pierde capacidad para rehabilitar a los internos, ya que desde el momento que la política carcelaria aplica la tolerancia cero, instrumentos como los permisos carcelarios se pierden.

Otros efectos negativos relacionados con la tolerancia cero:

  • Aumento de las quejas contra la policía, en el caso de Nueva York, las quejas aumentaron un 41 %, La causa fue la presión por parte de los mandos de cumplir con unas expectativas numéricas en términos de persecución del delito. Esta presión lleva a los policías a tener una actitud agresiva hacia aquellas personas que controlan. Dicha actitud agresiva puede generar una reacción hostil de las personas controladas, que a su vez tenga una réplica por parte de la policía. El caso inverso también es posible, la policía responde de forma desproporcionada a la mínima resistencia por parte de las personas controladas, cuando la mejor opción sería tratar de calmar al sujeto.
  • Los miembros de las minorías étnicas, perciben a la policía como provocadores de problemas y tienen miedo de las fuerzas que les controlan. De modo que un miembro de una minoría étnica va a tener de forma general recelo a la hora de ser abordado por un policía.

En resumen, según las críticas, con este enfoque se estaría redefiniendo la problemática social en términos de seguridad, cosa cuanto menos controvertida desde un punto de vista ético y práctico, pudiendo ser considerado más como una política de relaciones públicas y marketing político que una auténtica estrategia integral de lucha contra el crimen, ya que ignora sus causas, limitándose a un enfoque represivo del problema.

Referencias[editar]

  1. (en inglés) PDF Zero Tolerance, Zero Evidence, 2000
  2. (en inglés) Bruce Shapiro, 2Brutal verdict, Salon.com 6 février 200
  3. James Q. Wilson y George L. Kelling. «BROKEN WINDOWS: The police and neighborhood safety» (PDF). Consultado el 03-09-2007. (text version)
  4. Gustave Massiah (3 de septiembre-de 2004). «Tolérance zéro, intolérance totale».