Texto expositivo

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Un texto expositivo es el que presenta de forma objetiva hechos, ideas y conceptos. Su finalidad es informar de temas de interés general para un público no especializado, sin conocimientos previos. Pertenecen a este tipo de textos: las conferencias, los libros de texto, los artículos periodísticos, exámenes y reseñas, entre otros.

También podemos decir que los textos expositivos son aquellos que establecen un tema o argumento que proporciona un discurso oral, ya que este contiene argumentos sociales de uno o varios temas; es decir, puedes escoger un tema o varios para salir a hacer un discurso o exposición.

Por otro lado, los especializados que no informan sino que pretenden hacer comprender aspectos científicos, por lo que exigen un receptor más especializado, con un mayor grado de conocimiento del tema. Presentan, por tanto, una mayor complejidad sintáctica y léxica. Pertenecen a este los textos científicos, jurídicos y humanísticos.

Tipos de textos expositivos[editar]

  • Divulgativos, es decir, textos que informan sobre un tema de interés. Van dirigidos a un amplio sector de público, pues no exigen un conocimiento previo sobre el tema de la exposición (textos periodísticos, apuntes, libros de texto, enciclopedias, conferencias, textos coleccionables, folletos, etc.)
  • Especializados, es decir, textos que tienen un grado de dificultad alto, pues exigen conocimientos previos amplios sobre el tema en cuestión (informes doctorales, magistrales, leyes, artículos de investigación científica, monografías, etc.)

Estructura de los textos expositivos[editar]

  • La introducción: Explicación acerca de cómo será tratado el tema.
  • El desarrollo: Parte más importante del texto; consiste en la exposición clara y ordenada de la información.
  • La conclusión: Sintetiza la información presentada; su finalidad es resumir los aspectos fundamentales del tema expuesto.

Algunas características lingüísticas de los textos expositivos[editar]

  • Claridad, precisión.
  • Uso preferente del presente intemporal y del modo indicativo. Puntualmente, el uso del imperfecto si se trata de la descripción de procesos.
  • Uso de conectores.
  • Empleo de recursos como las comparaciones, definiciones, enumeraciones y ejemplos.
  • Los textos expositivos son conocidos como informativos en el ámbito escolar. La función primordial es la de transmitir información, pero no se limita simplemente a proporcionar datos sino que además es Sintetizante o inductivo: expone al comienzo los datos o ideas particulares para llegar al final o determinación del tema fundamental.
  1. Encuadrada o cuadrativa: Presenta al principio el tema que se desarrolla a lo largo del texto, y por último una conclusión que refuerza la idea inicial.
  2. Paralela: En los textos con este tipo de estructura las ideas se exponen sin que haya necesidad de coordinarlas entre sí; todos tienen el mismo nivel de importancia.

Sugerencias para comprender textos expositivos[editar]

  1. Leer globalmente el texto
  2. Leer cada párrafo, poner títulos
  3. Repasar los títulos
  4. Detectar la organización interna del texto
  5. Localizar los componentes de la organización
  6. Construir un esquema
  7. Construir el significado, resumir
  8. Hacerse preguntas sobre el texto
  9. Subrayar los datos más importantes

Tipos de estructura de los textos expositivos[editar]

  1. Presentación de causa-efecto
  2. Presentación, problema, solución
  3. Introducción, desarrollo, conclusión
  4. Exposición de estructura narrativa
  5. Exposición de estructura descriptiva, etc.

Recursos explicativos[editar]

Para lograr una buena explicación, hay una serie de recursos específicos. Estos son:

  • Definición: Presenta conocimiento nuevo, explica concepto o indica el significado de un termino.
  • Reformulación: Después de una primera definición de un elemento o concepto, se puede ampliar esa información o dar una nueva definición con otras palabras.
  • Resumen: En textos extensos, se puede incluir algún párrafo que retome resumidamente lo expuesto hasta el momento. También se pueden resumir relatos de casos, experimentos o estudios relacionados con el problema.
  • Relación causal: Se establecen relaciones de causa y consecuencia entre fenómenos o eventos para comprender su naturaleza.
  • Comparación: Permite explicitar las diferencias y las semejanzas entre elementos.
  • Ejemplos: Aportan casos concretos que ilustran el tema que se está tratando.
  • Clasificación: Ordena los elementos por características comunes o categorías (que son justamente las que permiten armar una serie).
  • Conectores: Sirven para reforzar las conexiones entre partes. Pueden ser causales, consecutivos o que resuman la información.
  • Analogía: Compara dos elementos que pertenecen a dominios diferentes: lo desconocido se puede explicar por otro concepto más cercano al lector.
  • Imágenes o gráficos: Funcionan como resumen, síntesis o presentan información cuantitativa.

Véase también[editar]